Tambalea debate de matrimonio homosexual en el Congreso

Armando Benedetti, ponente del proyecto de ley, se cuestiona si hay garantías para seguir con la discusión.

“Estoy analizando con mis asesores si vale la pena seguir discutiendo el proyecto de ley del matrimonio para parejas del mismo sexo o si es mejor retirarlo. Es que es claro que, con Roy Barreras a la cabeza del Congreso, ni el proyecto ni yo tenemos garantías para que se discuta. Él hipotecó todo el Congreso a una minúscula iglesia cristiana y si yo, como senador, pierdo mis derechos constitucionales porque alguien de afuera como el pastor Jhon Milton Rodríguez está definiendo temas del Senado, eso quiere decir que el Congreso no existe. Barreras no está sacrificando una agenda política, está pasando por alto sus propias obligaciones”.

El futuro en el Congreso de la ley que avalaría el matrimonio homosexual tambalea y así lo evidencian las palabras del senador Armando Benedetti, ponente del proyecto de ley que hoy discute el Senado de la República. Benedetti, en diálogo con este diario, cuestionó si acaso el presidente del Senado, Roy Barreras, aplazó el segundo debate sobre este tema la semana pasada y lo programó para el próximo 17 de abril con base en el acta de compromiso que, reveló ayer El Espectador, Barreras firmó en 2010 con algunas iglesias cristianas, que incluía “no promover ni apoyar el matrimonio entre personas del mismo sexo”, entre otros puntos.

“Yo entiendo que como político Barreras tenga una agenda y defienda unos intereses, pero en lo que falló fue en ser transparente. Debió declararse impedido. Su falta de imparcialidad es grave, pero sería gravísimo que retiraran el proyecto. Conseguir los 52 votos que se necesitan sí es posible. Y Benedetti tiene que dar la pelea o, de lo contrario, lo suyo sería cobardía política”, refutó Felipe Montoya Castro. Este abogado es, precisamente, uno de los demandantes del Código Civil, el cual indica que “el matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer (...)”. Fue al resolver esa demanda que la Corte Constitucional exhortó al Congreso a tomar decisiones al respecto.

El plazo otorgado por la Corte Constitucional fue explícito: 20 de junio de 2013. Hasta ese día tienen los congresistas para legislar “sobre los derechos de las parejas del mismo sexo con la finalidad de eliminar el déficit de protección que, según los términos de esta sentencia, afecta a las mencionadas parejas”. Según la Corte, en caso de que el Congreso no cumpliera, después de esa fecha las parejas homosexuales “podrán acudir ante notario o juez competente a formalizar y solemnizar su vínculo contractual”. Una discusión que envuelve varios aspectos de fondo, porque implica modificar conceptos tan tradicionales como el de familia o aborda el espinoso dilema de si ello implicaría también la adopción de niños.

“Yo lo que quería era que este tema se resolviera con una ley, que Colombia fuera incluyente, demostrar que todos somos iguales. Pero, al paso que vamos, van a ser los notarios los que terminen diciendo que el matrimonio es igual que una unión solemne”, arguyó el senador Benedetti. “En la reunión que Barreras tuvo con nosotros la semana pasada, él reiteró una y otra vez que había garantías para debatir este tema en el Congreso. Lo que quedó claro con su pacto con los cristianos es que esas garantías no existen. Es lamentable que el presidente del Congreso manipule todo un foro de discusión para poder cumplir compromisos personales”, replicó Daniel Sastoque.

Él es un exfuncionario de la Procuraduría que fue despedido del organismo, asegura, por su trabajo en materia de protección de derechos de la comunidad LGTBI. Sastoque hace poco estuvo en Washington denunciando ante la Comisión Interamericana que el Ministerio Público persigue a los defensores como él y cree que el proyecto de ley del matrimonio homosexual ya no alcanzará a surtirse en los términos establecidos por la Corte Constitucional. “Lo que va a suceder es que la población va a acudir a jueces y notarios para reclamar sus derechos. Queríamos promover un debate democrático, pero toda esta polémica demuestra que en Colombia sus autoridades no están interesadas en proteger a esta población”.

En su defensa, ya Roy Barreras le había dicho a este diario que el acta firmada con pastores cristianos como Jhon Milton Rodríguez no comprometía de ninguna manera su trabajo en el Congreso y que el debate seguirá en pie, porque él realiza sus actuaciones con base en los preceptos de un Estado social de derecho y en convicciones personales. Barreras fue denunciado ante la Corte Suprema de Justicia por el pastor Luis Ernesto Correa por incumplir el pacto con los cristianos, “porque ha mostrado posiciones liberales contrarias a los valores cristianos”. Barreras interpreta la denuncia como una “presión indebida” al Congreso y sostiene que sólo cuando él vote quedará claro en qué orilla se encuentra.