Reelección es necesaria: Roy Barreras

Según el senador, el 20 de julio va a ser el día de la independencia: se restablecerá la armonía entre las dos ramas y el Congreso tiene la disposición para apoyar las buenas políticas del gobierno Santos, aunque sin ponerse de rodillas.

Si los acuerdos de la Unidad Nacional se cumplen, el próximo 20 de julio el senador Roy Barreras, del Partido de la U, será proclamado nuevo presidente del Congreso de la República. En diálogo con El Espectador, el legislador pone sobre el tapete un tema que se menciona en voz baja pero que nadie se atreve a discutir de frente: la reelección del presidente Juan Manuel Santos.

¿Su presidencia está asegurada? Se oyen rumores de un boicot.

Conozco de alguien que está haciendo un ejercicio onanista. Si encuentra algún senador que defienda hoy la tesis de hacer estallar en pedazos la Unidad Nacional para proponer escenarios de incertidumbre o de rompimiento entre partidos, con mucho gusto respondo, pero eso no existe.

El Congreso y la Rama Judicial tienen un desprestigio superior al 70% ante la opinión pública.

Los ciudadanos tienen toda la razón en protestar y su voz ha sido un mensaje político inmenso. Hay que convertirla en una fuerza de cambio para mejorar las instituciones y no para destruirlas. Detrás de la agitación de esas furias populares hay extremistas interesados en llevar a Colombia al caos y al desorden y en que fracase el buen gobierno de Juan Manuel Santos, que lo viene haciendo bien y merece el éxito.

Pero es claro que el Congreso quedó mal parado...

Independientemente de lo adolorido que está el Congreso, lo importante es que las políticas públicas que le sirven al país salgan adelante. El Congreso seguirá trabajando con serenidad para cumplir con su agenda legislativa y lo que hay que hacer es mejorar la comunicación con los ciudadanos y con el mismo Gobierno. Este Congreso no va a actuar con emociones sino con responsabilidad. No podemos quedarnos en el retrato de la taza que se cayó. Hay que reconstruir las instituciones.

¿No será que lo que debemos reconstruir es la clase política?

Para renovar la clase política hay que cambiar los mecanismos de elección. Propongo una nueva manera de rendición de cuentas entre el ciudadano y el elegido. Por otro lado, la circunscripción nacional de Senado terminó haciendo campañas largas, costosas y sin ningún arraigo entre los electores. Y la lista abierta con voto preferente terminó siendo la perpetuación del clientelismo. Mecanismos como la lista semicerrada pueden ser una alternativa, porque permiten que el logo del partido cuente y ordene la lista, sin eliminar el voto preferente.

Mejor dicho, otra reforma política...

No sé, pero la propuesta debe ser del Congreso entero, de los dirigentes de todos los partidos, incluyendo también a la oposición, con quien hemos estado hablando para desempantanar un elemento crucial para la transparencia y la participación, que es el estatuto de la oposición.

¿Será posible recuperarse de esta crisis de legitimidad?

Hay que darles la cara a los colombianos. Mi responsabilidad es garantizar que esto nunca vuelva a ocurrir y para eso hay que hacer unos cambios. Debemos cambiar el proceso de las conciliaciones, garantizar que los ciudadanos puedan participar en ellas y en vez de 24 horas para aprobarlas, establecer por lo menos dos semanas.

¿Y cómo piensa manejar la tensión Gobierno-Congreso?

Hay un problema de comunicación y hay que mejorarlo. Es claro que la buena idea de una mesa de Unidad Nacional, en lugar de ser un instrumento para comunicar las políticas públicas a las bancadas, terminó siendo una reunión cerrada en Palacio, en la que se tomaban decisiones sin consultar a los partidos y los congresistas se enteraban a través de los titulares de prensa. Hay que devolverle poder a las bancadas.

¿Ya no van a ser “incondicionales” con el gobierno Santos?

El 20 de julio va a ser el día de la independencia. Será el día del restablecimiento de la armonía entre las dos ramas y nuestra disposición es apoyar las buenas políticas del Gobierno; pero no puede ser un Congreso arrodillado.

¿Independencia cuando la relación Gobierno-Congreso se maneja con burocracia?

Se equivocan algunos ministros de despacho y algunos consejeros superficiales cuando suponen que esto es un asunto de puesticos. Esta no es una crisis pequeña. Ha sido una gran crisis y requiere grandeza en las soluciones. Aquí no sólo está en juego la credibilidad de las instituciones, lo que necesitamos es que funcionen.

¿Cuáles son las banderas de la U: las de Santos o las de Uribe?

Santos y Uribe son dos militantes del partido y sus jefes naturales. La U asumió la responsabilidad de devolverles la seguridad a los colombianos durante ocho años, pero el partido también asumió que Juan Manuel Santos era el hombre capaz de modernizar el país, de generar empleo y de intentar caminos para la paz. Eso hace un partido serio: abrir caminos al futuro y no quedarse pensando en la guerra eterna sino en cómo terminar el conflicto.

O sea, ¿Uribe es pasado, como dijo Santos?

Es tan pasado como Bolívar, que está presente en nuestra historia. Los partidos tienen que avanzar y mejorar sin dejar de escuchar sus voces más firmes. Yo lamento la pelea indeseable entre Santos y Uribe. Qué bueno que todos estuviéramos impulsando el éxito del Gobierno. Algunos corifeos del expresidente Uribe piensan que para defender su obra hay que destruir los logros de Santos.

Uribe habla de apaciguamiento de Santos con la guerrilla...

Se ha planteado un falso dilema entre seguridad y paz. Sin seguridad no hay paz. Primero, la seguridad, pero sin tirar la llave de la paz al mar. Ese es un tema del futuro. Santos es un hombre que sabe conducir la guerra legítima y confrontar el terrorismo, sin ser un fanático de la guerra.

¿Del futuro es la reglamentación del marco legal para la paz?

Ese es un tema para pasado mañana. Se necesitan hechos de paz contundentes para eso, que hoy no están en el camino. Esas llaves para la paz seguirán guardadas en un cajón.

Entonces los temas duros están para pasado mañana...

Eso me lleva a hablar de reelección. No tengo idea de si está entre los planes del presidente, pero su reelección, que hoy muchos ven embolatada, no es una aspiración individual sino una necesidad política para que estas políticas públicas puedan culminar.

¿Y dos años no alcanzan?

Este proyecto político de volver a Colombia segura, con empleo, respetable y conectada internacionalmente, y sobre todo en paz, es un proyecto de una década.

¿La reelección de Santos es una necesidad para negociar la paz?

Claro, porque el escenario de la paz no está todavía y ojalá se dé pasado mañana.

El uribismo radical arrancó campaña para oponerse...

De eso se trata la democracia, pero insisto en que la reelección de Santos es necesaria.