Uribista, en 'rebeldía' por exclusión de fuero militar de reforma a la justicia

Pese a que el ministro del Interior, Germán Vargas, pidió el retiro de ese artículo de la reforma, el senador Juan Carlos Vélez dijo que en su ponencia ante la plenaria lo mantendrá.

Una aguda polémica se avizora entre el Gobierno Nacional y un importante sector del Congreso de la República.

Aunque hace dos semanas el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, anunció la exclusión del artículo del fuero militar aprobado en el primer debate de la reforma a la justicia, su propio pulso quiere medir el ponente de la iniciativa.

El senador Juan Carlos Vélez, uno de los uribistas purasangre del Congreso, anunció que mantendrá el fuero militar en su nueva ponencia para presentar ante la plenaria.

Como antesala a su ‘rebelión’, Vélez anunció que seguirá defendiendo “esa proposición que presentó el Gobierno y ahora quiere retirar”.

Es muy importante dejar en la Constitución que cuando se presente un combate de parte de la Fuerza Pública, quien asuma el conocimiento de esa situación sea la Justicia Penal Militar y no la Justicia Ordinaria”, explicó.

Según él, lo que actualmente sucede es que muchos soldados y policías tienen temor de enfrentar a los grupos delincuenciales precisamente porque es la justicia ordinaria la que está conociendo de esos hechos.

Por eso, Vélez insistirá en que sea la Justicia Penal Militar la que se ocupe de investigar las acciones de combate u operativos militares.

Y aunque de momento es el único que abiertamente buscará el fuero militar para los uniformados, invocó a sus demás colegas legisladores a que apoyen su proposición.

Interpretamos lo que quiere la Fuerza Pública que son los que están enfrentado la delincuencia”, aseguró.

Finalmente, recordó que en la mesa de unidad nacional se aprobó esa disposición y por eso consideró que debe ser la misma mesa de unidad nacional la que debe retirarla.

Advierten posible boicot a reforma a la justicia para promover Constituyente

Una advertencia fue hecha este martes en el Senado de la República con respecto a la reforma a la justicia que está en trámite en la corporación.

El presidente de la comisión primera del Senado, Luis Fernando Velasco Chávez, quien lideró la aprobación del acto legislativo en primer debate, dijo que “hay gente que le gustaría que el Congreso no sea capaz de sacar una reforma a la justicia para que se abra la tesis, que ya no es una tesis de cocteles porque ya se está debatiendo públicamente en algunas columnas de opinión, de que como el Congreso no es capaz de sacar la reforma, es necesaria una asamblea constituyente”.

Frente al tema, Velasco no descartó que tras esa iniciativa lo que esté realmente es la pretensión de una reelección presidencial “para algunas personas”.

“A mí me parece que atrás de todo eso puede haber o un ánimo de revancha en la manera como se administra justicia en Colombia o un ánimo de abrir unas puertas que cerró los fallos de la Corte Constitucional como es la reelección presidencial para algunas personas”, señaló.

En ese sentido, manifestó que tras la pretensión del boicot de la reforma “estaría una estrategia política que la dejó de alguna manera entrever el pensador máximo del uribismo, José Obdulio Gaviria, cuando en un artículo dice que a falta de reforma a la justicia por el Congreso, buena una Asamblea Nacional Constituyente”.

De otro lado, Velasco confirmó que el Gobierno y la misma bancada acordaron aplazar la discusión de la reforma para después de las elecciones. Es decir, la incertidumbre frente al acto legislativo se mantendrá al menos hasta el 1 de noviembre.

“Se hizo un sondeo a las directivas del Senado y evidentemente no le ven ni tiempo ni voluntad de abordar ese debate tan de hondo calado este miércoles, antes de las elecciones; entonces se votará después”, señaló.

La reforma a la justicia es uno de los propósitos del Gobierno para la actual legislatura pero el debate se ha tornado tan álgido, que su discusión y aprobación se ha tardado demasiado.

En caso de que el proyecto no alcance a ser aprobado en cuatro debates antes del 16 de diciembre (termina la legislatura) se hundiría por términos por tratarse de una reforma constitucional. A penas lleva un debate y requiere de su aprobación en plenarias de Senado y Cámara y comisión primera de Cámara. Tras ese proceso requiere de toda una vuelta de cuatro debates.