“Vargas tiene que dirigir Cambio Radical”

El representante a la Cámara Germán Varón habla del presente de su partido. Asegura que la intención de la mayoría de los miembros de la colectividad es fortalecerse y continuar sin ninguna alianza política.

El político Germán Varón dice que la propuesta de Roy Barreras de unir  Cambio Radical y el Partido de la U fue una “ligereza”. / Archivo - El Espectador
El político Germán Varón dice que la propuesta de Roy Barreras de unir Cambio Radical y el Partido de la U fue una “ligereza”. / Archivo - El Espectador

Por estos días de agitación política las miradas han recaído sobre el partido Cambio Radical. La razón: diferentes acontecimientos, como los señalamientos al actual gobernador de La Guajira, que pertenece a esa colectividad, y la entrega del aval a María del Socorro Bustamante para las elecciones a la Alcaldía de Cartagena, así como la posibilidad de fusionarse con otra colectividad y el regreso de Germán Vargas como dirigente del movimiento. El Espectador habló con el representante a la Cámara Germán Varón, uno de los más destacados integrantes de ese partido, sobre estos y otros temas importantes.    

¿Por qué ha estado tan desaparecido en todo el escándalo que ha acompañado a su partido, Cambio Radical, por estos días?   

Porque después de estar como director del partido durante casi dos años, entiendo que el director es el que asume la responsabilidad, las directrices, y el que de alguna manera dicta los lineamientos que el partido tiene que aceptar y desarrollar en muchos temas.    

¿Quiénes son los que hoy mandan realmente en Cambio Radical?   

Las decisiones se toman con mayoría de la bancada parlamentaria, eso quiere decir que, dependiendo de lo que se vaya a debatir, las decisiones se toman por votación de manera mayoritaria y democrática.    

¿Cómo están divididos hoy los bloques dentro del partido?   

Hay dos tendencias, una de Cámara y una de Senado. El origen de dicha división era si el partido debía unirse o no con el Partido Liberal. La mayoría de los senadores en un principio lo consideraron así, mientras que nosotros en la Cámara creímos que el partido debía permanecer, fortalecerse y salir adelante.    

¿Entonces la decisión de avalar a María del Socorro Bustamante para la Alcaldía de Cartagena no fue conjunta?   

Los temas regionales son la excepción. En el caso de Cartagena se unieron representantes y una senadora. Esto debido a que la regla que se estableció es que para efecto de los avales los miembros del Congreso que pertenezcan a la jurisdicción donde se quiere solicitar el aval son los que definen a quién se le da.    

¿Qué pasó con ese anuncio que hizo el presidente del Senado, Roy Barreras, diciendo que Cambio Radical podía unirse a la U?   

Fue una ligereza por la forma en que lo planteó, por el medio de comunicación que utilizó y por la inconsistencia desde el punto de vista ideológico. Tenemos grandes amigos allá, es una invitación generosa, pero la verdad es que aunque coincidimos en muchos temas hay otros en los que no tenemos absolutamente nada que ver. Uno pensaría que en estos partidos jóvenes no hay muchas diferencias ideológicas, menos cuando todos están plegados a la Unidad Nacional... 

Le doy un ejemplo: en Bogotá nosotros venimos en bloque con ley de bancadas en total oposición a la administración Petro, mientras que el Partido de la U, según entiendo, está dividido. Esas inconsistencias no van con nosotros, uno no puede ser santista en lo nacional y petrista en lo distrital. De tal manera que sólo con ese ejemplo le digo que la propuesta de Roy no tiene ninguna viabilidad.    

Roy Barreras se ha caracterizado por no dar puntada sin dedal, como se dice coloquialmente, ¿Por qué cree que dijo eso?   

Pues si era la intención real, esa fue la forma de dañarla, porque creo que la forma en que lo comunicó, la ligereza y la liviandad con que hizo el ofrecimiento, le quitaron toda seriedad. Primero, uno no puede pretender que unas decisiones de ese orden no se consulten al interior de su propia bancada, porque los mismos miembros de la U me dijeron que el señor nunca había manifestado ningún interés, ni puesto a su consideración esa propuesta. Y segundo, a nosotros nunca nos han llamado, ni a los directores ni a los voceros ni a mí, a expresarnos por lo menos un acercamiento previo. Ahora, si él cree que esas decisiones se toman con esa ligereza, de esa manera tan rápida y notificando por medios, pues diferimos en los procedimientos de comunicación y de poder concretar lo que uno quiere en términos políticos.    

¿Jurídicamente, ya sea con el Partido de la U o el Partido Liberal, cómo se hace viable la unión entre dos partidos?   

Por una norma incluida en la reforma política que establece que cuando el 60% o más de las credenciales de los partidos deciden liquidar el partido, eliminarlo o disolverlo, quienes pertenecían a esa colectividad pueden ir a otra sin incurrir en doble militancia y sin transgredir ninguna norma.    

¿Hoy en día el ambiente en Cambio Radical está con mayor tendencia a unirse al Partido Liberal o quedarse así para las próximas elecciones?   

A excepción de dos o tres miembros del Senado, los demás estamos en la intención de fortalecernos y continuar.    

En esa intención de que Cambio Radica se fortalezca, ¿qué papel va a jugar Germán Vargas? Porque si el partido desaparece se queda sin plataforma política para lanzarse en un futuro a las elecciones, ya que en el Partido Liberal y el de la U no será tan fácil. ¿Influye este panorama?   

