¿Quién es el padre Ramiro Arango, el que "le cantó la tabla" a Álvaro Uribe?

Los ataques contra el uribismo, si bien lo pusieron nuevamente en el ojo de los medios de comunicación, ni han sido los primeros ni ese partido ha sido su único blanco.

El cura Ramiro Arango oficiando una misa. Twitter: @Padrecitoramiro

“Señor Álvaro Uribe Vélez, señor Iván Duque (…) A ustedes dos me dirijo, el uno, quien ha dirigido la política de la extrema derecha de este país en los últimos años con unas presuntas oscuridades bien grandes, que ha costado la vida de muchísimos hermanos colombianos y el cual usted ha intensificado [SIC] con su odio, con su acérrimo odio, la crisis de la paz que en este momento se vive”. Así inicia el padre Ramiro Arango su intervención en un video publicado en Facebook en el que se va lanza en ristre con el exmandatario y hoy senador y contra el hoy presidente electo.

El video, en el que el sacerdote acusa fuertemente a Uribe —hasta señalarlo de ser el hombre “más peligroso que tiene el país”, “el hombre que más daño le ha hecho a los pobres, a los humildes”, “el gobierno más corrupto implicado en los falsos positivos, que no son calumnia, en la conformación posiblemente de grupos criminales que hoy están asesinando a hermanos y hermanas nuestras en Colombia, a activistas de grupos sociales, a defensores de derechos humanos”—, se volvió viral y tuvo respuesta tanto de Uribe como de varios de sus escuderos, entre ellos la senadora María del Rosario Guerra, del Centro Democrático, que lo acusaron de ser "un incendiario". 

Pero ¿quién es el cura Ramiro Arango? Nació en Roldanillo (Valle del Cauca), en donde estudio parte de su bachillerato hasta que se fue al seminario de la Iglesia católica. Tiempo después se retiró de la religión, se casó, conformó una familia y empezó su actividad política en el municipio de Calima-El Darién, a un poco más de 100 km. de Cali. "Ahí empecé mi actividad política al lado del senador Carlos Holmes Trujillo Miranda, padre de Carlos Holmes Trujillo García", comenta el sacerdote. 

En ese municipio tuvo varios cargos con el Estado. Fue secretario de Gobierno, funcionario de la Contraloría Departamental, de la Secretaría de Educación del Valle, de la Secretaría de Turismo y hasta alcalde encargado Calima-El Darién en 1993. "Mi primer cargo como alcalde encargado fue en la administración de Jairo Escobar Peláez, el segundo alcalde por elección popular del municipio", señala Arango. En el 2000 volvió a la actividad pública como secretario de Gobierno en la administración de Alberto Betancourt, en la que, cuenta, "fue un momento difícil que vivió Calima por la presencia de grupos paramilitares en la zona".

Después de su paso por la administración pública, se separó de su esposa y llegó a trabajar a la Arquidiócesis de Popayán como laico misionero. "Luego trabajé en un pueblito llamado Ortigal (Florida, Valle). Ahí conocí a los guadalupanos, que son católicos pero no romanos, lo que fue extraño porque yo venía de una formación muy católica. Fui presidente, incluso, de la Sociedad San Vicente de Paul de Colombia", narra el cura. 

Sin embargo, luego de indagar, habló con el obispo de esa iglesia, Fredy Castiblanco Cifuentes, por quien fue ordenado como sacerdote guadalupano (En esta iglesia sí se permite que los sacerdotes puedan tener familia y esposa, según Arango), para empezar su trabajo en un pueblo llamado Villa Gorgona, en 2008, en donde permaneció hasta 2012, cuando fue trasladado a Cali. Allí realiza su labor religiosa hasta hoy. 

Los ataques contra el uribismo, si bien lo pusieron nuevamente en el ojo de los medios de comunicación, ni han sido los primeros ni ese partido ha sido su único blanco. También lo fueron en el pasado el exvicepresidente Germán Vargas Lleras y los alcaldes de Cali Rodrigo Guerrero y Maurice Armitage. "En Cali me encuentro con el Plan Jarillón, que pretende recuperar las zonas del jarillón del río Cauca, es decir, que iba a haber una afectación a la comunidad. Yo me pongo en contacto con la Secretaría de Vivienda del municipio, fui con los líderes de la comunidad, y el domingo les contamos a la gente cómo era el Plan. La comunidad se empezó a movilizar, a organizarse", comenta Arango.

Ese proyecto fue uno de los motivos de lucha del cura en la capital del Valle, pues señala que, hasta hoy, ninguno de los alcalde ha tenido "ni el coraje, ni la dignidad ni la grandeza de venir a sentarse a conversar con la comunidad". Acepta que sí ha habido confrontación con la clase política, pues, considera que "un sacerdote es, ante todo, un pastor que tiene el objetivo de ser defensor de su comunidad". 

¿Siente que hace parte de alguna corriente política? El cura Arango responde sin rodeos: "Yo nací en un país donde hay una fachada que se llama democracia. Ahí cualquier ciudadano tiene el libre derecho de ser elegido, de elegir, y a mí no me van a castrar, ni me dejaré castrar, por ser sacerdote. Tengo el derecho de opinar sobre los asuntos de mi país. Yo estuve de frente apoyando la campaña de la Colombia Humana y de Gustavo Petro, eso nunca lo voy a negar porque sería negarme a mí mismo. Le hice campaña porque encontré en ese proyecto el sueño que tiene el pueblo colombiano desde la fe cristiana y católica. Un sueño de equidad, de igualdad, de justicia y de respeto por la vida y la dignidad humana".

Arango dice que su ideología es de izquierda, pero que su deseo es que "los hermanos de la derecha, del dentro, y toda persona que esté en este país tenga derecho a la vida. Nunca he estado de acuerdo con la guerrilla ni con los paramilitares".