“Si viene la Corte Penal Internacional, será a revisar el proceso con los paramilitares”: César Gaviria

El expresidente asegura que la oposición uribista a la paz está llena de contradicciones, dijo que quien quiera de verdad que no haya más guerra debe votar por el sí y que si de impunidad se trata, hoy hay 20 mil paramilitares en las calles.

Gaviria dijo que su labor es coordinar la campaña por el sí, con  un mensaje unificado.
Gaviria dijo que su labor es coordinar la campaña por el sí, con un mensaje unificado. Óscar Pérez / El Espectador

¿Cuál va a ser la estrategia para garantizar que el sí gane? Porque, de acuerdo con las encuestas, la tarea está muy difícil.

De momento es claro que con la decisión del Centro Democrático de apoyar el no va a darse una elección muy competida. Nosotros estamos convencidos de que el sí va a prevalecer, porque eso nos muestran la mayoría de las encuestas. Nos queda una larga tarea de pedagogía y convicción, pues nos hemos encontrado con que hay mucha gente que apoya el sí pero que no ha decidido si va a votar o no. El gran desafío es conseguir que lo hagan y es apenas elemental que aquellos que no están bien informados de los acuerdos y de lo que va a ocurrir, aún no hayan tomado una decisión. Yo espero que se despejen todas las dudas y aumente la intención del voto hacia el sí.

¿Y entonces por qué algunas encuestas se ven tan desfavorables?

Nosotros tenemos preocupaciones sobre metodologías, pero las encuestas que a nosotros más nos dan credibilidad están dando un margen amplio de mayoría por el sí. De hecho, unas que habían dado negativas, ya se volvieron positivas.

Pero reconoce usted que ha hecho falta pedagogía para dar a conocer lo acordado...

Los acuerdos son complejos y se han firmado muchos documentos en estos cuatro años, y hay temas que son importantes, no se han cerrado y no hay una respuesta contundente y clara para darles a los ciudadanos. Sencillamente la pedagogía no se puede hacer, porque no se han cerrado todos los acuerdos.

El expresidente Uribe ha hecho campaña en contra del proceso de paz hablando de impunidad para las Farc, ¿le ha servido esa fórmula?

El único argumento verdadero que están exponiendo es la discusión sobre el tema de justicia, pero hay otras cosas que no tienen sentido, como por ejemplo, decir que si quiere la paz vote por el no, siendo este un verdadero contrasentido. Quien quiera que haya paz debe votar por el sí, porque si lo hace por el no, así no quiera guerra, allá vamos a terminar otra vez.

¿Qué pasa entonces si gana el no?

El Centro Democrático ha dicho que ganando el no, los acuerdos se pueden retomar, pero eso es una falacia porque, para empezar, la Corte sentenció que el resultado del plebiscito era de obligatorio cumplimiento para el presidente Santos. Acá vale la pena recordarles que el Gobierno es el Gobierno y unos partidos no se pueden ir a arreglar los acuerdos. Si gana el no, el proceso se acaba y las Farc vuelven al monte para seguir probablemente en la guerra. No me imagino qué más van a hacer.

El lío es que no se ve por ahora la consolidación del mensaje de que la intención es cambiar las balas por votos...

Este país ha tenido una larga tradición de aceptar eso, pero en esta ocasión, por la prolongada guerra contra las Farc y el narcotráfico, se ha endurecido y han aparecido sectores que creen que esto se puede prolongar indefinidamente hasta derrotarlas militarmente. La verdad es que el Estado colombiano tiene una Fuerza Pública que es la más grande de América Latina, gasta el 6 % del PIB en seguridad y no pareciera entonces que la mejor decisión sea seguir los próximos veinte años haciendo lo mismo porque no somos capaces de hacer una paz por medios pacíficos.

¿Pero tiene razón Uribe en sus dudas sobre aplicación de justicia?

El tema de la impunidad, el expresidente Uribe lo plantea como si los colombianos fuéramos a hacer algo inaudito y excepcional. En ninguno de los procesos de paz en el mundo que se han celebrado en los últimos veinte años los cabecillas han ido a la cárcel: ni en Sudáfrica, ni en Irlanda, ni en la guerra de Ucrania. Nadie se sienta en una mesa a negociar que se va a ir para una cárcel. Ahora, van a tener una justicia muy severa y un tribunal internacional muy independiente al que le van a tener que contar la totalidad de sus delitos, porque donde se les olvide alguno, pueden llegar a estar hasta veinte años en una cárcel de barras. De manera que eso de la total impunidad es muy relativo y es más, este es el proceso más avanzado del mundo en cuanto a recoger los componentes y principios de verdad, justicia, reparación y no repetición, que son los que trae la Corte Penal Internacional (CPI).

