'Uribismo nunca reconocerá nada que contribuya a la paz'

La fórmula de la Unidad Nacional considera que la Vicepresidencia debe estar plenamente integrada a la administración pública. Su labor estará enfocada en vivienda e infraestructura.

Según Germán Vargas Lleras, su designación se dio tras cuatro años de trabajo armónico con Santos. / Juan Páez - campaña

Algunos creen que hay que acabar con la figura del vicepresidente y volver a la del designado, ¿qué piensa usted?

Es algo que se ha venido discutiendo, pero por eso la propuesta del presidente Santos es que la Vicepresidencia cumpla un papel distinto al que ha tenido hasta ahora. En otros países la figura ha evolucionado, como en Ecuador, donde el vicepresidente cumple funciones de supervisión en prácticamente la mitad de la administración pública. No estoy reclamando más competencias, pero eso es así. Ahora, lo que me diferencia de experiencias anteriores es que mi designación fue el resultado de un trabajo mancomunado, armónico y positivo que tuvimos en estos cuatro años y no el fruto de una coyuntura electoral, como era en el pasado, cuando ni siquiera existía afinidad en la ejecución de políticas públicas.

Con todo respeto, el que su designación no tuvo cálculo político si es difícil de creer...

Pero estuvo antecedida de cuatro años de un trabajo armónico, positivo y constructivo, donde se generó una confianza enorme.

¿Y cuáles van a ser sus funciones concretas como vicepresidente?

No tiene sentido que un alto cargo, elegido popularmente, no esté plenamente integrado a la administración del Estado. A partir del 7 de agosto me han asignado para cumplir tareas concretas y medibles en tres frentes: poner a andar y sacar adelante el ambicioso plan de vivienda, darles continuidad a los programas de agua potable y que los planes en materia de infraestructura inicien y terminen en el próximo cuatrienio. Un reto descomunal.
Algo así como un superministro…

Diría mejor que un coequipero del presidente para trabajar con ministros, gobernadores y alcaldes. Creo que una coordinación desde la Vicepresidencia facilitará la ejecución de las obras con eficacia.

En los últimos tiempos la Vicepresidencia ha liderado la defensa de los derechos humanos, ¿en qué quedaría eso?

Todavía no lo sé, porque yo como ministro del Interior tuve esa responsabilidad y creo haberla cumplido de manera satisfactoria. Lo que sí pienso es que hay una superposición de funciones y me parece que a la Vicepresidencia le han suscrito las que son propias del Ministerio. Si el presidente toma la decisión de que se siga orientando esa política desde la Vicepresidencia, no tengo inconveniente, pero sí preferiría que esas competencias fueran asignadas exclusivamente al Ministerio del Interior.

¿Qué diagnóstico hace de la situación de derechos humanos hoy en Colombia?

Hemos avanzado mucho y hay varios temas a resaltar, como la creación de la Unidad Nacional de Protección, que hoy protege a 11 mil colombianos, incluyendo dirigentes de derechos humanos, sindicalistas y periodistas. Protección que se extendió a líderes del proceso de reclamación de tierras y también asumimos las competencias que tenían el DAS y la Policía en materia de protección de altos dignatarios. En este gobierno pusimos en marcha un programa que nos permitió identificar 10 mil NN, cuando en el gobierno Uribe tan solo se identificaron seis. Son logros que vale la pena destacar y que implicaron restablecer las relaciones con todas las organizaciones de derechos humanos, que estuvieron rotas en el anterior mandato.

Sin embargo, el año pasado fueron 39 los activistas de derechos humanos asesinados, incluyendo reclamantes de tierras…

No hay duda de que cada día se tiene que afinar más la protección que se les brinda, pero la interlocución con el Gobierno ha sido fluida y permanente y desde el propio Estado hemos forzado resultados con la Fiscalía, el Ministerio de Defensa, la Defensoría, la Procuraduría y el Ministerio del Interior.

¿Qué responde a las acusaciones del uribismo de que el programa de viviendas gratis se convirtió en un sistema para presionar votos?

No es cierto y hay que recordar que la asignación de las casas se hizo por sorteo y no a dedo. El uribismo tiene que explicar más bien por qué este gobierno recibió 250 proyectos siniestrados, donde los colombianos perdieron sus ahorros, las casas no se construyeron y hoy son objeto de muchos pleitos.

¿Cómo se ha sentido trabajando al lado del petrismo?

No estoy trabajando con el petrismo, aunque reconozco que a estas alturas de la controversia ese propósito de lograr la paz ha aglutinado a numerosos sectores que tienen contradicciones muy grandes y piensan distinto. Tal y como lo ha dicho el presidente, quieren defender ese valor superior que es la posibilidad cierta de anticipar el fin del conflicto en Colombia. Y muchas de esas organizaciones han dicho que no aspiran a pertenecer a la Unidad Nacional y que el mismo lunes 16 de junio volverán a la oposición.

Dice el uribismo que el haber anunciado acercamientos exploratorios con el Eln es una movida política…

El uribismo nunca reconocerá nada que tenga que ver con lograr la paz en Colombia.

¿Si pierde se va a dedicar a hacerle oposición a Zuluaga?

No contemplo esa posibilidad, pero puedo decir que me atrae mucho volver al ejercicio de mi profesión de abogado.

¿Representa Germán Vargas Lleras la continuidad del santismo, desde este lunes o de pronto en 2018?

No nos anticipemos a lo que va a pasar el domingo y mucho menos a lo que va a ocurrir dentro de cuatro años.
 

 

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