Ronda podría durar seis días más

Las Farc reiteraron su disposición de no pararse de la mesa y arreciaron, vía poética, en sus críticas al uribismo y al procurador.

‘Jesús Santrich’, hablando ayer ante los periodistas en el Palacio de Convenciones de La Habana (Cuba). / EFE

El anuncio de las delegaciones de paz del Gobierno y las Farc de que extenderán por dos días más la decimosexta ronda de diálogos en La Habana (Cuba), abrió la puerta a las especulaciones en torno a la inminente concreción de un acuerdo sobre el segundo punto de la agenda: el de la participación en política. Incluso se supo que las partes ya habrían establecido que si esos dos días de más no son suficientes, la ronda podría irse hasta el próximo sábado 9 de noviembre.

Ayer, en otra de sus acostumbradas declaraciones públicas, esta vez a cargo de Jesús Santrich, la guerrilla la emprendió contra el expresidente Álvaro Uribe, Óscar Iván Zuluaga, Francisco Santos y el procurador Alejandro Ordóñez, a los que dedicó un poema lleno de ironía y críticas. Por ejemplo, calificó al exmandatario de “lunático” y de “querer incendiar el país” y al jefe del Ministerio Público de “Torquemada”, porque supuestamente “quiere patear” a Gustavo Petro, alcalde de Bogotá.

Dedicatoria que obtuvo respuesta por parte de Ordóñez, también en tono sarcástico: “Los de las Farc son buenos declamadores y malos para hacer la paz, pero ya que están declamando, que nos digan dónde están las más de 500.000 minas quiebrapatas, dónde están los secuestrados, qué hacen con el dinero del narcotráfico”.

En lo que respecta al proceso de paz, Santrich reiteró la disposición del grupo guerrillero de seguir conversando hasta lograr un acuerdo final. Un mensaje que busca bajar la presión que hoy viven los diálogos en Cuba por cuenta de las continuas declaraciones del presidente Juan Manuel Santos pidiendo celeridad y resultados ante la llegada del debate electoral de 2014. Porque, como lo dijo el mismo Alejandro Ordóñez, Gobierno y Farc deben tener claro que aunque el país aguarda el resultado de las negociaciones, “la paciencia tiene sus límites”.