Santos busca una “ayuda divina” para la paz

Mientras la Conferencia Episcopal aclara que no están en ninguna de las campañas por sí o por el no, desde el Gobierno recogen apoyos particulares de jerarcas de esa Iglesia.

El presidente Juan Manuel Santos saluda a representantes de la Iglesia Católica en Ipiales.

El presidente Juan Manuel Santos está en plena campaña por el plebiscito y las estrategias no han cambiado. Así como en las votaciones para su reelección logró que un sector del Partido Conservador le retirara su apoyo a Marta Lucía Ramírez, entonces candidata oficial de la colectividad, ahora anda en busca de votos de la feligresía, aunque la Iglesia Católica ha señalado que no apoya ni el sí, ni el no. (Vea comunicado de la Iglesia Católica)

Es claro que son muchos los electores que se pueden conquistar desde los púlpitos y que políticos de izquierda y derecha han aprovechado los sermones dominicales para hacer realidad el milagro de la multiplicación de los votos. La iglesia –en teoría- se margina de los debates políticos, pero no siempre ha sido así. 

En el caso de las negociaciones de paz el clero ha sido siempre protagonista como promotor de iniciativas para la reconciliación, facilitador de acercamientos entre las partes y hasta garante del cumplimiento de la palabra dada. Ahora, en el caso del plebiscito por la paz, podría ser un actor determinante y no se debe perder de vista que, para un país mayoritariamente católico, mensajes como la inclusión del Papa Francisco en la lista de personalidades que escogerán a los magistrados del Tribunal Especial para la Paz es una garantía confianza.

Pero la presencia del máximo jerarca del catolicismo no es suficiente. Para el presidente Santos es prioritario el apoyo de los voceros del catolicismo en Colombia. Son ellos quienes tienen contacto directo con los feligreses, cuya votación en masa ayudaría a inclinar la balanza en momentos que  las encuestas señalan que apenas la tercera parte de los colombianos están seguros de votar en el plebiscito para la refrendación de los acuerdos de paz. ¿Cómo lograr que haya un apoyo más directo, una invitación concreta a que los católicos voten por la paz? Eso es lo que no ha sido posible hasta el momento, pues en la última asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal los obispos no sentaron posición y le pidieron a los ciudadanos “votar a conciencia”. De forma particular está recogiendo respaldos.

No se sabe qué tanto efecto ha surtido la pedagogía de Palacio y si logrará que la iglesia haga un pronunciamiento decidido y general a favor del plebiscito, pero este jueves comenzó a notarse que algunos jerarcas de la iglesia escucharon sus peticiones. Así, por ejemplo, el presbítero de la Diócesis de Ipiales, Manuel Chamorro, afirmó que “el Comité de la paz de Ipiales y de la provincia de Obando, manifiesta su categórica decisión de apoyar el Sí por la paz en el plebiscito. La paz no solamente es un derecho constitucional que nos pertenece a todos los colombianos, sino que también nos pone en el honroso deber de construirla y defenderla”.

La declaración del representante de la Iglesia Católica fue ampliamente difundida por el equipo de comunicaciones de la Casa de Nariño y el presidente Santos agradeció el gesto. “Un saludo a Monseñor Correa, Obispo de Ipiales, y al padre Chamorro, por su apoyo. Ese Comité es el ejemplo de lo que debería suceder en todos los municipios de Colombia. Que la sociedad civil tome la iniciativa de organizarse y pongan al frente a personas como el padre Chamorro, para que hagan pedagogía sobre la importancia de lo que está pasando en el país”, dijo Santos.

No obstante el apoyo de los representantes de la Iglesia contradice un comunicado enviado por la Conferencia Episcopal de Colombia que advirtió que “ante la información que ha circulado, donde se insinúa o se da por hecho que la Iglesia Católica está a favor del plebiscito (…) de ninguna manera se induce a los colombianos a votar por el sí o por el no”.

Además, el mismo comunicado recuerda que “los obispos de Colombia, terminada la Asamblea Plenaria de julio, emitieron un comunicado titulado “Artesanos de la paz” donde explícitamente dicen: “convocamos al pueblo colombiano a participar en la consulta sobre los Acuerdos de La Habana, de manera responsable, con un voto informado y a conciencia, que exprese libremente su opinión, como ejercicio efectivo de la democracia y con el debido respeto de lo que la mayoría finalmente determine”.

Esta clara postura contrasta también con el planteamiento que abiertamente manifestó el arzobispo de Cali, monseñor Darío de Jesús Monsalve, quien en entrevista con el diario El País de Cali dijo que “yo creo que todo ciudadano honesto dará su voto por el sí a los acuerdos y no solo a los que se hagan con las Farc, también a los que se hagan con el Eln”. No obstante, más allá del comunicado emitido por la Iglesia Católica, el presidente de la Conferencia Episcopal no sienta posición y ha señalado que no están en favor ni del sí, ni del no, al plebiscito para refrendar la paz, pide a los colombianos votar a conciencia y reclama mejor pedagogía de los acuerdos.

Ante la posición oficial de la Iglesia es claro que Santos sabe del poder que tiene el púlpito en la política. Por eso no solo se ha enfocado en la católica. Hace un mes reunió en la Casa de Nariño con líderes de diferentes doctrinas religiosas quienes le manifestaron su apoyo. Es claro que los dirigentes políticos no son suficiente apoyo para ganar la elección. La “ayuda divina” sería un excelente complemento en estos momentos para el ejercicio de pedagogía nacional sobre los acuerdos. Como decían las abuelas: “A Dios rogando y con el mazo dando”.