Talanqueras al voto en blanco

El exmagistrado Jaime Araújo presentó una acción de tutela contra el registrador Carlos Ariel Sánchez por desinformar a los ciudadanos.

El registrador nacional, Carlos Ariel Sánchez, afirma que el voto en blanco sólo puede ganar si existe mayoría absoluta. / Gabriel Aponte.

La apatía de los ciudadanos y la molestia con la forma como se hace la política en el país están tomando forma y el apoyo al voto en blanco sigue creciendo como la espuma, al punto que, de acuerdo con la encuesta polimétrica de la firma Cifras y Conceptos contratada por Caracol Radio y Red+Noticias, si las elecciones a la Presidencia fueran mañana, ganaría esta alternativa. En ese contexto surge un debate que enfrenta en los tribunales al exmagistrado Jaime Araújo y al registrador Carlos Ariel Sánchez por la aplicación del voto en blanco y si se requiere mayoría simple o absoluta.

Diferencia que no es de poca monta: de ganar el voto en blanco, los colombianos mandarán un claro mensaje de hastío hacia la forma como se hace la política en el país y sus protagonistas. Además, en términos de aplicación, obliga a repetir las elecciones cambiando la baraja de candidatos. En ese sentido cobra gran relevancia la divergencia entre mayoría simple, que implica que con sólo superar a los demás candidatos gana el voto en blanco, a diferencia de la absoluta, que requiere la mitad más uno de la totalidad de los sufragios depositados en las urnas.

El registrador Sánchez ha señalado en diferentes escenarios que en el caso del voto en blanco aplica la mayoría absoluta. Además, la página web de la Registraduría señala que “la Corte Constitucional declaró inexequible la norma de la reforma política que ordenaba repetir elecciones (cuando el voto en blanco obtenga más votos que el candidato o lista que haya sacado la mayor votación) y en consecuencia la mayoría necesaria para repetir la elección es mayoría absoluta, es decir, el 50% más 1 de los votos válidos, y no la mayoría simple”.

Argumento que para el exmagistrado de la Corte Constitucional Jaime Araújo es “mentiroso” y sostiene que el registrador está violando los derechos de 33 millones de colombianos que pueden escoger el voto en blanco como la mejor opción. De hecho, esta diferencia fue objeto de un acalorado debate el pasado 13 de febrero, pero Araújo decidió llevarlo a los tribunales al radicar una tutela en contra de Sánchez ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, con la que pide que se rectifique y aclare que el voto en blanco gana con mayoría simple.

Uno de los principales argumentos radica en la reforma política de 2009, en la que se modificó la norma en lo referente al voto en blanco. Entonces se planteó que el triunfo de esta opción política será con mayoría simple. Desde el primer debate se argumentó que “se propone que al voto en blanco se exija una mayoría simple para tener plenos efectos. Esta propuesta sería un paso importante en la consolidación de la expresión de la voluntad popular, toda vez que se convertirá en una sanción ciudadana, clara y directa, contra las formas de corrupción, uso indebido del principio de representación e inconformismo generalizado frente a las opciones que se presenten”.

Y hay otro argumento: la Constitución en el artículo 258 reza que se “deberá repetir por una sola vez la votación (…) en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, cuando del total de los votos válidos, los votos en blanco constituyan mayoría”. La Carta no discrimina en ningún momento el tema de la mayoría absoluta.

Con esos precedentes, Araújo sostiene que se están violando los derechos fundamentales de libertad de conciencia, pensamiento, expresión, opinión, el derecho a estar bien informado y a la igualdad. Será ahora la justicia la que defina esta diferencia, que no es poca pues, como plantean las encuestas presidenciales, la posibilidad de que por primera vez en la historia del país gane el voto en blanco en una elección presidencial está latente. Pero si se impone el argumento del registrador, la cruzada que han iniciado los promotores de la iniciativa será prácticamente imposible.

Coincidencia o no, este no es el primer obstáculo que se presenta para el voto en blanco y quienes lo proponen como alternativa. Ya la Organización Electoral había negado la inscripción de los promotores y en consecuencia no tuvieron la posibilidad de obtener financiación y espacios en medios de comunicación para exponer los argumentos por los cuales los ciudadanos deberían descartar el apoyo a los candidatos que están inscritos e inclinarse por el voto en blanco.

La decisión se basó en la Resolución 0920 de 2011 del Consejo Nacional Electoral (CNE), en la que se establecen requisitos para inscribirse para promover el voto en blanco, como la presentación de 50 mil firmas que apoyen la iniciativa y la creación de un comité formal. No obstante, quienes plantean esta alternativa política de la Constitución abre la puerta para que los ciudadanos promuevan el voto en blanco en igualdad de condiciones y cualquier tipo de requisitos deben ser implementados por ley estatutaria y no a través de una resolución del CNE.