Retos para el próximo alcalde de Barranquilla

El primer gran debate de la "Caravana de la democracia" servirá para calentar una campaña que hasta ahora ha estado marcada por el poco entusiasmo.

El ambiente electoral en Barranquilla sólo se ve en las vallas y los afiches en carros particulares y de servicio público que invitan a los ciudadanos a votar por algún candidato a la Gobernación, la Alcaldía, el Concejo, la Asamblea o alguna junta administradora local. Por eso, bien se puede decir que el primer gran debate de la “Caravana de la democracia”, que realiza la alianza informativa entre El Espectador, Canal Caracol y Caracol Radio, con los dos aspirantes más opcionados a la Alcaldía de la Arenosa, servirá para calentar una campaña que hasta ahora ha estado marcada por el poco entusiasmo.

En las calles, la gente  coincide en afirmar que son cinco los puntos fundamentales que deberá enfrentar con decisión el nuevo burgomaestre: seguridad, generación de empleo, mototaxismo, vendedores ambulantes y movilidad. La realidad muestra hoy, por ejemplo, que aunque el mototaxismo está prohibido por ley, cerca de 20 mil barranquilleros derivan su sustento y el de sus familias de su práctica clandestina. Igualmente, el problema del espacio público es crítico y son unos 10 mil vendedores  ambulantes los que en la actualidad ocupan el centro de la ciudad y no ha sido posible reubicarlos.

El programa ‘Barranquilla, cómo vamos’ advierte que si bien la actual administración de Alejandro Char logró sus mejores desempeños en salud, educación e infraestructura vial, y la tasa de desempleo es tan sólo del 6,9%, aún quedan muchas cosas por hacer teniendo en cuanta que los índices de pobreza llegan al 40,7%, siendo el más alto de todas las ciudades capitales del país con sus respectivas áreas metropolitanas. Otra cifra reveladora tiene que ver con que los jóvenes entre los 18 y 34 años son los más vulnerables a ser víctimas de homicidio.

Según Laura Cepeda, investigadora del Centro de Estudios Económicos Regionales del Banco de la República, en Barranquilla y Soledad “el 65% de los trabajadores pobres son informales y en los barrios Me Quejo y Lipaya el 80% de sus habitantes están por debajo de la línea de pobreza”. Con una conclusión clave… “Barranquilla debe superar esa visión cortoplacista y de pequeña ciudad”. Y será el nuevo alcalde el que deba asumir ese reto.