En tres años se han entregado restos a 1.428 familias con víctimas de desaparición

El Gobierno reportó que Antioquia y Meta son los lugares más afectados y que continúa trabajado en la búsqueda de los desaparecidos durante el conflicto armado.

Archivo El Espectador

En Colombia existen 46.557 víctimas directas de desaparición forzada en el marco del conflicto armado interno, según el registro oficial que mantiene la Unidad para las Víctimas, con corte al 1 de mayo de 2015. De ellas, cerca de 41.000 son hombres y algo más de 5.000 son mujeres. Para dignificar a los afectados por este flagelo, durante la última semana de mayo se está conmemorando la Semana del Detenido Desaparecido.

Alrededor de 110.000 personas, principalmente familiares en primer grado de consanguinidad, componen el grupo de víctimas indirectas.

“Entre 2012 y 2015, la Unidad para las Víctimas ha acompañado la entrega de restos a 1.428 familias con víctimas de desaparición forzada y homicidio, en 26 departamentos del país, principalmente en las ciudades de Medellín (Antioquia), Villavicencio (Meta) y Montería (Córdoba)”, indicó Paula Gaviria Betancur, directora general de la Unidad para las Víctimas.

“Hemos observado que uno de los deseos habituales de familiares y amigos consiste en saber dónde está el ser querido. Por eso, es importantísimo el apoyo psicosocial que ofrecemos en estos casos, cuando se tramitan duelos y recuerdos, que significan, de algún modo, cerrar un capítulo personal en la vida de esas familias que anhelan reencontrarse con esa persona tan querida”, añadió Gaviria.

Este tipo de acompañamientos se convierten así en una medida de satisfacción, parte de la reparación integral a la que tienen derecho las víctimas del conflicto armado.

Antioquia y Meta, los lugares más afectados

El departamento de Antioquia es el que reporta un número mayor de afectados por la desaparición forzada en el marco del conflicto armado que desde hace décadas sufre el país. Del total de 37.451 personas allí registradas por este hecho con corte a 1 de mayo, un total de 10.812 son directas (sufrieron el hecho en su integridad física) y 26.639 son indirectas (familiares en primer grado, habitualmente). Del año 1994 al 2005, se dan el 60% de las desapariciones en Antioquia (6.249), que aumentan desde las 316 en el año 1994 hasta el pico histórico de 753 en 2002.

Meta también alcanza el máximo en 2002, cuando llegó a los 292 desaparecidos en un año. Los dos años siguientes serían también los que más desaparecidos reportarían, con 282 desaparecidos en 2003 y 228 en 2004. Observando el recuento histórico, Villavicencio y Vistahermosa, con 553 y 480 víctimas directas respectivamente, son los municipios más afectados.

Objetivo: No olvidar

En agosto de 2010, el Congreso de la República aprobó la Ley 1408, por la cual se rinde homenaje a las víctimas del delito de desaparición forzada y se dictan medidas para su localización e identificación. Además, la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, sancionada un año después, incluía un artículo cuyo objetivo era “contribuir en la búsqueda de los desaparecidos y colaborar para la identificación de cadáveres y su inhumación posterior, según las tradiciones familiares y comunitarias, a través de las entidades competentes para tal fin”.

“En Argentina, donde hay un gran movimiento por la memoria, la verdad y la justicia, se calcula la existencia de unos 30.000 desaparecidos. En Colombia, a medida que las víctimas están cobrando protagonismo en el espacio público, también vamos entendiendo las implicaciones de estos hechos y la importancia de escuchar los relatos de los familiares que aún esperan encontrar a sus seres queridos”, apuntó Paula Gaviria.

Con motivo de esta semana conmemorativa, la Unidad para las Víctimas reitera su compromiso en la atención, asistencia y reparación integral de las víctimas de desaparición forzada.