Santos da su propio reporte tras la cirugía

El último parte médico señala que el presidente Juan Manuel Santos ya recibe alimentos vía oral y se puede sentar.

Hacia las 6 de la tarde, el equipo médico que atiene al presidente Juan Manuel Santos, entregó un nuevo parte médico sobre su recuperación satisfactoria.

Según el informe médico, la evolución del mandatario ha sido satisfactoria. “El dolor está controlado, ya se puede sentar sin ningún problema. Sus signos vitales son estables y su condición de deportista le permite tener controlado su ritmo cardiaco”.

Horas antes, el presidente Santos, entregó su propio reporte tras la cirugía que le practicaron este miércoles para extraerle el tumor cancerígeno en la próstata.

A través de su cuenta en Twitter, el jefe de Estado agradeció el apoyo que recibió no sólo de los colombianos sino también de los mandatarios de otros países de los que recibió varias llamadas y mensajes de solidaridad.

Así mismo, entregó un parte de tranquilidad sobre su recuperación, la cual espera que se desarrolle sin contratiempos.

Gracias a Dios todo salió bien y me estoy recuperando satisfactoriamente. Estamos muy agradecidos mi familia y yo por todo su apoyo”, señaló el jefe de Estado a través de su cuenta en Twitter.

Por su parte, Adolfo Llinás, director médico de la Fundación Santa Fe de Bogotá confirmó que el presidente está en pleno uso de sus facultades.

Santos, de 61 años, llegó en torno de las 7 de la mañana a la Clínica Santa Fe ubicada al norte de Bogotá para someterse a una cirugía después de que el pasado lunes él mismo de su enfermedad.

"Voy optimista", escribió Santos en su cuenta en la red social Twitter cuando ingresaba en el centro hospitalario en compañía de su esposa, María Clemencia Rodríguez, y su hija María Antonia.

Hacia el mediodía, Llinás hizo público el primer parte médico y confirmó que la cirugía transcurrió "de manera exitosa y sin complicaciones".
El procedimiento "se realizó para extraer un tumor limitado a la próstata", precisó luego.

Los hallazgos de la intervención, que tomó más de dos horas, "fueron concordantes con los estudios preoperatorios", dijo Llinás en su comparecencia ante la prensa junto al resto del equipo médico.

La operación tuvo como líder al urólogo y cirujano Felipe Gómez, respaldado por la directora del hospital, Catalina Vásquez; la jefa de su departamento de enfermería, Medarda Hernández; y el anestesiólogo Édgar Celis.

Gómez, que desde hace diez años tiene a Santos como paciente, fue quien le diagnosticó la enfermedad al gobernante y le recomendó que se sometiera al procedimiento quirúrgico.

Sin embargo, le sugirió que antes lo confrontara con otros especialistas, lo que Santos hizo el pasado 26 de septiembre en Nueva York, adonde había viajado para asistir a la Asamblea General de la ONU.

Un urólogo y dos oncólogos del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York repitieron el estudio y confirmaron el diagnóstico de Gómez, al coincidir en la conveniencia de la cirugía.

"La intervención quirúrgica se realizó de manera usual, exitosa, bajo anestesia regional, como se había planteado, (y) él (Santos) conservó su conciencia durante todo el procedimiento", explicó también a los periodistas Gómez tras la operación.

El urólogo había insistido desde el lunes, cuando avanzó a la prensa detalles de este procedimiento, que al gobernante solo se le iba a anestesiar la mitad inferior del cuerpo.

Santos también adelantó que conservaría su "estado de conciencia antes, durante y después del procedimiento".

Esta decisión responde a las normativas colombianas relacionadas con el reemplazo presidencial en casos de ausencias temporales o definitivas del jefe del Estado.

Según la Constitución, el poder debe quedar entonces en manos del vicepresidente, cargo que ejerce el exsindicalista Angelino Garzón, quien también se recupera de una isquemia cerebral por la que fue intervenido a mediados de junio pasado y que lo mantuvo en coma inducido más de una semana.

Esa inquietud llevó al Senado a decidir el martes, en pleno, que Garzón se someta a un examen médico para establecer si está en capacidad física y mental para un eventual reemplazo de Santos.

La evaluación está prevista para mañana, jueves, por la tarde, y estará a cargo de galenos de la Academia Nacional de Medicina, que exigen sea privada, en contra de la solicitud de Garzón, quien pide esté presente un delegado de la Procuraduría General (ministerio público), sus propios médicos e incluso la prensa al inicio del procedimiento.

Pero el temor de una eventual incapacidad de Santos fue disipado hoy por los responsables de la operación.

"Los hallazgos que encontramos durante la cirugía, llamados intraoperatorios, fueron los que esperamos de acuerdo con las imágenes (diagnósticas) y de acuerdo con los exámenes previos", puntualizó el especialista Gómez.

Una intervención en cuyo curso no hubo problemas ni inconvenientes como sangrados o "hallazgos que no estuviéramos nosotros esperando", subrayó este mismo cirujano.

Como Llinás, el urólogo Gómez apuntó que Santos permanece en recuperación en una habitación de la Fundación Santa Fe en compañía de su familia y manifestó que en dos o tres días podrá regresar a su residencia en la Casa de Nariño, la sede del Ejecutivo.