“Salir a recoger firmas se convierte en adelantar las campañas”: estratega político

El abogado bogotano Carlos Suárez explica el por qué las candidaturas por firmas a la Presidencia se volvieron comunes y cómo esto afecta a la democracia.

Para Carlos Suárez la gente debe concientizarse sobre la importancia de votar. Cristian Garavito

Carlos Suárez es abogado, asesor y estratega político. Fue elegido por la revista Washington Compol como uno de los cien profesionales políticos más influyentes. En 2016, The Washington Academy of Politicals Arts & Sciences, le otorgó a su firma Estrategia & Poder, el Victory Award 2016, en la categoría Media Training y Oratoria. 
Habló con El Espectador sobre las próximas elecciones, cómo ve que sea la primera vez en la historia del país que tantos candidatos aspiren a la Presidencia por firmas y cuál es la explicación para este fenómeno que se está presentando ‘ad portas’ de las elecciones de 2018.

¿Cómo entender que tantos candidatos se están lanzando por firmas?

Una de las razones tiene que ver con la posibilidad de adelantar las campañas políticas en el tiempo, porque quienes van por partidos solamente pueden hacer campaña después de octubre. La estrategia de salir a recoger firmas, en la práctica, se convierte en adelantar las campañas. Permite que los diferentes actores políticos puedan irse de una u otra candidatura y empezar a desperdigarse, todo enmarcado en un momento de desprestigio de la clase política, los partidos y
todo lo institucional.

¿Que sean tantas personas que se lanzan por firmas limita las posibilidades de que dé resultados
reales?

Creo que sí. Cuando se instauró constitucional y legalmente la posibilidad de recoger firmas se quería premiar a los ciudadanos que no estaban dentro de los partidos para que se pudieran organizar. Ahora, lo que resulta es que los políticos profesionales cogen esa herramienta para presentarse como si no fueran políticos y como si estuvieran por fuera de los partidos. Estamos deslegitimando la razón de ser de esa institución que se creó con muy buen propósito.

¿Cuál es el motivo por el que tantos candidatos quieren ser candidatos por firmas?

El desprestigio de los partidos, los políticos y la clase política. Hoy todo el mundo se quiere disfrazar del no político, un disfraz bastante complejo de vender porque, cuando tú te conviertes en candidato, de manera inmediata te conviertes en político. No puedes ser político ni aspirar a la Presidencia de la República sin tener detrás una estructura y una maquinaria.

¿Considera que la política se está entendiendo como algo malo?

La marca política se convirtió en un estigma. El ciudadano lo está viendo de esa manera y es una lástima para la profesión y la misma democracia. Sin una organización política de partidos, la democracia finalmente es la que termina sufriendo. El ciudadano termina autoexcluyéndose porque el parece que estar dentro de ese círculo es estar untado de todas esas cosas malas que significa la política en el colectivo.

¿Por qué es importante participar?

El problema no es normativo, ni constitucional, sino un problema de comportamiento. Quienes de una u otra manera hacen política tienen que terminar ganándose la confianza del elector. La abstención mata la democracia, las personas deben entender que si se abstienen están dejando que otras personas elijan por él.