¿Y por qué son tan insistentes en el Centro Democrático con el tema de la impunidad?

Como digo, eso es relativo. Hoy hay 20 mil paramilitares en la calle que están incursos en delitos de lesa humanidad. Por ejemplo, el señor Ramón Isaza anda tranquilo, debe tener unos 5.000 muertos encima y no creo que ese sea el modelo de no impunidad que el expresidente Uribe nos quiere mostrar. El proceso con los paramilitares sí fue un proceso sui generis, que en el exterior no entienden cómo en Colombia se sentaron a negociar con los escuadrones de la muerte y les perdonaron todo. Si alguna vez llega a venir la Corte Penal Internacional, va a empezar por ahí.

¿Está diciendo que la CPI puede llegar a revisar los procesos de los paramilitares?

Hay un mundo de gente incursa en temas de lesa humanidad que anda tranquila por la calle y eso viene de ese proceso con las autodefensas. No se entiende la crítica al presidente Santos porque va a hacer un plebiscito. ¿Uribe hizo plebiscito para la Ley de Justicia y Paz? No, lo hizo solito y no le preguntó a nadie, pero eso sí le parece bien. Ahora tiene la teoría de que va a votar y sólo acepta el resultado si gana, porque si pierde es ilegítimo. Eso está lleno de todo tipo de contradicciones.

¿Cómo interpreta que el uribismo diga que será un plebiscito ilegítimo?

Una cosa no es ilegítima porque uno diga. Si la Corte Constitucional dijo, prácticamente por unanimidad, que es legítimo, pues la legitimidad la da el mismo fallo y no el presidente Uribe, qué pena con él.

Sea como sea, da la impresión de que la campaña que comenzó con el luto el pasado 20 de julio, va ganando...

Creo que esa mala práctica con banderas negras la abandonaron rápidamente porque trae los recuerdos del fascismo italiano y no es bueno dejarla mezclar en esta campaña. Ellos anunciaron que le iban a poner un negro a la bandera, que me imagino que es el pésame porque se va a acabar la guerra.

¿Usted va a ser el jefe de todos los partidos en esta campaña por el sí?

Sólo estoy tratando de coordinar el proceso electoral más complejo que se ha dado en este país, porque acá está toda la gama de los partidos políticos –de los que están y los que no están en la coalición de gobierno–, además de una multitud de organizaciones no gubernamentales, agrupaciones de ciudadanos, sindicatos e iglesias. Es una campaña compleja que necesita una publicidad especial y que necesita contar con un mensaje unificado.

¿Se puede decir también que es un primer pulso de las presidenciales de 2018?

Creo que no, esto es demasiado importante para empezar a decir que esta campaña está relacionada con las elecciones de 2018. Entre otras cosas, lo que hizo la Corte Constitucional al advertir que no se pueden usar nombres de personas ni candidatos para tratar de politizar la paz, fue muy bueno. La paz es un bien superior y no se puede mezclar con cosas mezquinas.

Horacio Serpa le pedía en estos días al vicepresidente Germán Vargas Lleras que saliera a hacer campaña por el plebiscito, ¿debería hacerlo?

Cambio Radical, el partido del vicepresidente, está haciendo campaña. El doctor Germán Vargas Lleras da las opiniones que quiere, pero lo cierto es que acá está su partido comprometido por el sí.

¿Y los ministros?

En realidad estamos en una campaña de doble fase. Una de aquí a que se firmen los acuerdos y se convoque el plebiscito, y otra muy corta, donde el país entero se va a movilizar por la refrendación. Ya arrancó la campaña, pero no están todos los elementos y el Gobierno con sus ministros no se puede paralizar. Los funcionarios pueden expresar su apoyo por el sí, pero deben cumplir sus funciones.

Otro argumento de la oposición es que el país se le entregará al narcotráfico de las Farc, ¿qué piensa de esa tesis?

Pues si a los americanos y al gobierno de Estados Unidos les parece bien el acuerdo que se hizo con las Farc, no entiendo por qué acá pretendemos volvernos más papistas que el papa. El acuerdo, como está concebido, tiene un respaldo internacional unánime y en muchos países no entienden por qué en Colombia hay gente que se está oponiendo para seguir en la guerra.