'Revolcón' de Iglesia en Colombia frente a adopción de menores por homosexuales

Desde la Conferencia Episcopal aclararon que son partidarios de esa iniciativa siempre y cuando el hijo o hija sea de una de las dos personas.

El presidente de la Conferencia, monseñor Luis Augusto Castro.Archivo El Espectador

La Iglesia Católica en Colombia sorprendió este sábado al cambiar sustancialmente su postura frente a la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo.

Desde la Conferencia Episcopal fue aclarado que la Iglesia no se opone a la adopción siempre que el menor sea hijo natural de uno de los integrantes de la pareja.

El presidente de la Conferencia, monseñor Luis Augusto Castro, dijo que esa condición es la que siempre debe cumplirse para permitir la adopción por parte de homosexuales.

En estos casos no hay ningún problema porque si es hijo de alguno de los dos pues que bueno que otra persona ayude y le dé cariño al menor”, sostuvo.

El arzobispo de Tunja (Boyacá) dijo que lo importante es que exista ese lazo materno o paterno que es mu importante para el desarrollo del niño o niña.

No se puede aceptar la adopción cuando se trata de personas ajenas a esta realidad”, indicó.

El prelado hizo un llamado a la Corte Constitucional para que siempre ajuste la normatividad en el interés de los menores y no sólo se piense en los adultos.

En abril de 2014 la Sala Plena de la Corte Constitucional, en un fallo histórico, aprobó la adopción de una menor por parte de una pareja homosexual. El alto tribunal falló una tutela a favor de Ana Leiderman y Verónica Botero teniendo en cuenta que una de ellas es la madre biológica de la niña.

Este aval sólo servirá, entonces, para los casos en los que uno de las demandantes sea la madre o el padre biológico del menor, y aunque este fallo no cobija a toda la población LGBTI sí servirá de precedente para casos venideros.

La Corte, acogiendo la ponencia del magistrado Luis Guillermo Guerrero con seis votos a favor y tres en contra, defendió el derecho de los infantes a crecer en un núcleo familiar.