“Siempre supimos que el tránsito a la vida civil demandaría un alto grado de responsabilidad”: Mauricio Jaramillo

Noticias destacadas de Política

Conocido también como ‘El Médico’, fue uno de los líderes de las Farc y es otro de los imputados por la JEP por el caso de los secuestros de la extinta guerrilla. Habla de su compromiso con los acuerdos de paz y de la búsqueda de la verdad, y advierte de los torpedos que se dan desde el Gobierno y sus aliados.

El pasado 28 de enero, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), emitió resolución de acusación contra ocho miembros del Secretariado de las extintas Farc –entre ellos el excomandante general y ahora presidente del partido Comunes, Rodrigo Londoño (Timochenko) y algunos congresistas–, por delitos de lesa humanidad y crímenes de guerra, dentro del Caso O1 sobre “Toma de rehenes y otras privaciones graves de la libertad”.

Uno de los imputados es Jaime Alberto Parra, quien fuera conocido en la guerrilla como Mauricio Jaramillo o El Médico, y quien ahora lidera proyectos de reincorporación de antiguos combatientes en el suroriente del país.

¿Cómo recibió el anuncio de la imputación de cargos, en la que fue incluido?

Considero importante que el país conozca los hechos acaecidos en el marco del conflicto armado. Para nosotros, la verdad es imprescindible en el propósito de garantizar la estabilidad y durabilidad de la paz que estamos construyendo. Cuando éramos guerrilla y emprendimos el proceso de diálogos con el Estado colombiano, lo hicimos convencidos de la necesidad de terminar la guerra, y siempre supimos que el tránsito a la vida civil demandaría, entre muchos aspectos, un alto grado de responsabilidad.

En septiembre de 2020, a través de un comunicado, pedimos perdón a todas las víctimas del secuestro y a sus familias. De modo que el anuncio de imputación que ha hecho la JEP hace parte del proceso de Justicia Transicional, y mientras nuestro equipo de defensa hace lo propio, puedo asegurar que estamos comprometidos con todo aquello que esté en el marco de los acuerdos de paz.

¿Qué reconocimientos ha hecho usted sobre estos casos durante las comparecencias a la JEP?

Personalmente he comparecido ante la JEP como parte de esa colectividad que suscribió un Acuerdo de Paz y he aportado verdad a la CEV (Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad), asumiendo que cometimos errores, reconociendo el dolor que determinadas acciones –e incluso omisiones– hayan podido causar, y así mismo he pedido perdón a las víctimas. Solo así podremos cimentar una paz con proyección de futuro y garantizar la no repetición.

Lea también: ¿Por qué es histórica la imputación a las Farc por secuestro?

¿Qué les dice a las víctimas de estos hechos?

Para nosotros, las víctimas son el eje central de los acuerdos. A ellas y ellos les reiteramos nuestro compromiso de nunca más volver a las armas y así mismo continuaremos trabajando sin descanso por la búsqueda de la verdad en aras de resarcir tanto dolor. La paz solo será posible en la medida que se conozca la identidad de aquellos que promovieron la guerra y hoy se mantienen en el anonimato, gozando de total impunidad. De ahí que el proceso de paz tenga tan poderosos enemigos.

¿Qué consecuencias puede tener esto en las tareas de participación en la implementación de los acuerdos, por parte de usted, de sus compañeros y del Partido Comunes?

Los acuerdos de paz se han mantenido en crisis desde el momento de su firma. Comenzando por los incesantes actos de sabotaje por parte del partido de gobierno, con su discurso de odio, estigmatización y desinformación, hasta la campaña de terror que en todo el país se ha extendido, dejando a su paso 256 exguerrilleras y exguerrilleros asesinados, sumado a crímenes contra 36 de sus familiares, entre ellos menores de edad.

Así mismo vemos con preocupación el permanente recorte de recursos al Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, lo cual apunta a entorpecer el proceso de implementación. Todo lo anterior hace parte de un plan orquestado por sectores que buscan torpedear y desdibujar los acuerdos firmados entre la otrora guerrilla de las Farc y el Estado colombiano. Estamos ante una amenaza de incalculables proporciones en contra del pueblo colombiano y su derecho a vivir en paz.

La participación política en Colombia nunca ha sido garantizada como derecho en democracia. Siempre ha sido un privilegio para las minorías que históricamente han detentado el poder y han hecho de la violencia una práctica para conservarlo. Fue esa una de las razones fundamentales para el inicio del conflicto armado.

Esto apenas comienza, pero si son condenados, ¿de qué manera cree usted que podrán cumplir con las sentencias?

Estamos a la espera de conocer el concepto del equipo de defensa, para luego, de manera colectiva y a través de los canales formales, dar a conocer detalles; sin embargo, esperamos que todas las definiciones sean en el marco de lo establecido en el Acuerdo de Paz.

* Periodista y escritora colombiana. Columnista de The Washington Post.

Comparte en redes: