Unión Patriótica sigue en campaña pese al atentado contra Aída Avella

Así lo confirmó la misma candidata a la Presidencia.

EFE

La candidata a la Presidencia Aída Avella anunció que su partido, Unión Patriótica (UP), continuará en campaña para las elecciones legislativas y presidenciales de este año, pese al atentado del que fue blanco este domingo su caravana.

"Nosotros seguimos en la campaña, todo el mundo sigue trabajando, nadie para giras y estamos dedicados exclusivamente a que nuestros candidatos continúen", dijo Avella en una rueda de prensa ofrecida tras una reunión de la dirección nacional del partido.

Pese a que la decisión es firme, insistió Avella, la dirección convocó a todos sus candidatos a una cumbre el próximo 3 de marzo en la capital colombiana para analizar si tras el atentado el Gobierno ofrece las garantías que la UP reclama, o por lo contrario les "obliga a suspender la campaña".

"Seguimos en la campaña, pero si las cosas se ponen más complicadas nos tocaría analizar esa situación", dijo la candidata presidencial, quien regresó a Colombia a finales de 2013 tras diecisiete años de exilio en Suiza por otro atentado sufrido en 1996 en Bogotá.

El domingo la caravana de Avella fue atacada en Arauca por desconocidos que hicieron catorce disparos con arma de fuego contra los vehículos que la formaban sin que se tuvieran que lamentar daños personales.

La candidata participaba desde el viernes en la campaña de la Unión Patriótica para las elecciones legislativas del 9 de marzo y las presidenciales del 25 de mayo en el departamento de Arauca, una región fronteriza con Venezuela donde hay una fuerte presencia de grupos armados ilegales.

En la rueda de prensa Avella anunció que en el marco de su "peregrinaje" por Colombia, en los próximos días estará en el departamento de Antioquia, uno de los más castigados por el conflicto y también con alta presencia de grupos ilegales.

Avella aprovechó para reiterar al Gobierno la petición de "plenas garantías" para ejercer una "verdadera oposición política" en el país.

La UP, un partido nacido en 1985 a raíz de unos acuerdos entre las Farc y el Gobierno del entonces presidente Belisario Betancur, sufrió el exterminio de cerca de 4.000 militantes y dirigentes en los años ochenta y noventa del siglo pasado.

El propio presidente Juan Manuel Santos se pronunció sobre el atentado sufrido por Avella para expresar la "solidaridad y repudio" del Gobierno ante "tan lamentable hecho".