“Tenemos que romper la cultura egoísta que conservamos desde hace 200 años”: Marta Lucía Ramírez

A la vicepresidenta de la República le fue encomendada la labor de liderar la conmemoración del Bicentenario de la Independencia, una fecha propicia para, según ella, acabar con la polarización política y buscar acuerdos sobre lo fundamental.

La vicepresidenta Ramírez coordinará la celebración del Bicentenario de la Independencia.Cristian Garavito - El Espectador

Una de las funciones que le delegó el presidente fue liderar la conmemoración del Bicentenario. ¿Cómo será la celebración?

Lo que celebramos es el proceso que permitió la independencia definitiva y la formación de la nación, lo que implicó un proceso político militar a partir de la gesta de los ejércitos patriotas en las rutas de los llanos, andina, sur y caribe. Eso se tradujo en un proceso político que se expresó en la creación de la República. Venimos de conmemorar el Grito de Independencia de 1810 y entramos a conmemorar la gesta emancipadora de 1819 con la secuencia de batallas y leyes que hasta 1823 partieron la creación de la nación y la República. Es por ello que estamos ante una celebración nacional.

Doscientos años hacen de Colombia un Estado relativamente joven comparado con otras naciones europeas o asiáticas. ¿Qué lectura le da a la democracia que hemos construido en estos dos siglos?

Recuerde que el territorio venía de 300 años de dominación colonial española. A pesar de las muchas dificultades, los colombianos no nos hemos rendido en nuestro esfuerzo por construir país. A pesar de todas las dificultades, de la pobreza, la violencia y el desarrollo, es un país mejor que el de hace 200 años. Colombia era uno de los territorios más pobres de la región y hoy es la cuarta economía, pero seguimos siendo el segundo país con la mayor inequidad. Esas paradojas son las que tenemos que superar como nación, y la propuesta del Gobierno que lideramos es aportar con la fórmula del bienestar en un Pacto por Colombia, que se traduce en emprendimiento, legalidad y equidad. Nuestra democracia tiene mucho por crecer en fortalecimiento de las instituciones, pero también mucho que mostrar de los avances de la Constitución del 91.

Esta conmemoración es para celebrar la independencia y la construcción de la República, pero ¿cuál es el país que se quiere legar al terminar su mandato?

Queremos hacer un ejercicio que nos permita mirar al pasado para entender el presente y proyectarnos al futuro. La prospectiva que nos permita repensarnos como nación será un eje en la conmemoración y en el Gobierno, con el presidente Iván Duque, estamos sentando bases. El presidente ha identificado que los retos del país pueden ser abordados acelerando el emprendimiento, la legalidad y la equidad. Por esa vía trabajaremos en las condiciones objetivas para el desarrollo sostenible. También hemos identificado la importancia de establecer procesos de diálogo social sobre los intangibles que nos definen como nación. Ahí es donde podemos encontrar esa fuerza nacional que nos permita profundizar en la creación de valor social, por lo que somos, y reivindicar de dónde venimos teniendo mayor sentido de pertenencia y autoestima como nación.

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Un diálogo trascendental en momentos de polarización, es un verdadero reto para el Gobierno…

Es un momento histórico para pensarnos como nación e inspirar a las generaciones actuales y venideras. Hemos identificado retos que son legado de años de procesos de injusticia, violencia, inequidad, ilegalidad e informalidad. Los altos niveles de desconfianza interpersonal (cercanos al 80 %) que han dificultado la construcción de capital social y los altos niveles de desconfianza institucional (cercanos al 70 %), que inciden en la legitimidad de las ramas del poder público, son los principales retos para fortalecer nuestro proyecto colectivo de Estado nación. Por ejemplo, ¿qué tal si como nación asumimos la integridad como activo estratégico para el desarrollo sostenible y la competitividad?

¿En qué consiste el Pacto por Colombia?

Es una invitación a pensar que el futuro se construye sin los dolores y vacíos del pasado, pero enfrentando unidos el compromiso de un gran pacto, un pacto por Colombia.

El Gobierno quiere involucrar al sector privado en esta conmemoración. En concreto, ¿qué les piden a los representantes de este sector?

La gesta militar, política y social que nos llevó a la Independencia definitiva también ha sido una gesta de emprendimiento económico y productivo para el país. Doscientos años de emprendimiento, competitividad y empresas son algo que hace parte de nuestra historia. Nuestra historia, como la de cualquier país, es una secuencia de procesos humanos y sociales en los que la creación de sectores económicos y sociales tiene una profunda relación con la dinámica y hechos históricos que nos definen. Es clave discutir sobre la historia de los sectores económicos y productivos.

¿Qué podrían hacer, entonces?

A los empresarios los estamos invitando a sumar sus marcas, productos y servicios en la conmemoración, ayudándonos a divulgar la historia. Solo un dato: el Latinobarómetro ha identificado que tan solo el 35 % de colombianos sabe que nos independizamos de España y tan solo para un 36 % es significativo el Bicentenario de la Independencia. Y desarrollaremos un programa de apadrinamiento de monumentos que nos permitan su rescate y mantenimiento con el propósito de fortalecer el anhelo de clúster nacional e internacional de la gesta de Independencia, en el que hay una gran riqueza humana, cultural y ambiental por rescatar y proyectar. Un ejemplo de ello es la ruta del páramo de Pisba.

Es interesante ver que se tiene establecida una ruta turística por Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá, además de Colombia. ¿Cómo va a operar esta oferta?

Nos estamos imaginando una ruta tipo clúster de la Independencia, en la que podamos crear ofertas turísticas con enfoque cultural, histórico y ambiental. Ello nos permitiría activar procesos territoriales, activar economías locales y dinamizar sectores económicos. Esto requiere la creación de valor con una oferta que permita una experiencia fluida y memorable en sus contenidos históricos y su oferta de servicios, por supuesto, con base en estrategias que se dirijan hacia el desarrollo sostenible.

¿Y Venezuela, que hizo parte en algún momento de la historia de Colombia, cómo estará involucrada en esta conmemoración del Bicentenario?

Hoy no hay democracia en Venezuela y ese es un dolor inmenso. Por lo tanto tendremos invitados representantes de la academia para que lleven la voz del pasado y del futuro por construir.

Trayendo a la actualidad el mensaje de la Independencia, ¿cuál sería la batalla libertadora en estos tiempos?

Estamos como gobierno en una gesta por el emprendimiento, la legalidad y la equidad, buscando acelerar el desarrollo sostenible y el respeto a la dignidad humana. Como Estado nación tenemos que trabajar por la unión de todos los colombianos y romper con esa cultura egoísta y conflictiva que conservamos de las disputas desde hace 200 años, para liberar nuestro potencial. Si pudiéramos superar esa frase lapidaria de Bushnell de ser una “nación a pesar de sí misma” y pasáramos a ser una gran nación por sí misma, estaríamos dando una lucha definitiva, cerrando el paso a quienes les conviene más el caos y la polarización que la unidad nacional en acuerdos sobre lo fundamental.