Proponen adelantar consulta popular en zonas donde serán concentradas las Farc

La campaña, promovida por algunos congresistas uribistas, es “hacer respetar la autonomía territorial”.

Archivo El Espectador

La oposición del Centro Democrático a los términos de la actual negociación del Gobierno con las Farc tomó este lunes un nuevo rumbo por cuenta de la propuesta hecha por algunos congresistas uribistas.

Pasando de las palabras a los hechos, el senador Alfredo Ramos Maya y el representante Federico Hoyos iniciaron una cruzada nacional para explicarle a la ciudadanía que tiene todo el derecho de exigir una consulta popular como mecanismo de oposición a la decisión de ubicar a la guerrilla en proceso de desarme en su territorio.

Los congresistas argumentan su propuesta en que las zonas de concentración no pueden pasar a ser “minizonas de despeje” para que los eventuales desmovilizados puedan seguir delinquiendo desde esos territorios.

Es increíble que esta ciudadanía, que ha sido víctimas de las Farc durante mucho tiempo ahora tenga aquí a sus victimarios, los criminales de las Farc que los han venido amedrentando, extorsionando y usando sus tierras para hacer minería criminal y para ejercer el narcotráfico como la actividad ilícita de generación de ingresos”, dijo Ramos.

La campaña de los uribistas se llama “Queremos consulta popular” y está encaminada a aclarar que dentro de los planes de Ordenamiento Territorial no existe esa figura de las zonas de concentración veredales y por eso debe existir una elección libre y democrática de la ciudadanía.

“Hay silencio, no se quiere hablar del tema y consideramos que no puede existir aquí una imposición del Gobierno que lo hace de manera arbitraria, subjetiva, sin ningún tipo de razones para escoger por ejemplo un municipio en Antioquia como Remedios, Ituango, Vigía del Fuerte, Dabeiba, simplemente a su capricho”, sostuvo Ramos.

Los dos congresistas uribistas han insistido en que estas zonas pueden ser un gran riesgo para la ciudadanía porque los miembros de las Farc pueden salir libremente de estas zonas de civil  representando un gran peligro para los habitantes en zonas aledañas a donde serán concentradas.

El acuerdo suscrito entre el Gobierno y las Farc del cese al fuego bilateral estableció concentrar las tropas guerrilleras en 23 zonas veredales transitorias y 8 campamentos, siendo esta la única manera de garantizar el cumplimiento del cese del fuego y desde donde se debe iniciar la reincorporación de los guerrilleros a la vida civil.

Estas zonas son territoriales, temporales y transitorias donde cada una de ellas contará con equipos de monitoreo local, facilidades de acceso por ríos y carreteras, y sus límites corresponden a los de la vereda donde se ubican, pudiendo ser ampliados o reducidos por mutuo acuerdo, dependiendo del tamaño de la vereda.