Presidente Duque levanta la mesa de diálogos de paz con el Eln

El primer mandatario hizo el anuncio como respuesta al atentado perpetrado por esa guerrilla contra la escuela de cadetes de la Policía General Santander, en Bogotá. De igual forma, reactivó las órdenes de captura en contra de los miembros del equipo negociador de la guerrilla en La Habana.

Iván Duque Márquez, presidente de Colombia.
Iván Duque Márquez, presidente de Colombia. SIG

El presidente de la República, Iván Duque, anunció la noche de este viernes el levantamiento de la mesa de conversaciones que se adelantaba con la guerrilla del Eln, en La Habana (Cuba). El jefe de Estado hizo el anuncio en respuesta al atentado terrorista perpetrado por esa organización ilegal en contra de la escuela de cadetes de la Policía General Santander, que dejó como saldo 21 víctimas mortales y más de 50 heridos. 

En el mismo sentido, anunció el levantamiento de la suspensión de las órdenes de captura a los 10 miembros del Eln que fungían como negociadores en la isla y revocó la resolución que creaba las condiciones que les permitían a los guerrilleros permanecer en la isla. "Basta ya, señores del Eln. Basta ya de muertes, de secuestros y atentados. Colombia les dice basta", dijo el primer mandatario.

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Duque reconoció que la determinación adoptada esta noche, al término del Consejo de Seguridad Nacional llevada a cabo en la Casa de Nariño, tendrá implicaciones y desafíos para el país. “Pero nunca nos ha tocado fácil y los colombianos siempre hemos superado los obstáculos. Esta vez no será la excepción”, agregó.

La decisión de Duque reactiva, de manera inmediata, las circulares rojas de la Interpol en contra de quienes tienen órdenes de captura. No obstante, hizo un nuevo llamado a la guerrilla para que dé gestos de paz si quiere sentarse en la mesa de negociaciones con el gobierno. Eso sí, fue enfático en afirmar que las condiciones para dialogar siguen siendo las mismas.

Por ello, exigió la liberación de los secuestrados que tiene dicha organización en su poder y el cese de todas sus actividades criminales. “Estas condiciones no nacen por capricho, sino por la premisa de que la paz se debe construir sin premiar ni legitimar a los criminales, y no puede ser producto del chantaje y la ilegalidad”, agregó el presidente.

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Al hacer una revisión del prontuario criminal de la guerrilla, el presidente Duque recordó que, en los últimos 23 años, el Eln ha secuestrado a 5.682 ciudadanos. “Esto es 247 secuestrados al año, y alrededor de dos personas cada tres días. El Eln es y ha sido una máquina criminal de secuestros y atentados”. Aún más grave, informó que durante los 17 meses del proceso de diálogo con el grupo ilegal, fueron ejecutadas 400 acciones terroristas en 13 departamentos, que dejaron 339 víctimas y más de 100 asesinatos.

El primer mandatario concluyó diciendo que las capacidades ofensivas del Estado contra el Eln se fortalecerán y que, a su vez, quedan abiertas las puertas de la desmovilización para los guerrilleros que quieran reinsertarse a la vida civil. “Continuaremos la persecución contra este grupo y perseguiremos sus bienes quitándoles el dominio y llevando sus testaferros a la justicia y fortaleceremos la desmovilización individual para que los miembros del Eln que genuinamente le apuesten a dejar la violencia tengan una ruta de regreso a la civilidad”.

La mesa de conversaciones entre el gobierno y el Eln se instaló en febrero de 2017, tras un tortuoso muñequeo por la liberación de un grupo de secuestrados en manos de la insurgencia, que incluyó casi tres años de diálogos exploratorios. La sede de los diálogos inicialmente fue Ecuador, donde se alcanzaron a adelantar cuatro ciclos de conversaciones. 

Luego del asesinato de tres ciudadanos ecuatorianos, a manos de la disidencia de las Farc que encabezaba alias Guacho, recientemente muerto en combates con la Fuerza Pública, el presidente de ese país, Lenín Moreno, renunció al papel de garante que se cumplía allí y ordenó el traslado de la mesa de negociaciones a otro país.  Desde entonces, el proceso de negociación se adelantaba a Cuba.

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En La Habana se alcanzaron a adelantar dos ciclos de negociación, durante los cuales se dejaron prácticamente pactados los protocolos para un cese bilateral del fuego. En este contexto, terminó el mandato del expresidente Juan Manuel Santos y quedó en manos del nuevo mandatario la potestad de continuar los diálogos.

Desde el 7 de agosto, el presidente Iván Duque puso como condición para reiniciar las negociaciones la liberación de todos los secuestrados, la renuncia al secuestro y el abandono de las extorciones y los ataques a la infraestructura como estrategia de guerra. Sin embargo, las condiciones no se cumplieron en estos casi cinco meses de gobierno.