'Revisión médica sería prestarme a un golpe de Estado'

Mientras el presidente Santos se recupera de una cirugía en la próstata, el vicepresidente A. Garzón evita que médicos lo examinen. El funcionario afirmó que si los doctores le recomendaran dejar el cargo, lo haría de inmediato.

El vicepresidente Angelino Garzón en la rueda de prensa. / Vicepresidencia
El vicepresidente Angelino Garzón en la rueda de prensa. / Vicepresidencia

Con el argumento de que no fue elegido para usurpar cargos que no le corresponden, el vicepresidente Angelino Garzón se negó ayer a someterse al examen médico que solicitó el Congreso de la República. Esa fue la conclusión del encuentro que sostuvo con los representantes de la Academia Nacional de Medicina, el Tribunal de Ética Médica y la Federación Nacional de Medicina.

Garzón afirmó que una evaluación de sus condiciones de salud sólo se podría dar hasta tanto el Congreso decida que el mandatario no puede continuar en el cargo. “Prestarme a una valoración médica para reemplazarlo sería como prestarme a un golpe de Estado a la democracia colombiana. No fui elegido para usurpar cargos que no me corresponden, fui elegido para defender la Constitución y una de las formas de defenderla es defender el derecho del mandatario Juan Manuel Santos de ejercer la Presidencia”, advirtió el vicepresidente, quien fue operado en agosto pasado tras sufrir un preinfarto.

Frente a los rumores sobre su presunta incapacidad para ejercer como vicepresidente, Garzón afirmó que “yo no me siento divinamente, me siento como una persona que tuvo un incidente cerebrovascular y que tiene que rehabilitarse para mejorar sus condiciones de movilidad. Pero si los médicos me dicen que debo dejar el cargo por mis condiciones de salud, lo haría inmediatamente, porque esa es mi prioridad”.

Aunque no hubo evaluación médica, los representantes del gremio de la salud manifestaron que Garzón no tiene problemas médicos. El presidente de la Asociación Nacional de Medicina, Fernando Sánchez, señaló que “el vicepresidente se encuentra divinamente, no tuvimos necesidad de examinarlo profundamente”.

Para el expresidente Andrés Pastrana, el vicepresidente “no está en capacidad para manejar la Presidencia de la República”, en caso de ausencia del primer mandatario.

Al conocer la decisión de Garzón, el presidente del Senado, Roy Barreras, promotor de la idea de valorar su estado de salud, manifestó: “Agradezco al señor vicepresidente su disposición para recibir la comisión médica. Cumplida la obligación legal del Congreso, los colombianos recibirán en todo caso la buena noticia de que las instituciones funcionan acorde con lo establecido en la Constitución por fuera de consideraciones políticas y emocionales”.

Ante lo sucedido el representante Miguel Gómez, del Partido de la U, dijo que lo que pretende el Senado “es oportunista”.