“Tenemos que ser opción de poder en 2018”: David Barguil

El presidente del Directorio Nacional Conservador hace un llamado a la unidad y dice que en la convención nacional de este domingo se debe ir planteando la clara línea divisoria, política e ideológica, para enfrentar a las Farc en la democracia.

El representante David Barguil.
El Partido Conservador realiza este domingo en Corferias en Bogotá su Convención Nacional, evento que marca el fin de la presidencia de la colectividad para el representante a la Cámara David Barguil. A sus 35 años de edad, ha sido el dirigente político más joven en ocupar tal dignidad. Los temas de la paz, además de los económicos, incluyendo la reforma tributaria, hacen parte de la agenda a discutir por un partido en el que se palpan múltiples discusiones y fricciones internas y que desde hace rato carga con el estigma de estar pegado a los gobiernos de turno por puros intereses burocráticos o, como se dice ahora, a la “mermelada”.
 
La convención conservadora contará con la participación de todos los sectores que integran la colectividad, incluyendo a la exministra Marta Lucía Ramírez, el exprocurador Alejandro Ordóñez y quienes ya han expresado su intención de ser precandidatos presidenciales para 2018: Ubeimar Delgado, Francisco Ricaurte y Pablo Victoria. Asimismo está invitado Juan Camilo Restrepo, actual jefe negociador del Gobierno en el proceso con el Eln. En diálogo con El Espectador, Barguil habla de lo que se espera sea el resultado del encuentro, haciendo un llamado a la unidad como fórmula para buscar el poder.
 
¿Cómo llega el partido a su convención nacional de este domingo?
 
La convención va a ser un muy importante escenario para que los distintos sectores del partido, sus distintas voces y quienes siempre lo hemos defendido y hemos trabajado por él definamos una hoja de ruta hacia el futuro, entendiendo que tenemos que trabajar más que nunca por la unidad, que es lo que nos va a dar la vocación de poder en el 2018. Esta convención tiene que ser un escenario para hablarle al país de la paz, de los temas económicos como la reforma tributaria, y debe dar un mandato para tener candidatura presidencial propia y para  desde ya ir planteando una clara línea divisoria entre lo que es nuestro pensamiento, nuestra ideología y nuestras propuestas para enfrentar a las Farc en la democracia, para enfrentar el populismo y el socialismo del siglo XXI con esas ideas que, está demostrado, no funcionan y no generan riqueza ni crecimiento.
 
Pero es claro que el conservatismo llega dividido a esta convención…
 
Así es y yo, que termino mi período de dos años y medio y agradecido de esta inmensa oportunidad y con quienes me brindaron su confianza, lo que voy a plantear es que esa división es uno de los mayores problemas que hoy afrontamos para poder ser una verdadera opción de poder en 2018. Nos pasó con Marta Lucía Ramírez, con Noemí Sanín, con Juan Camilo Restrepo, cuando esa división impidió que este partido conquistara la Presidencia de Colombia en el pasado. Por eso el esfuerzo ahora debe ser pasar esa página, con el esfuerzo de todos, sin importar que piensa cada uno, sin importar sus posturas frente a los temas de la coyuntura actual. Tenemos que estar unidos si queremos recuperar la vocación de poder.
 
¿Y cree posible esa unidad con tanta herida abierta?
 
Todos tenemos que entender que esa es la única forma de recuperar la vocación de poder. Hay ejemplos de lo que la unión nos ha permitido hacer, por ejemplo lo de la lucha contra los abusos de Electricaribe, en la que conté con el apoyo de toda la colectividad, estuvimos recogiendo firmas y haciendo marchas con los conservadores de todos los sectores, y logramos poner el tema en la agenda nacional y que el Gobierno actuara interviniéndola. Está claro que cuando los conservadores nos unimos, vencemos. 
 
Y es de esperar que de la convención salga la postura que asumirá el partido frente la refrendación e implementación de los acuerdos de paz con las Farc…
 
La convención es la máxima autoridad del partido y por supuesto se va a discutir ese tema que el principal de la agenda hoy en el país. Ya he planteado mi posición y la voy a reiterar: el Congreso no puede ser el que refrende el nuevo acuerdo con las Farc. Valoramos el esfuerzo que hicieron los negociadores por retomar muchas de las propuestas de los líderes del No y en plantearle al país un nuevo acuerdo, pero tenemos que ser coherentes: en una proposición que se discutió y aprobó en el Acto Legislativo para la Paz, el partido Conservador fue el que puso como condición para la implementación que se hiciera la refrendación popular. Aquí estamos hablando de defender los valores de la democracia. Lo que el pueblo niega, solo el pueblo lo puede volver a habilitar. 
 
¿No es esa una batalla perdida teniendo en cuenta que la decisión de que la refrendación la haga el Congreso ya está tomada?
 
La posición que asuma el partido tiene que ser  independiente de lo que haya dicho el Gobierno. La vamos a fijar este domingo y la vamos a defender en el Congreso.
 
Hablando de independencia, ¿cómo quitarse ese estigma de ser un partido apegado a la burocracia o a la mermelada, como dicen ahora?
 
Siempre, desde que llegue a la presidencia del partido, he defendido la independencia de la colectividad. Somos un partido de casi 170 años y no podemos seguir sintiéndonos cómodos siendo un apéndice de los gobiernos de turno. Eso no puede seguir sucediendo. La independencia significa tener los pantalones para decirle no a las propuestas del Gobierno que a nuestro criterio afecten a los colombianos, como lo hicimos en el pasado y ahora cuando criticamos algunos puntos de la reforma tributaria por aquellos impuestos que tocan los bolsillos de los pobres. Pero independencia es también defender aquellas iniciativas que le sirven a la gente. Mejor dicho, no es apoyar con los ojos vendados ni por politiquería atravesársele a todo.
 
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