Se tendrá asesoría de la ONU

Presidente Santos anuncia más control a migración venezolana

Desde hoy se dejarán de entregar las tarjetas de movilidad fronteriza. Ciudadanos que vayan a legalizar su estadía deberán tener un documento especial emitido por la Personería o la Defensoría.

El presidente Juan Manuel Santos en su visita ayer a Cúcuta para abordar la crisis de la frontera con Venezuela. / EFE

Autor: Joseph Casañas 

La llegada en masa de ciudadanos venezolanos es un fenómeno que nunca en la historia reciente había vivido Colombia. En el último año, según cifras de la autoridad migratoria, cerca de 550 mil ciudadanos del país vecino se han instalado en nuestro territorio. La cifra va en aumento y ya se ha convertido en una problemática social. Lea también: Colombia, a punto de la xenofobia

Como no se tiene experiencia en el tema, el Gobierno pidió asesoría de la ONU. El organismo multilateral aplicará modelos usados en otras crisis migratorias en el mundo, principalmente en África, para ayudar a afrontar la situación.

“Vamos a brindar todo nuestro apoyo técnico y experiencia internacional. Por un lado, hay que dar cumplimiento a los estándares internacionales; se debe tener un registro más concreto de los migrantes para entender sus necesidades en cuanto a alimentación, salud y educación. Se debe trabajar para que sea una migración ordenada y segura”, explicó en diálogo con El Espectador Martín Santiago, coordinador residente humanitario de la ONU en Colombia.

La ONU, precisó el funcionario, asesorará las acciones que se hagan desde el Estado para garantizarles a los venezolanos albergue, seguridad alimentaria y, quizá el tema más complejo de ejecutar, la integración a la comunidad receptora. Cada vez son más las situaciones de xenofobia que se registran. Además: Ciudadano venezolano: así puede acceder al permiso especial de estadía en Colombia

Para atender el flujo constante de venezolanos que llegan al país, el presidente Juan Manuel Santos anunció desde Cúcuta que se construirá un centro para la atención al migrante, con capacidad para 2.000 personas. El lugar, que se desarrollará en un lote comprado por la Alcaldía, será diseñado con la intención de ser ampliado. Esta idea será ejecutada con la ayuda de la Acnur.

Aunque desde el Gobierno se envía un mensaje de respaldo humanitario, no se ignora que la llegada masiva de venezolanos ha aumentado –principalmente en ciudades fronterizas– la inseguridad, la prostitución y la indigencia. Por eso, el Ejecutivo advirtió que los controles serán más estrictos, para que la migración sea ordenada, controlada y segura.

Una de las decisiones que se tomaron, tras el encuentro del presidente Santos con su gabinete, las autoridades locales y la Fuerza Pública, tiene que ver con el aumento de la presencia de soldados y policías en la frontera. “No vamos a permitir que nadie venga a delinquir al país”, advirtió el jefe de Estado. “Vamos a desplegar 2.120 nuevos soldados y policías para el control de la frontera. Soldados de tierra, mar y aire tendrán que mejorar el control sobre las trochas y fortalecer la lucha contra el crimen organizado que tiende a fortalecerse”, agregó. En total, según cifras de la Fuerza Pública, serán 3.000 unidades destinadas exclusivamente al control de la frontera.

La dinámica migratoria es un juego de roles entre el mazo y la zanahoria. Para articular las estrategias fue creado el Grupo Especial Migratorio (GEM), “que tendrá la responsabilidad de controlar el espacio público, vigilar el orden público, regularizar la prostitución, la protección de menores y controlar el contrabando”, explicó Santos. Este nuevo grupo estará conformado por funcionarios de la Policía, el ICBF y la DIAN.

Además, desde este viernes no se entregarán más las tarjetas de movilidad fronteriza, un documento creado hace un año para permitir la entrada y salida de venezolanos al país. “La situación se desbordó. Ahora los migrantes deben acudir a las personerías y defensorías, donde se les entregará un documento gratuito. Con este documento, los venezolanos podrán acceder a servicios del Estado”, explicó el primer mandatario. Para pedirlo, tendrán un plazo de dos meses. Si no lo hacen, pueden ser expulsados del país. “Ese comprobante sirve para definir el estatus migratorio. Desde el Gobierno se estudia cuál va a ser el estatus migratorio”, explicó Santos.

Por su parte, César Rojas Ayala, alcalde de Cúcuta, señaló que está descartado el cierre de la frontera con Venezuela. El burgomaestre indicó que la ciudad y el país están siendo reconocidos internacionalmente por el apoyo que se les presta a los ciudadanos venezolanos que están llegando. “Hemos sido claros al señalar que la frontera debe permanecer abierta. Lo que tenemos que hacer es organizarnos internamente para atender la problemática que está en ascenso”.

A principios de 2018, Rojas Ayala expresó críticas a la gestión del Gobierno para atender la crisis. “¿Dónde está el Estado, la Cancillería? No hay mecanismos. Si entran 2.000 o 30.000 personas, ¿cómo las atienden, cómo las registran? No hay suficiente personal. Ahí es donde yo llamo la atención”, dijo en ese entonces.

No es un secreto que la coyuntura política y social de Venezuela es utilizada en la campaña presidencial que avanza en el país, por eso, Santos pidió a los candidatos “que no utilicen esta situación para aprovecharse del dolor con fines electorales”. Y finalmente envío un mensaje a su homólogo en el vecino país, Nicolás Maduro: “Estos son los resultados de sus políticas, es el resultado de su negativa a recibir ayuda. Le pido que nos permita ayudar para que su pueblo no siga sufriendo por hambre”.