Santos y R. Londoño acuerdan reuniones periódicas para evaluar avances del acuerdo de paz

Santos, que calificó de "muy productiva" la reunión, detalló que hicieron "una revisión exhaustiva de todos los puntos" que tienen que ver con seguridad para los exguerrilleros, reincorporación, al igual que temas jurídicos y legislativos.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el jefe de la Farc, Rodrigo Londoño, acordaron este viernes realizar reuniones periódicas para evaluar los avances en la implementación del acuerdo de paz que hace un año firmaron en el Teatro Colón.

"Quedamos de hacer reuniones cada cierto tiempo para revisar los avances en todos los puntos y eso es lo que vamos a hacer de aquí en adelante", dijo el jefe de Estado al concluir en Bogotá una reunión con Londoño y otros jefes del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. 

Santos, que calificó de "muy productiva" la reunión, detalló que hicieron "una revisión exhaustiva de todos los puntos" que tienen que ver con seguridad para los exguerrilleros, reincorporación, al igual que temas jurídicos y legislativos.

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El gobernante añadió que salió "muy satisfecho" de la reunión y aseguró que las partes seguirán trabajando "para que el cumplimiento de los acuerdos siga avanzando".

"Concluimos, como lo dijo el Instituto que le hace seguimiento a la implementación de los acuerdos, que el vaso está medio lleno, que hemos avanzado y que tenemos que hacer un esfuerzo, juntos, para llenarlo a la mayor brevedad posible", apostilló Santos.

La reunión entre Santos y Londoño se produjo horas después de que los dos participaran por separado en el acto principal de conmemoración del primer año de la firma de la paz que fue organizado por sectores de la sociedad civil y que se realizó en el Teatro Colón.

Allí el Gobierno colombiano y la antigua guerrilla de las Farc, ya transformada en partido político, ratificaron su compromiso de cumplir el acuerdo de paz.

En su intervención Santos afirmó que su Gobierno está comprometido con el cumplimiento del acuerdo pese a los "reclamos y preocupaciones" de los dirigentes de la antigua guerrilla.