'Vargas Lleras es el mejor jefe de debate de Santos'

El presidente y cabeza de lista al Senado de Cambio Radical dice que no es el redentor del partido. Apuesta por la reelección de Santos y desafía a quienes los ven como una fuerza insignificante.

Hasta hace pocas semanas había un debate interno en Cambio Radical sobre la conveniencia o no de disolver el partido. Para muchos, el escenario electoral y la obligación del 3% en el umbral los conducirían a perder la personería y la colectividad se había convertido en una especie de ‘botín’ por el que pujaban los partidos Liberal y de la U.

Hoy, con su jefe natural Germán Vargas Lleras repuntando en las encuestas presidenciales, y con la llegada de Carlos Fernando Galán como presidente de la colectividad y cabeza de lista al Senado, el panorama para Cambio Radical es diferente.

Era una incertidumbre su futuro político, ¿por qué decidió asumir la presidencia y cabeza de lista de Cambio Radical?

No descarto en el futuro aspirar a la Alcaldía, tengo interés en trabajar por Bogotá y creo que ese es el mejor espacio. En lo referente a Cambio Radical, he peleado por el partido —adentro y afuera—, siempre he sido autocrítico y eso no se ve en la política. Por ahora aspiraré al Senado y espero ser elegido.

¿Quién lo convenció?

Aunque he tenido discusiones fuertes con la bancada, ellos me pidieron que asumiera el reto, y lo hice porque creo que las personas de por sí sienten a los partidos lejanos, los ven como maquinarias electorales que no hablan de las grandes discusiones del país. Nuestra preocupación no puede ser sólo cómo superar el umbral.

Pero el umbral es importante y a Cambio Radical muchos lo daban por muerto…

Es un tema secundario. Cambio Radical sacó cerca de 800 mil votos en 2010, sin figuras de opinión y con un candidato a la Presidencia que tenía el 2% en las encuestas. En ese momento no era atractivo estar con Vargas Lleras. Hoy tiene una muy buena imagen y es evidente el fervor. Muchos pensaron que nos íbamos a acabar porque se hablaba de alianzas con la U o el Partido Liberal. Pretendieron minimizarnos, pero este es un partido con presencia nacional.

¿Se tiene tanta fe que cree que como cabeza de lista va a ayudar a pasar el umbral?

Contribuiré. Pero no tengo maquinaria, mi votación es de opinión y es maleable. Sin embargo, creo que si hago una buena campaña, puedo salir elegido. El tema de mi candidatura a la Alcaldía de Bogotá ayuda, porque me conoce más gente a nivel nacional. No soy el redentor, eso es absurdo, y esto es un proceso colectivo.

¿Sobre qué bases construirán su plataforma ideológica?

Las estamos construyendo. Este es un partido firme en seguridad, hay que consolidar los logros de este y del anterior gobierno en seguridad rural, pero viene un reto en seguridad urbana que se puede agravar si la negociación con las Farc es exitosa.

¿Cambio Radical está jugado por la paz?

Respaldamos la búsqueda de la paz que ha emprendido el presidente Santos, pero somos escépticos de las Farc. Nos cuesta trabajo creerles al verlas dedicadas a la retórica y a discutir temas que no están en la agenda. Eso es válido cuando firmen la paz y se conviertan en partido. Pero es claro que debe haber un equilibrio entre justicia y paz, por eso está bien que se refrenden acuerdos.

¿Y por la reelección?

Sí, el presidente sabe y se lo hemos dicho. También lo ha hecho Germán Vargas Lleras. El plan de Cambio Radical es reelegir a Juan Manuel Santos.

Claro que hay quienes dicen que Vargas Lleras es su plan B...

Eso es como tratando de decir que si Santos falla tenemos nuestro plan B, pero no es así. El único escenario hipotético es que el presidente decida no ir. ¿Qué es lo que ha generado un ambiente tenso? Miembros de la Unidad Nacional pretendieron que, para demostrar la lealtad del partido y de Germán Vargas, se acabara Cambio Radical. Eso no va a pasar.

