La reelección y la Unidad Nacional

Con algunas disidencias, los partidos Liberal, de la U, Verde y Cambio Radical acompañan al jefe de Estado en la búsqueda de la continuidad.

La coalición de la Unidad Nacional ha sido base de la gobernabilidad de Santos en sus tres años de mandato. / Presidencia

Una de las principales movidas que realizó el presidente al llegar a la Casa de Nariño fue la conformación de la coalición de la Unidad Nacional, sobre la cual ha sacado adelante las principales reformas en el Congreso y ha contado con un sólido apoyo durante sus tres años de mandato. La idea es que esa alianza siga siendo su principal músculo político, ahora que va por la reelección.

Ahora, también es cierto que esa coalición —de la que han sido protagonistas los partidos Liberal, de la U, Conservador, Cambio Radical y los verdes, fue uno de los motivos del distanciamiento con su antecesor, Álvaro Uribe, quien en su momento consideró como un acto de “traición” el acercamiento con sectores que encarnaron la oposición en sus dos gobiernos.

Por ejemplo, las llegadas del jefe natural de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, al Ministerio del Interior y del liberalismo a la Unidad Nacional, fueron argumentos que nutrieron la rabia de Uribe. No obstante, Santos supo mover sus fichas y los partidos de la U y Conservador, en el pasado bastiones del uribismo, poco a poco se fueron inclinando a su favor, así sea con la tan mentada ‘mermelada’ de la burocracia.

Hoy el respaldo a la reelección es casi total en la Unidad Nacional. El Partido de la U —con contadas excepciones como las de los senadores Juan Carlos Vélez y Juan Lozano— está en pie de lucha por un nuevo período de Santos y asegura que su candidatura debe darse con el aval de esta colectividad, con la que llegó a la Presidencia en 2010.

Así lo plantea el senador Armando Benedetti, quien aseguró que tal y como lo había dicho, nunca hubo plan B: “Quien estaba pensando que el presidente no iba a anunciar su reelección, era una especie de astronauta o marciano que venía quién sabe de dónde, pues siempre fue clara esa intención. La Unidad Nacional seguirá compacta porque las cosas son más claras, aunque algunos siguen distraídos”.

El Partido Liberal también está jugado por la continuidad de Santos. Desde que dieron el salto de la oposición a la coalición de Gobierno se ha convertido en uno de los principales apoyos del jefe de Estado en temas claves como la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, y en la paz. Tal es la empatía de los rojos con el presidente, que se han autoproclamado como el partido de “las ideas que gobiernan”.

El presidente de la colectividad, Simón Gaviria, asegura que el anuncio de reelección es “de mucha importancia. El presidente cuenta con un gran respaldo dentro del liberalismo. Recientemente fue aclamado por las juventudes liberales como el candidato liberal a la reelección, por lo tanto, estamos muy interesados en llevar este tema a la próxima convención nacional. Estamos muy entusiasmados en comenzar este debate”.

En cuanto a Cambio Radical, si bien en algún momento su líder, Germán Vargas Lleras, fue visto como la ‘llanta de repuesto’ en caso de que Santos decidiera no buscar la continuidad y hasta hay quienes todavía auguran que habrá traición, el martes pasado estuvo cenando con el mandatario en la Casa de Nariño, ratificando su fidelidad. Ahora como presidente de la Fundación Buen Gobierno apunta a convertirse en pilar fundamental de la campaña reeleccionista.

El representante Germán Varón, de Cambio Radical, afirmó que acompañarán al presidente: “El hecho de que nuestro jefe natural, Germán Vargas Lleras, esté en la presidencia de la Fundación Gobierno no es nada diferente a la manifestación de que estamos con la reelección. Los parlamentarios nos sumamos a esta causa y seguiremos firmes en la Unidad Nacional”, señaló.

El más tibio de los partidos de la Unidad Nacional es el Conservador, que se encuentra fraccionado entre uribismo, santismo y la posibilidad de presentar candidato propio a la Presidencia en 2014. Por ahora ratifican su puesto en la coalición de gobierno hasta el 7 de agosto del próximo año. Con extrema prudencia, el presidente del Partido, Ómar Yepes, dijo que “la última palabra la tomaremos en la convención que está programada para finales de enero. En ese momento sabremos si se resuelve tener candidato propio o si continuamos o no en la coalición. Esos serán temas que sólo el futuro lo decidirá”.

Lo claro, por ahora, es que los partidos de la Unidad Nacional acompañarán a Santos en su campaña por un segundo mandato. Y que a partir de hoy Colombia volverá a ver una vez más la figura del presidente-candidato, esa que tanto mortificó a algunos en el reciente pasado. Mejor dicho, ahora sí que empezó la lucha por el solio de Bolívar.