"Uno no invita enemigos a su casa"

Con apenas tres meses en el cargo, la funcionaria enfrenta su primera dificultad, en este caso con la contralora Morelli. Marulanda habló con sobre esta pelea.

La auditora general de la República, Laura Emilse Marulanda, es quien audita y controla a la Contraloría General. / David Campuzano-El Espectador

Cerca de cumplir tres meses como auditora general de la República, Laura Emilse Marulanda ya enfrenta su primera pelea, curiosamente con la contralora Sandra Morelli, con quien comparte edificio debido a que la Contraloría y la Auditoría tienen su sede en la edificación Gran Estación II. ¿La razón del enfrentamiento? La contralora acaba de recusar a Marulanda, que la audita por supuestas irregularidades en el organismo fiscalizador. Morelli puso en duda la imparcialidad de la auditora pues, dice, es amiga de un supuesto enemigo suyo, el excontralor Julio César Turbay Quintero. En entrevista con este diario, Marulanda se refirió a la recusación en su contra.

¿Qué auditorías vienen haciéndole a la Contraloría?

Cuatro muy especiales. Una al contrato de arrendamiento de la sede, otra a la gestión y a los resultados de los contratos de prestación de servicios profesionales que se han realizado en la Contraloría, una tercera a la celebración de los 90 años de la Contraloría. Y, por último, una a la gestión y los resultados de la unidad anticorrupción y a la forma en que se han ejecutado los recursos de regalías que se han asignado. Esto hizo que la señora contralora presentara una recusación ante el fiscal. No la acepté, pero le di traslado, como ordena la ley, al procurador, quien es el que decide, y me someteré a lo que él determine.

¿Y si la recusación prospera?

El procurador tendría que definir mi reemplazo. Quedaría ganándome el sueldo, pero sin trabajar. Es muy preocupante porque, si eso prospera, la Auditoría se quedaría sin funciones. No tendría sentido que nos quedáramos sin competencia y no podamos hacer una gestión transparente.

¿Por qué cree que no debe ser recusada?

Porque no existen razones para hacerlo. Los argumentos que se exponen son el prejuzgamiento y la enemistad grave y, primero, yo no he prejuzgado porque nunca he dicho vamos a hacer estas cuatro investigaciones porque creo que se robaron la plata. Las estamos haciendo para decirle al país si esa gestión ha sido buena o mala. Y el argumento es que yo soy amiga del excontralor Turbay que, dice, es enemigo suyo pero yo fui subalterna de Turbay, que es muy distinto a ser amiga.

¿Cómo es su relación con la contralora?

A mí me llama mucho la atención que ella me recusa por ser amiga del doctor Turbay pero ella, mientras tanto, tiene dentro de su planta personas que son amigas del doctor Turbay. Son varios.

¿Y ustedes se reúnen con frecuencia?

Claro, por eso me sorprende su decisión. Ella me ha invitado a almorzar, a eventos; hemos compartido juntas en la Comisión Legal de Cuentas, ha sido una relación normal. De hecho, fui subordinada suya durante 20 días y ella hasta me felicitó por mi trabajo.

¿Qué mensaje le manda a la contralora?

Que yo estoy tranquila y ella debería estarlo también. Pero que, no obstante, nunca se había hecho una recusación así y no es normal. A mí no me estresa. Pero ¿por qué cuándo hemos almorzado juntas y compartido no dijo nada? Uno no invita al enemigo a su casa, o sea a la Contraloría. Su posición no fue clara desde el principio. Si ella consideraba que yo estaba afectando el proceso, debió recusarme antes y no después.

¿Quién vigila su gestión?

La contralora. Eso es una debilidad muy fuerte del control fiscal colombiano: que nos controlamos mutuamente. ¿Por qué la Auditoría General no ha dado resultados fuertes respecto de la Contraloría? Por el control mutuo: si yo te controlo y tú me controlas, miremos a ver cómo nos controlamos.

¿Qué sería lo idóneo?

Por ejemplo, que me vigilara la Comisión Legal de Cuentas de la Cámara de Representantes. Así se garantizaría absoluta independencia.

¿Por qué la Auditoría ha tenido tan poco protagonismo en cuanto al control de la corrupción?

Eso es lo más preocupante. No entiendo, porque la Auditoría tiene los recursos y tiene el personal. Eso es lo que queremos fortalecer.

¿Qué planes hay en cuanto al control fiscal?

A la Auditoría queremos posicionarla como una entidad muy seria en el control fiscal. Acabamos de terminar nuestro plan estratégico y en estos momentos una de nuestras líneas estratégicas es el control fiscal en línea. Adquirir software que nos permita hacer un control fiscal en tiempo real tanto a la contratación como a la rendición de cuentas.

ijunca@elespectador.com

@isajunca

 

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