"Soy la tercería del uribismo"

Carlos Holmes Trujillo dice que en las convenciones puede pasar cualquier cosa, pero que irá a la del uribismo el próximo fin de semana.

Carlos Holmes Trujillo cree fundamental que el Centro Democrático se entienda políticamente con el Partido Conservador. / Luis Ángel - El Espectador

Carlos Holmes Trujillo cree que la consulta popular es el mejor mecanismo para elegir candidato a la Presidencia en el Uribe Centro Democrático, pero acoge la sugerencia del expresidente de que sea en una convención. Eso sí, con garantías e independencia de los participantes. Y a la pregunta sobre el protagonismo que tienen en los medios Francisco Santos y Óscar Iván Zuluaga —sus dos rivales por la nominación—, responde que él es la tercería del uribismo y que si hubiese tenido la exposición mediática de los dos, exvicepresidente y exministro de Hacienda, estaría mejor en las encuestas.

¿Qué espera de la convención del Uribe Centro Democrático?

Que sea elegido el próximo presidente de Colombia.

¿Pero hay ambiente de unidad? Existen muchos rumores que dicen lo contrario...

Seguiré contribuyendo con mi lenguaje y mi actitud a la unidad. No he participado en las fricciones y actuaré en la convención de manera democrática. Soy la tercería en el uribismo.

Sin embargo, usted no estaba de acuerdo con la convención. ¿Por qué aceptó el cambio de reglas?

Sigo creyendo que la consulta es el mejor mecanismo para elegir candidato único. Soy un hombre de convicciones, pero ante la sugerencia del presidente Uribe he aceptado la convención en el entendido de que debe haber un abanico real de garantías.

¿Y qué garantías exige?

Todas, y lamento mucho que no se haya podido concluir el diálogo político entre los precandidatos para consolidarlas.

¿Cómo así? ¿Por qué no se pudo concluir?

Porque se interrumpió a raíz de la convención, y ahora toca ir a ella en el entendido de que la única garantía es la presencia del presidente Uribe, el tono político para efecto de las decisiones y la independencia de los asistentes.

¿Y será que la convención sí garantizará la unidad del uribismo de acá a las elecciones?

Si la convención es un escenario de deliberación amplio, respetuoso y participativo, y si los asistentes se pronuncian de manera absolutamente libre después de escuchar a los precandidatos, lo será. De lo contrario, no.

Lo veo muy escéptico...

En las convenciones puede pasar cualquier cosa. Yo le apuesto a lo primero, pero no podemos descartar lo segundo en un escenario de deliberación democrática.

¿Le molesta que existan rumores en el sentido de que Zuluaga tiene el guiño de Uribe?

Estoy seguro de que el presidente Uribe no ha hecho ningún guiño. Ese es un cuento que se han inventado para favorecer a alguien. Parto de la base de que él no tiene candidato y que los asistentes a la convención se pronunciarán libremente. Es bueno que ellos tengan presente que no van a elegir a un amigo personal, que se va a elegir al próximo presidente de Colombia.

¿Y que se hable de Juan Lozano o Luis Alberto Moreno como posibles candidatos?

No creo en los paracaidistas.

¿El cambio de reglas no le hace perder seriedad al proyecto político del uribismo?

La seriedad del Centro Democrático se da en función de la importancia política y la vigencia del presidente Uribe. Lo que creo es que se pierde la oportunidad de incrementar la batalla en los meses previos a la primera vuelta y la oportunidad de apoderarse del momento político en marzo, de cara a las elecciones en mayo.

¿Y no es perjudicial tanto caudillismo alrededor de Uribe?

Los caudillismos no son malos, y menos si son democráticos. Eso se da en todo el mundo. Siempre en las colectividades democráticas hay alguien que se convierte en símbolo y ejemplo de liderazgo.

¿No está como muy crudo el Centro Democrático?

Es normal, está dando los primeros pasos. Lo que me preocupa es la institucionalidad política y las reflexiones sobre hacia dónde va la democracia colombiana.

¿Ve muy débiles a los partidos?

Sí, y veo que la democracia colombiana se está agotando. Los partidos tradicionales se están debilitando y los nuevos no se consolidan. Vamos a tener que hacer la reflexión que se está haciendo en el mundo entero: ¿esto es democracia o minoricracia?

¿No cree que es un error que la campaña del Centro Democrático esté basada en las críticas al gobierno Santos?

No son sólo las críticas, también es la interpretación del sentimiento de la gente. Decir que la seguridad se deterioró no es un cuento de nosotros, que sólo somos el vehículo para poner sobre el tapete lo que dice la ciudadanía. La reforma a la educación se hundió, la reforma a la justicia llevó al país al más bajo nivel de aceptación y el show del proceso de paz en La Habana no va para ninguna parte. Aquí se abandonó el diálogo popular.

El lente ha estado puesto sobre Francisco Santos y Óscar Iván Zuluaga. ¿Siente que está colgado en su campaña?

Soy la tercería del uribismo. En este país que reclama tercerías, debo decir que el uribismo ya la tiene. Pero además le digo que si yo hubiera sido vicepresidente durante ocho años estaría mejor que Santos en las encuestas, y si yo hubiera estado en el escenario tanto tiempo como Zuluaga, dándole vueltas al país, estaría mejor que él. En la última encuesta de Datexco, el de menor imagen negativa soy yo.

¿Y qué propone diferente a ellos?

No soy amigo de las “propuesticas”, de las propuestas aisladas y sin contextos. En materia educativa, hablo de una reforma de verdad, que apueste por el futuro, con un nuevo sistema, iniciando con la primera infancia. Propongo además un gran salto en la lucha contra la corrupción, y la batalla hay que darla con vigor. Y estoy proponiendo una reforma a la salud de verdad, no esa barbaridad que hoy se tramita en el Congreso.

¿Está convencido de que Santos va por la reelección o cree que eso puede cambiar?

Estoy seguro de que va por la reelección y de que la va a perder.

Y si Santos firma un acuerdo de paz y usted fuera elegido presidente, ¿que haría?

Creo que no va a llegar a ningún acuerdo, y si así fuera, inmediatamente revisaría los términos para favorecer el interés nacional. Tengo la certeza de que las Farc están aprovechando para oxigenarse, que no están en disposición de paz y no la van a hacer con un presidente tan débil en las encuestas.