Robledo, el conciliador

Por un Polo unido se titula el escrito público que difundió el senador Jorge Robledo. Un pronunciamiento en el que tiende puentes hacia Clara López, la presidenta de su partido, el Polo Democrático, y candidata a la Alcaldía de Bogotá, con quien desde 2014 se viene acentuando un feroz distanciamiento a raíz del apoyo que ella le dio a la reelección de Juan Manuel Santos.

“La candidatura de Clara López a la Alcaldía, propuesta que podría triunfar, es un no-problema dentro del Polo, porque nadie en sus filas la ha rechazado ni ha propuesto una opción diferente. Luego en torno suyo, a su programa y su gobierno, podemos generar dentro del partido el consenso o un respaldo abrumadoramente mayoritario, capaz de ganar más apoyos entre los sectores políticos alternativos y los ciudadanos de todos los orígenes”, dice Robledo en su escrito.
 
Un tono conciliador que puede servir para acabar con la división interna del Polo, que, según la misma Clara López, se originó cuando un sector de la colectividad la acusó de estar entregando las banderas de la izquierda al santismo, en la segunda vuelta de las presidenciales de 2014. Según ella, ese respaldo sólo buscaba darle vigencia a la concepción de la paz “que no se satisface solamente con el silencio de los fusiles sino que se manifiesta en más educación, salud, desarrollo en el campo y calidad de vida”.
 
Tras la consulta para la elección de delegados al Cuarto Congreso Nacional del Partido, que se realizará los días 15 y 16 de mayo, Robledo propone que ese sea el punto de partida para preparar el camino, no sólo para las elecciones de octubre sino también para que en las presidenciales de 2018 el Polo sea “la cabeza de un proyecto de gran amplitud ciudadana, que derrote cada candidatura presidencial continuista de la Unidad Nacional y del Centro Democrático, sectores con las mismas concepciones sobre el modelo económico, social y político”.
 
“La historia enseña que los congresos que más les convienen a los partidos, incluido el Polo, son los que controlan las diferencias que inevitablemente se presentan en su seno, de manera que ratifican los acuerdos medulares que les dieron vida y van unidos a las batallas políticas. Esto incluso dejando sin resolver asuntos, permitiendo énfasis diferentes, dando tiempo a que se resuelvan los desacuerdos y se amplíen los consensos (...). De victorias pírricas, es decir, de aquellas que se logran al costo de destruir la fuerza propia, está lleno el mundo de las soberbias”, agrega el congresista.
 
Asimismo señala que, como lo reiteró Carlos Gaviria, el Polo Democrático no se concibió como un proyecto efímero, sino como uno con vocación de permanencia y de poder. Y concluye: “Que se den controversias dentro del Polo es apenas natural. Sobre ello no hay que dejarse confundir por la ingenuidad o el fariseísmo. El punto es tener la sabiduría para resolverlas a favor de la unidad del partido y sobre el respeto a los acuerdos fundacionales”.