El último registro confirmó 290 muertos

Una promesa para Mocoa

El presidente Juan Manuel Santos anunció una serie de metas que, insiste, harán que ese municipio sea mejor que antes.

Han llegado ayudas internacionales para contrarrestar los trágicos resultados que causó la avalancha del domingo y que dejó a su paso 17 barrios destruidos. Presidencia.

El tercer día de seguimiento a la tragedia ocurrida en Mocoa (Putumayo) transcurrió con la desafortunada noticia de que el número de fallecidos por la avalancha había ascendido: los últimos registros oficiales dieron cuenta de 290. Y la lista puede seguir aumentando. Pero las historias que contrastan con la catástrofe del viernes en la noche, como la de una mujer que, próxima a cumplir un siglo de vida, se salvó por permanecer en el techo de una de las que en algún momento fueron viviendas, devuelven algo de tranquilidad a la población. Por eso, dicen que después de la tormenta viene la calma. Y también la hora de actuar.

De esta manera, si se cumplen los tiempos del Gobierno, el Instituto Nacional Medicina Legal debió haber terminado ayer el proceso de entrega de los cuerpos de las víctimas mortales a sus familias. Según explicó Carlos Eduardo Valdés, director de la entidad, 45 cuerpos de niños han sido devueltos a sus familiares. “Ese es un paso muy importante en medio de este momento tan complejo y triste que estamos sufriendo”, dijo ayer el presidente Juan Manuel Santos desde la capital putumayense. El jefe de Estado anunció, además, las medidas que a mediano y largo plazo se tomarán para dejar al municipio “mucho mejor que antes”. Esa es, al menos, la promesa hecha.

En materia de vivienda, informó, se han identificado tres lotes en los que, por su ubicación y terrenos, pueden comenzar a construirse las casas que serán reasignadas a quienes lo perdieron todo. Mientras tanto, el Estado subsidiará a las familias con $750.000 a partir de este momento y dentro de los próximos tres meses para pagar arriendo. Dinero que, en todo caso, no llegará directamente a las víctimas, sino al arrendador a través del Banco Agrario. Paralelamente, las donaciones se seguirán recibiendo con fecha perentoria establecida hasta el domingo 9 de abril y únicamente de aceite, granos, panela y enlatados.

Asimismo, sigue habilitada la cuenta de Ahorros del Banco Davivienda 021666888, que hasta ayer superaba los de $1.100 millones. “Agradezco a quienes han venido aportando en esa cuenta”, añadió Santos. Además, la plenaria del Senado donará cinco días de salario para los damnificados, que equivalen a $430 millones que serán descontados de los salarios de los 101 senadores, la directora administrativa y del secretario general.

Adicionalmente, el apoyo de la empresa privada en la reconstrucción de Mocoa será clave. De ahí que el Gobierno esté preparando un decreto para la ampliación del sistema de “obras por impuestos”, iniciativa planteada en el marco del posconflicto con las Farc, por medio de la cual se permite que dichas empresas puedan pagar sus impuestos a través de proyectos priorizados en las zonas golpeadas por la guerra.

“La declaratoria de la emergencia económica, social y ecológica puede permitirlo. Por supuesto, Mocoa es una de las zonas priorizadas, pero aquí lo que se busca es dar instrumento para que el sector privado pueda tomar una serie de obras de infraestructura que requieren de reconstrucción y descontarlas de los impuestos”, explicó Rafael Pardo, alto consejero para el Posconflicto. Por cierto, el funcionario descartó la propuesta de las Farc de colaborar en la reconstrucción de Mocoa: “No se ha considerado y no me parece. Es un gesto importante, pero no creo que sea en este momento un valor agregado, dado que ya hay un número grande de personas que está en la gestión de la reconstrucción”, subrayó.

Pero mientras todas esas ayudas llegan a la golpeada Mocoa, que aún no registra un número preciso de personas desaparecidas tras la avalancha, la noticia alentadora es que, de momento, el agua ya está llegando a los sitios claves del municipio. Sin embargo, la construcción del nuevo acueducto está por iniciarse y, según los cálculos, dentro de unos cinco o seis meses debe comenzar a funcionar y la meta es que dentro de un año como máximo surta de agua potable al 100 % de la población.

No obstante, los asuntos de comunicación en términos de infraestructura y tecnología siguen golpeados a raíz de la tragedia. El reporte da cuenta de la destrucción total de dos puentes, que tuvieron que ser demolidos. “Vamos a volver a construirlos y ya estamos mejorando los otros tres puentes que resultaron afectados, cuyo valor tiene un costo de $2.000 millones”. añadió el primer mandatario.

En materia de tecnología, se establecerán zonas wifi gratuitas para que la población no quede incomunicada. Y mientras avanzan las reparaciones en materia energética, la solución inmediata ha sido la de establecer 20 plantas solares para que las personas puedan cargar sus teléfonos móviles. “Y vamos a instalar un laboratorio de entendimiento, un sistema con televisión y videojuegos para estimular a los ciudadanos a utilizar la tecnología”, anunció Santos.

Otro de los temas que, sin duda, son fundamentales en el proceso de dar respuesta a las víctimas de la avalancha tiene que ver con el acceso a la salud. Para ello, el superintendente de Salud, Norman Julio Muñoz, expidió una circular con una directriz clara: atender de manera integral a la población afectada de Mocoa, que parta desde la atención en urgencias hasta la atención física y psicosocial que requiera. Esto implica, entre otras cosas, que no se les exija a las víctimas estar suscritas a ningún régimen de salud en particular (contributivo o beneficiario).

El hospital también entrará en proceso de construcción. Según informó el Gobierno, estará dividida en dos fases. La primera se completará dentro de un año y tres meses, “para iniciar la segunda fase, que tiene un costo aproximado de $20.000 millones. Eso lo estamos financiando con regalías del departamento, con presupuesto del Gobierno y cuando esté más avanzado, vamos a hacer una tercera inversión, que es el equipamiento para que quede un hospital entre el primer y el tercer nivel”, añadió Santos.

En términos de seguridad, se ordenó reforzar la presencia en las zonas más afectadas de Mocoa, dado que las denuncias por parte de las víctimas no cesan. Según han informado los sobrevivientes, hay personas que se están aprovechando de la tragedia, están haciendo saqueos de lo poco que quedó y se están robando, incluso, los enseres. “Hay muchos avivatos que quieren ponerse como damnificados y no lo son”, advirtió Santos.

Entretanto, se han tomado medidas para beneficiar directamente a la población infantil. Se van a construir dos centros de desarrollo que deben quedar listos en diciembre y Coldeportes se encargará de complementar esas construcciones con unidades deportivas requeridas en el municipio. “Ánimo. Sé que son momentos difíciles, pero todo el pueblo colombiano los está apoyando y no van a salir solos de esta tragedia”, añadió Santos, minutos antes de regresar a Bogotá.