Un anuncio que se postergó

Ecuador, Chile o Cuba son considerados para ser sede de los diálogos. Molestia presidencial por violación de la confidencialidad.

El exprocurador Jaime Bernal Cuéllar, coordinador de la comisión civil que facilita los acercamientos del Gobierno con el Eln. / EFE

El sábado pasado se echó a andar el rumor de que el Gobierno anunciaría el inicio de una mesa de diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (Eln). Se esperaba que el anuncio se diera a conocer en un comunicado conjunto, a través de la comisión facilitadora para los acercamientos con esa guerrilla, que preside el exprocurador Jaime Bernal Cuéllar. Sin embargo, el rumor nunca se hizo cierto y el presidente Juan Manuel Santos lo desmintió.

“Yo vi esas noticias y titulares de algunos medios de comunicación diciendo que en las próximas horas o a más tardar en los próximos días se haría el anuncio. Infortunadamente eso no es cierto”, dijo el jefe de Estado desde el municipio de Guapi, en el Cauca. Agregó que se avanza en una fase secreta y que la confidencialidad debe ser respetada: “Cuando tengamos los acuerdos ya finiquitados sobre la agenda que vamos a negociar, inmediatamente se hará público y se hará el anuncio. Pero infortunadamente, como le digo, no es cierto que en las próximas horas o en los próximos días eso sea posible”, enfatizó.

Sin embargo, más allá de lo dicho por el presidente Santos, hay señales de que estamos muy cerca de ver al Gobierno y al Eln en un proceso de paz. Cuentan las fuentes que el consenso sobre los temas de la agenda está casi listo, que faltaría muy poco para concretarlo y que lo que realmente ha impedido que se firme es la molestia presidencial por las filtraciones sobre el tema —de las que hace responsable a la guerrilla—, como la entrevista de alias Antonio García, jefe militar del Eln, al diario El Tiempo de Argentina, en la que dio a conocer los seis puntos de la agenda de negociación.

En sus declaraciones, el líder guerrillero aseguró que después de 15 reuniones se había acordado hablar de participación de la sociedad, democracia para la paz, transformaciones necesarias para la paz (aún sin definir), el tema de víctimas, el fin del conflicto armado (sin definir) e implementación y refrendación de los eventuales acuerdos.

El Espectador conoció que la última reunión duró 13 días y que el consenso era no levantarse de la mesa hasta pactar dicha agenda. El viernes pasado, el excomisionado de Paz Frank Pearl y el general (r) Eduardo Herrera Verbel, representantes del presidente Santos en los diálogos exploratorios, regresaron a Bogotá. Un movimiento que llevó a muchos a pensar que ya había humo blanco y que todo estaba listo para el anuncio. Pero no fue así.

Una de las fuentes consultadas por este diario refirió que los negociadores volvieron para hacer consultas en sus respectivas instancias, pero que el documento de la agenda a negociar ya está en limpio y esperando las rúbricas respectivas. También se pudo establecer que son tres los países que se barajan como opción para ser sede de los diálogos: Ecuador, Chile y Cuba. Sobre este último, la necesidad de que la mesa trabaje paralela y articulada a la de las Farc, hace verlo como primera opción.

“Si La Habana no va a ser la sede permanente, por lo menos acogerá a las partes para tratar el tema de víctimas, que es un punto que comparten las agendas con ambas guerrillas”, dijo una persona cercana al proceso.

Incluso, el mismo Jaime Bernal Cuéllar —en diálogo con Radio Caracol— señaló que es urgente que se oficialice e instale cuanto antes el proceso con el Eln, para garantizar que el posconflicto sea paralelo con las Farc. “Yo diría que debe ser en un lapso relativamente corto. No lo puedo medir en una semana o varias semanas, pero yo diría que ojalá fuera durante este trimestre que se pudieran sentar el Gobierno y el Eln”. Además, temas como la reparación a las víctimas, la participación en política y la justicia transnacional, tienen mucho en común en ambas negociaciones.

Otra señal que algunos ven tiene que ver con el mensaje publicado en internet en el que el Eln le propone a las Fuerzas Armadas acuerdos encaminados a reducir la confrontación directa y permitir la protección de la población. “Busquemos acuerdos para evitar derramamiento de sangre y muertes innecesarias en las regiones donde se da la confrontación, mientras llega el cese bilateral de fuego y hostilidades”, señala el mensaje. Es decir, algo así como desescalamiento del conflicto, un paso clave si de generar confianza se trata.