Una alianza en entredicho

Directivas les pedirán formalmente a Luis Alberto Moreno, Juan Camilo Restrepo y Juan Carlos Echeverry inscribirse como precandidatos. Hay denuncias de “juego sucio” por parte del Centro Democrático para quitarles seguidores.

La convención nacional conservadora definirá la postura del Partido frente a las elecciones presidenciales 2014. / Archivo

Desde antes de que el Uribe Centro Democrático definiera a Óscar Iván Zuluaga como su candidato presidencial para 2014, se viene hablando de una posible alianza con el Partido Conservador. “Podemos hacer una fórmula que sea ganadora en primera vuelta (...) el Partido Conservador ha sido el gran aliado de las políticas del presidente Uribe y nuestras puertas están abiertas para ellos”, le dijo recientemente Zuluaga a El Espectador. Una opción que, según Ómar Yepes, presidente del Directorio Nacional azul, es posible, pues dentro de la colectividad existen tres tendencias: una que apoya a Uribe, otra que respalda al actual mandatario, Juan Manuel Santos, y la que habla de tener candidato propio. “Será la convención del Partido la que tome la decisión, que no será fácil”, dijo Yepes.

Sin embargo, lo que está claro por ahora es que los conservadores no están dispuestos a ser ‘plato de segunda mesa’ frente al uribismo ni frente a nadie. Por eso sus directivos tienen listas unas cartas que serán enviadas a tres de sus figuras más reconocidas en el país, invitándolos a que se inscriban como precandidatos. Se trata de Luis Alberto Moreno, actual presidente del Banco Interamericano de Desarrollo; Juan Camilo Restrepo, exministro de Agricultura de Santos, y Juan Carlos Echeverry, exministro de Hacienda también del actual gobierno. Como lo advierte el senador Efraín Cepeda: “Nosotros estamos ya grandecitos. Tenemos 163 años de historia y vocación de poder”.

Y es que, según Cepeda, el Uribe Centro Democrático no se ha venido comportando como amigo cercano del Partido Conservador. “Todo lo contrario, donde puede golpearnos nos golpea, donde puede quitarnos militantes, nos los quita. De manera que no veo lógico que, después de los golpes recibidos, ahora nos inviten a hacer alianzas. Tenemos que persistir en nuestras listas propias al Congreso y, por supuesto, vamos a estar expectantes frente a la decisión que pueda tomar el presidente Santos sobre su reelección, a finales de noviembre. Luego, con base en eso, se llevará a cabo la convención conservadora, el 4 de diciembre”, agregó.

Y es cierto, el tema de la continuidad de Santos pesa a la hora de pensar en alianzas o coaliciones. El mismo Ómar Yepes reconoce incluso que será mayor la presión del Gobierno si se da una opción reeleccionista. Y su hermano, el senador Arturo Yepes, cree que una alianza con Uribe no es viable, porque el conservatismo corre más riesgos de perder afiliados y adherentes que con cualquier otro, y de perder también más respaldo de los electores. “Estamos hablando de una cuestión de supervivencia. No creo que podamos hacerle entender al electorado que vote por nosotros mientras estamos apoyando al Uribe Centro Democrático”, señaló.

De hecho, la precandidata conservadora Marta Lucía Ramírez, ya propuso que, de ganar la nominación, le ofrecerá al uribismo ser su fórmula vicepresidencial. “El Partido debe llegar a la primera vuelta, debe tener candidatura propia”, dijo. Una alianza que, aún así, sigue sin convencer a algunos, que incluso ya hablan de “juego sucio” por parte del Uribe Centro Democrático. La denuncia concreta es del senador Eduardo Enríquez Maya: “Ya va siendo hora de tener un presidente conservador. Si eso no se da y si el presidente Santos va por la reelección, hay que apoyar esa posibilidad dentro de un acuerdo para impulsar programas propios. Que el conservatismo empieza a ser tentado, eso no nos preocupa, pero extraña que ellos están dedicados a tratar de debilitarnos, y eso no lo van a lograr”, enfatizó.

Según el congresista, en las listas del uribismo hay candidatos que se beneficiaron de la colectividad siendo gobernadores, embajadores, ministros o directores de institutos descentraliazados, quienes ahora están tratando de llevarse a la gente para allá. “La gran ventaja es que somos disciplinados. Aquellos que se llevaron los honores no se van a llevar los votos, vamos a tener no menos de 30 senadores y no menos de 60 representantes”, advirtió Enríquez Maya. A su vez, el también senador Juan Manuel Corzo aseguró que no hay que pensar en alianzas, sino en tener candidato propio, al menos para la primera vuelta.

Ahora, también es cierto que una cosa es lo que piensan los congresistas y otra las llamadas “bases” del Partido, incluyendo los directorios municipales y departamentales. Fuentes cercanas a la colectividad azul le dijeron a este diario que las mayorías son antisantistas y tampoco comulgan con la idea de irse con el uribismo. Precisamente, la próxima semana hay reunión de jefes de directorios y se habla de una propuesta para la convención de diciembre en el sentido de no tener en cuenta ninguna de esas dos opciones. Sin embargo, como le dijo un congresista de la Unidad Nacional pidiendo el anonimato, “la mermelada es más rica en época electoral” y “los conservadores no se van a arriesgar a unirse a un proyecto que, como el uribista, apenas arranca”. Eso sí, las cartas a Moreno, Restrepo y Echeverry hablan de que quieren apostar duro en el juego por la Presidencia.

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