Radican proyecto de reforma constitucional para que Colombia tenga menos congresistas

La intención es pasar de 266 senadores y representantes a sólo 200 llevando a un ahorro para el Estado de al menos $80.000 millones al año.

La indignación ciudadana que causó el incremento salarial decretado por el Gobierno para la rama legislativa que estableció que los congresistas devenguen mensualmente $27’929.064 llevó a que desde ya se empiece a tramitar una serie de iniciativas encaminadas a expresar por vía de reformas constitucionales y proyectos de ley el repudio nacional por este hecho. De manera paralela a la intención legislativa que busca bajar el salario de los legisladores al pagarles por sesión laborada –como sucede en los concejos municipales del país–, ahora hay quienes están promoviendo una reducción del número de curules del Congreso. (Lea: Presentan proyecto de ley para bajar salario a congresistas pagándoles por sesión)

Tal y como fue promovido en el fallido referendo del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez en 2003, se pretende reducir el tamaño del Senado y la Cámara de Representantes. Precisamente el senador Alfredo Ramos, del Centro Democrático, es el autor de una reforma constitucional para bajar en al menos un 20% el número de escaños de esas corporaciones.

Este 20 de Julio, cuando se reinician las labores en el Congreso, será radicado el proyecto de acto legislativo para la reducción del Congreso pasando de 266 curules a 200, con una reducción equitativa sin que se pierda la representación en las regiones. Según él, se pasaría de 102 senadores a 80 y de 166 representantes a 120, siendo eliminadas directamente mínimo 66 curules.

De acuerdo al texto, el ahorro para los colombianos es de al menos $80.000 millones al año por todos los gastos que representa el salario del legislador y los altos costos adicionales. “Un congresista para el Estado representa $120 millones mensuales por su salario, equipo de trabajo, tiquetes, vehículos y la misma seguridad que se les facilita. Con la reducción del número de senadores y representantes el país se ahorraría una alta suma de dinero”, explicó Ramos. 

Es claro que los ciudadanos quieren un Congreso más austero y que trabaje, y esta iniciativa pasa a ser una de las primeras que será radicada con el propósito de la autorregulación de los “padres” de la Patria para evitar un nuevo escenario de cólera colectiva por el pobre trabajo del Congreso y su alto costo para el Estado.