La última entrevista de Julio César Turbay

En la conmemoración de los 100 años de su nacimiento, reproducimos las últimas declaraciones del expresidente a la prensa. “En política yo he perdido muy poquito” es una charla en el ocaso de su vida, pero que revela parte de su olfato político, el que lo llevó a la cúspide del poder en Colombia, pese a sus muchos contradictores.

El presidente Julio César Turbay junto a su esposa, Amparo Canal, en la entrevista de agosto de 2005.  / Archivo - El Espectador
El presidente Julio César Turbay junto a su esposa, Amparo Canal, en la entrevista de agosto de 2005. / Archivo - El Espectador

El 3 de agosto de 2005, un mes y diez días antes de su fallecimiento, el mandatario habló con El Espectador en su casa del norte de Bogotá. En ese momento era el protagonista de la noticia política en el país, por proponer el nombre del también expresidente Andrés Pastrana para ocupar la Embajada de Colombia en Estados Unidos. Eran días de mucho agite político, ya que la Corte Constitucional estudiaba la viabilidad de la reforma del famoso “articulito” en el Congreso que permitió la reelección de Álvaro Uribe Vélez. Además su partido, el Liberal, se encontraba en férrea oposición al Gobierno y él ya se había alineado del lado del entonces primer mandatario.

¿Usted alguna vez ha perdido en política?

Sí, he perdido, pero muy poquitas veces.

¿Cuál fue el momento más difícil de su gobierno?

La toma de la embajada de República Dominicana y el robo de las armas del Cantón Norte.

¿Pensó alguna vez en recuperar a la fuerza la embajada?

Nunca. Siempre tuve claro que había que dialogar.

Cuando usted estuvo metido de lleno en la política, la gran prensa nunca lo acompañó...

Sí, eso es cierto. Mis adversarios tenían de su lado la gran prensa, pero yo tenía de mi lado a las masas.

¿Cuál es el mejor presidente de la República que ha tenido el país?

López Pumarejo y Uribe Vélez. Pónganlos en el orden que quieran. Se parecen mucho en sus ideas.

¿Y el peor o los peores?

Varios. Pero ellos mismos se ordenan y el país también lo hace.

Usted no era experto en temas de petróleo y sin embargo fue ministro de la Junta Militar. ¿Cómo hizo?

Porque me rodeé de técnicos. Esa fue la clave del éxito.

También dicen que cuando fue presidente tenía un gabinete de lujo...

Eso es cierto. A mi lado estuvieron los más capaces.

Para usted, ¿quiénes merecieron ser presidentes de Colombia?

Varios. El maestro Darío Echandía, por ejemplo.

Y usted, como tal, ¿tuvo a algún presidenciable en su gabinete?

Jaime García Parra tenía todas las condiciones para ser presidente.

Dicen que el presidente Álvaro Uribe lo visita mucho. ¿Eso es cierto?

Sí, él se mantiene muy pendiente de mi salud y eso se lo agradezco.

¿De dónde se le ocurrió el “cabezazo” de proponer a Pastrana como embajador en Washington?

Yo no meto cabezazos, sólo doy consejos por el bien del país.

¿Y por qué Pastrana era el hombre para la Embajada en Estados Unidos?

Por sus excelentes relaciones con el presidente Bush, con el expresidente Clinton, con la banca y, en general, con toda la comunidad internacional.

¿Por qué será que al presidente Uribe le dan tanto palo algunos miembros del liberalismo?

Por desespero. Cuando uno no tiene razones, tiene que acudir a la agresión, al maltrato.

¿Cómo cree usted que va a definir la Corte Constitucional el tema de la reelección?

Yo respeto mucho las decisiones de la Corte Constitucional y por eso no opino del tema de la reelección.