Una papeleta por la paz

Desde el Partido Verde proponen que sean los colombianos quienes decidan en las urnas si es necesario poner un plazo para la firma de un acuerdo entre Gobierno y Farc en Cuba.

El senador Antonio Navarro presentó la propuesta de una papeleta por la paz. / Archivo
La tensión que enfrenta el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc por el incremento de las acciones de guerra, luego de que esa guerrilla pusiera fin al cese unilateral del fuego declarado en diciembre, ha hecho que desde diferentes sectores se reclamen avances claros en la negociación, que ya lleva un año discutiendo el complejo tema de la reparación a las víctimas. Por este motivo, la Alianza Verde propuso que se implemente una papeleta especial en las elecciones regionales de octubre para consultar a los colombianos si quieren ponerles “fecha de vencimiento” a los diálogos.
 
El vocero de la propuesta es el senador Antonio Navarro, quien precisamente dejó las armas que empuñó en el M-19 para hacer política, decisión que fue apresurada por la recordada “séptima papeleta”, en la que los colombianos hicieron un llamado a la paz en 1990. En esta ocasión la propuesta contempla que en las elecciones de alcaldes y gobernadores de octubre los ciudadanos decidan si están de acuerdo con imponer una fecha límite para las negociaciones, la cual sería el 9 de abril del próximo año.
 
“Queremos que sea el voto ciudadano el que tome esta decisión. Si la gente aprueba la papeleta y el 9 de abril no ha llegado el fin de la negociación, ya no vayamos más, pero sabiendo que hicimos todos los esfuerzos por acabar el conflicto”, explicó Navarro. Para el congresista, esta fecha tiene además mucha importancia porque hay quienes consideran que fue ese día, con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, que nació el conflicto, y además es el Día Nacional de las Víctimas, para quienes “finalmente se está haciendo la negociación”.
 
La propuesta de los verdes se suma a una declaración conjunta hecha hace algunas semanas por el Partido de la U, en la cual su codirector, Roy Barreras, afirmó: “No a la suspensión de los diálogos. El acuerdo marco con el que se inició este proceso implica la voluntad de mantenerse en la mesa de manera ininterrumpida mientras los diálogos sean viables. Escuchando la voz de los colombianos, expresa que llegó la hora de ponerle límites de tiempo al proceso. El presidente Santos tiene el coraje para mantenerse en el proceso a pesar de las dificultades, pero también para levantarse de la mesa si las Farc no entienden y no aceleran el proceso en un tiempo prudencial”. 
 
No obstante, los diálogos de La Habana han demostrado que una cosa es lo que se plantea desde el país político en Colombia y otra la complejidad de los acuerdos que se están buscando y el tiempo que su solución requiere. Pero luego de más de dos años y medio de diálogos, el respaldo ciudadano se está desinflando y ya hay quienes recuerdan que al momento de presentar el Acuerdo Marco para la Finalización del Conflicto, el 4 de septiembre de 2012, el presidente Santos afirmó que “las conversaciones no tendrán un tiempo ilimitado, se medirán en meses, no en años. En todo caso, acordamos que la duración estará sujeta a que se revisen los avances cada cierto tiempo y, si no hay avances, sencillamente no seguimos”.