Una Paloma uribista

Con fuertes críticas al proceso de paz con las Farc, afirma que la negociación no debe conducir a la impunidad.

Paloma Valencia, nieta del expresidente Guillermo León Valencia. / Óscar Pérez

Descendiente de los principales representantes de la política tradicional de Cauca que casualmente hoy están casados con el ‘santismo’, Paloma Valencia se encuentra en la otra orilla como fiel escudera del expresidente Álvaro Uribe y su proyecto de Centro Democrático. Con el número 3 en el tarjetón al Senado, espera ocupar una curul para, según señala, hacerles contrapeso a la corrupción y a la mermelada que se ha tomado el Congreso.

Sebastián Cardona: ¿Qué es ser uribista?
Ser uribista es creer en las instituciones y considerar que la llegada de éstas a todo el territorio nacional favorece la seguridad y las condiciones de vida de los ciudadanos. Que no hay municipios invisibles y que el Estado tiene un deber con la honra y vida de los colombianos.

¿Es una filosofía mesiánica?
No. Nosotros hemos encontrado un líder que demostró que Colombia puede ser bien gobernada. Por eso lo seguimos, no por capricho, sino por sus ideas de seguridad democrática, confianza inversionista, cohesión social y Estado austero.

Iván Darío: Uribe fue ponente de la ley 100 de salud y hoy es un caos…
La ley 100 fue un éxito, antes no había acceso a salud y si lo había era muy costoso. Lo que hizo fue permitir la afiliación de los colombianos. Los problemas dependen de la corrupción y de la politiquería, que han saqueado los hospitales y los recursos.

Jorge López: ¿Qué propuesta tienes para combatir el problema carcelario?
Una persona detenida no puede perder sus derechos humanos. No puede haber detención preventiva por más de seis meses. Hay que revisar la prisión por inasistencia alimentaria, que genera casi el 25% de los reclusos. Se necesita un mecanismo más eficaz y que no sea necesaria la prisión. Hay que hacer contratos con privados para la construcción de cárceles con buenos servicios y procesos de formación para una real resocialización.

Cuando dicen que paz sí, pero con justicia, ¿a qué se refieren?
Consideramos que darle cero cárcel a los miembros de las Farc y premiarlos con la participación en política debilita las instituciones, eso va a traer más violencia. Es un mensaje de impunidad. Si los grupos criminales se dan cuenta de que después de 65 años de violencia van a tener impunidad, van seguir por el camino de la guerra.

Édgar Forero: ¿Qué propone para enfrentar la corrupción, y lo aplicaría contra exfuncionarios del gobierno Uribe?
La solución es una reforma a la justicia para enfrentar los índices de impunidad, que es lo que la mantiene. Por supuesto, si hay funcionarios uribistas que han estado envueltos en corrupción debe hacer castigo, pero con garantías procesales.

Nicolás Tesla: ¿Que propone para la preservación de los recursos naturales amenazados por minería?
Lo importante es reformar las corporaciones regionales. Hoy los directores responden a los políticos. Hay que tener directores interesados en la preservación de los recursos naturales y que se rodeen de recursos técnicos y personas de primer nivel. En el tema de inversión extranjera debe haber un equilibro con explotación minera responsable. El gran desafío es combatir la minería ilegal, que esa es la que más ha venido afectando el medio ambiente en el país.

@bicheko: ¿Cuál su posición frente a la legalización de la marihuana?
Legalizar la marihuana es solucionarles los problemas a Estados Unidos y Canadá, que hoy la producen. La despenalización debe tener en cuenta la cocaína, que es la que afecta a los países andinos. Hay que hacerlo con seriedad, esos anuncios vacíos sólo generan la desmoralización de militares y policías que todos los días combaten el narcotráfico.

@lupemoure: ¿Cómo recuperar el agro y la industria?
Hay que crear unos incentivos económicos que lleguen a empresarios y agricultores. Uno se encuentra con que el Banco Agrario no les presta a los campesinos. Tenemos que combatir el contrabando que funciona para el lavado de activos quebrando las posibilidades de nuestros agricultores.