Santos confesó sentirse triste por deterioro de relaciones con Uribe

Dijo que le hubiera gustado que el hoy senador del Centro Democrático estuviera defendiendo las mismas ideas que promovió cuando, como presidente, intentó hacer la paz

El Centro Democrático criticó entrega de Nobel de Paz al presidente Santos / Foto: Presidencia

Mientras que los ‘santistas’ parecieran estar en un momento de júbilo tras el reconocimiento que recibió el presidente Juan Manuel Santos en Oslo (Noruega) al recibir el Nobel de Paz, los uribistas se siguen negando a aceptar un galardón que, según afirman, pareciera no tener sentido.

Esa es la posición que ha dejado claro el sector del Centro Democrático y, al tiempo que eso ocurre, el presidente Juan Manuel Santos reconoce no sentirse del todo cómodo con el hecho de que las relaciones con quien fue su jefe cuando ocupó el Ministerio de Defensa se hayan deteriorado. “Sí, me siento triste de que se hubiera dañado la relación con el expresidente Álvaro Uribe. Él trató de hacer la paz”, dijo Santos en una entrevista concedida al medio de televisión Al-Jazeera, momentos después de recibir el Nobel de Paz, de manos del Comité Noruego.

De hecho, recordó los intentos que hizo el expresidente Álvaro Uribe de lograr un acuerdo de paz y los beneficios que les ofreció en aras de lograr un país sin conflicto armado. “Él promovió una ley que dio plena amnistía al M19 y declaró que teníamos que cambiar la Constitución para permitirle a la guerrilla participar en política y ahora no entiendo por qué ha cambiado de parecer. Hubiera preferido que él hubiera continuado con esas ideas que tuvo cuando quiso hacer la paz”, dijo Santos, tras recordar el apretón de manos que se dio con el hoy senador Uribe hace apenas algunas semanas, luego de 6 años de distanciamiento.

Y es que la polarización política parece no mermar. Especialmente, porque con la derrota del plebiscito el pasado 2 de octubre se avivaron los ánimos en la arena política sin que aparezca una solución aparente a corto plazo. Por eso, la decisión del jefe de Estado, según afirmó, ha sido la de restarle importancia “a los críticos que quieren desviar nuestra atención”.

De hecho, optó por deslegitimar las críticas del expresidente Uribe quien, según recordó, lo ha calificado de comunista “y dice que soy miembro de las Farc. Dice, además, que el premio Nobel se compró con intereses petroleros y no sé si eso lo convierte en un verdadero crítico”, señaló.

Paralelamente, en Colombia, el precandidato presidencial Óscar Iván  Zuluaga, con quien Santos se enfrentó en las elecciones pasadas, cuestionó el Nobel de Paz, afirmando que el galardón desconoce los votos mayoritarios de unos 6 millones y medio de colombianos que rechazaron el plebiscito. “¿Para qué un Nobel si se impone un acuerdo que permite que los máximos responsables de crímenes graves y de lesa humanidad sean elegibles?”, se cuestionó Zuluaga.

Afirmó, finalmente, que el presidente Santos está presionando a la Corte Constitucional para que decida rápidamente y a su favor sobre el procedimiento especial legislativo o ‘fast track’, que permitiría sacar en un tiempo expedito las leyes necesarias para implementar el acuerdo de paz.


 

Temas relacionados