Pero sin duda, pese a ser el partido pequeño de la Unidad Nacional, son los que tienen carta presidencial y fuerte...

Es un escenario hipotético, pero ante las quejas que hay sobre Germán Vargas Lleras, respondo: ¿Quién puede ser mejor jefe de debate de Santos? Que me den un nombre que tenga su liderazgo.

Mejor deme un nombre de alguien diferente a Vargas Lleras, si Santos no va...

En ese escenario hipotético no hay alguien mejor.

Cuando habla de un plan para acabar con cambio Radical, ¿a qué se refiere?

Trataron de mandar el mensaje de que este era un partido insignificante, secundario. Aunque tuvimos regulares resultados para el Congreso en 2010, doblamos al candidato a la Presidencia de los partidos Liberal y Conservador. Ellos estaban pensando con el deseo, pero creo que tienen miedo.

En el Partido Liberal está su hermano Juan Manuel. Independientemente de sus trayectorias políticas, ¿hay galanismo suficiente para los dos?

El galanismo es más grande que nosotros, otra cosa es que aspiremos y tengamos ese respaldo. Habrá gente que nos apoye, otros que no. Tal vez la primera vez votaron por nosotros porque éramos los hijos de Luis Carlos Galán, pero la gente no vuelve a hacerlo si hemos hecho las cosas mal. Nuestra apuesta es la democracia. Juan Manuel en el Partido Liberal ha venido creciendo por su trabajo. Yo saqué 48 mil votos al Concejo y 285 mil a la Alcaldía. Claro, son elecciones diferentes, pero fue porque he hecho las cosas bien.

¿Y será que quedan los dos Galán en el Senado?

Eso lo decidirá la gente, pero creo que sí. Acá en Colombia hay críticas porque los políticos dejan de aspirar y les heredan sus votos a un familiar. En este caso estamos compitiendo y es un interés sano.

Haga una apuesta: ¿cuantos senadores alcanzará Cambio?

Ponerse metas es complicado, porque si no se cumplen, al otro día te destruyen. Pero creo que podemos doblar la representación que tenemos hoy y estar cerca del millón y medio de votos, o sea unos 14 senadores.

Hay críticas al partido por el aval al gobernador de La Guajira, Juan Francisco Gómez, acusado de tener vínculos con las bacrim. ¿Garantiza usted la transparencia de las listas?

Ese es mi objetivo. Hemos tenido un debate interno y eso ha hecho visibilizar más un problema que también está en otros partidos: miran la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. En la elección pasada hubo una discusión del representante Germán Varón con otros miembros por ese tema y yo me he dado la pela. Ese es un tema que hay que discutir y si hay candidatos cuestionados no les damos aval.

¿Cómo ve el uribismo como rival en la contienda electoral?

Veo fuerte al expresidente Uribe, él tiene un respaldo importante de la opinión. Esa no es una lista en la que yo me sentiría cómodo por personas como José Obdulio Gaviria, para citar sólo un ejemplo, por su comprobada cercanía con Pablo Escobar. Ese es un mensaje nefasto para Colombia, pero es la ciudadanía la que debe decidir si lo castiga o no. Va a ser una lista fuerte al Senado, no sé qué tanto a la Cámara, aunque veo que dependen exclusivamente de Uribe y eso no es bueno para la democracia. Eso es crear un movimiento caudillista.

Pero su papá tuvo también una influencia muy fuerte y de alguna manera fue también un líder caudillista…

Claro, y ese fue uno de los errores del Nuevo Liberalismo. La muestra es que él murió y se acabó. Mi papá decía que una sociedad cambia no cuando un líder cree que puede cambiar todo, sino cuando se cambia la conciencia colectiva. Creo que cuando se crea un partido con el nombre de la persona, y hasta con su foto, se manda un mensaje de dependencia absoluta.

¿Se ve compartiendo curul con la guerrilla en el Senado?

Los autores de delitos atroces y de lesa humanidad no pueden ir al Congreso. Pero creo que si la guerrilla se convierte en movimiento político es válido, siempre y cuando cumplan.

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