Claro que influye, y de manera considerable, porque aun cuando él está dirigiendo la fundación Buen Gobierno muchos de los parlamentarios esperan que una vez separado del Gobierno y sin limitantes de orden legal, se ponga en la tarea de ayudar a consolidar listas fuertes para Cambio Radical.    

¿Ustedes esperan que Germán Vargas se vaya a dirigir la fundación Buen Gobierno, pero también políticamente en Cambio Radical?   

Tiene que hacerlo porque no veo a otra persona que tenga el peso, la identidad y la capacidad de persuadir a miembros para que participen en una lista, independientemente de que cada quien pueda aportar de forma modesta. Pero quien tiene la fortaleza y el verdadero peso político para hacerlo es él.    

¿Qué nombres se han barajado para encabezar la lista a Senado y Cámara?   

A mí me suena el nombre de Carlos Fernando Galán para encabezar la lista al Senado, por su campaña, imagen, conocimiento de la política y por su actitud frente al tema político. En Cámara no se ha definido nada. Yo siempre he venido encabezando los últimos doce años esa lista, pero no hay un candidato en este momento.    

¿Ya han hablado con Carlos Galán sobre esa posibilidad?   

Yo charlé con él la semana pasada y le expresé, a título personal no de bancada, porque yo no tengo esa vocería, que era mi interés que nos acompañara y él dijo que estaba trabajando en un medio de comunicación, pero que no le era del todo ajeno al interés de participar.    

¿No había un acuerdo entre los hermanos Juan Manuel y Carlos Galán de que si uno iba al Congreso el otro no?   

Puede que ese acuerdo exista, yo lo desconozco, pero me imagino que si se llega a presentar, alguno de los dos tiene que declinar la aspiración, porque no veo que la opinión pública tenga la capacidad de elegir dos personas con el mismo apellido, así tengan muy buen desempeño y buena imagen. No veo que políticamente y en opinión les dé para dos aspiraciones.    

Al final quién tomará las decisiones de las listas ¿será Germán Vargas? ¿Asumirá la responsabilidad política?   

Él no tiene la capacidad de hacer un recorrido por todas las regiones y sacar los nombres. Nosotros colaboraremos con muchos de los nombres, pero el hecho real es que la consecuencia va a ser su responsabilidad política al final. Independientemente de que los aporte él o que los aportemos nosotros.

¿Qué responsabilidad tuvo el secretario general de Cambio Radical en el escándalo de la entrega de avales en el partido?

Antonio Álvarez tiene una función instrumental, porque no conoce a los líderes de las regiones ni conoce a quien debe aspirar por un cargo uninominal en un municipio, llámese Gobernación o Alcaldía. No entiendo cómo se excedió en su función, lo digo en el mejor sentido, y trata de defender una decisión que a él no le corresponde y que no era de su resorte. La decisión la tomaron los parlamentarios Daira Galvis, Juan Fernando Padaui y William García.

Eso en el caso de la candidatura a la Alcaldía de Cartagena, pero ¿qué pasó con el aval del actual gobernador de La Guajira?

Recuerde que en ese caso, cuando yo me retiré, que era el momento en que en realidad se podían quitar avales porque no se les habían otorgado, y el partido no está obligado a darle aval a nadie, en ese momento era simplemente notificar que no se entregaba el aval; sin embargo, cuando llegó Carlos Fernando Galán ya estaban otorgados.

¿Quién los otorgó entonces?

Quienes estaban y pertenecían a cada una de esas regiones. Álvarez Lleras firmó esos avales porque es la orden. Creo que se va a molestar conmigo, pero considero que él como secretario sirve de notario para las decisiones que se toman en el partido, y no entiendo a que título salió a defender un aval de una persona que él ni conoce ni le debe importar.

¿Por qué renunció Antonio Guerra de la Espriella a la dirección de Cambio Radical?

Lo que me dicen es que fue el hecho de haber sido ajeno al otorgamiento del aval de María del Socorro Bustamante. El día de su renuncia, yo me retiré antes de que él la presentara, por eso le digo lo que me contaron.

¿Cómo es posible que él como director no estuviera enterado?

Porque para esos efectos la bancada había decidido que los miembros de cada circunscripción definían independientemente el aval, no una votación de todos.

Sí, ¿pero el director no debería saber eso?

¡Esa es mi tesis! Por eso creo que manifestó su molestia aludiendo a que a él le tocaba responder políticamente y ante los medios por hechos de los cuales no tiene conocimiento.

¿Qué va a pasar entonces con la dirección del partido?

Esta semana se tendrá que escoger una nueva directiva, y antes de eso el partido deberá entrar en la discusión sobre si está dispuesto a asumir ciertas actitudes frente a los avales o no. Ahí se juega, en mi opinión, el futuro del partido.

¿Cuáles son los nombres que más suenan para llegar a esa dirección?

Ninguno, porque la renuncia fue intempestiva. La otra semana se deberá nombrar una nueva directiva, pero antes hay que decidir si se cambia la forma en que se entregan los avales.

¿Cuándo va a ser esa reunión?

Cuando la convoquen lo voceros, porque yo ya no soy director ni vocero ni nada, cosa que me gusta (risas).

¿Por qué dice que se juega el futuro de Cambio Radical en esa reunión?

Porque la opinión pública nos va a cobrar lo que ha pasado, y si no hacemos algo vamos a tener escasa participación electoral en los procesos que se avecinan.

Usted hace política en Bogotá. ¿Cuántos concejales de su partido van a terminar involucrados en el escándalo del carrusel de la contratación?

Hasta ahora no hay ninguno, pero si resulta alguno, que le apliquen la ley con toda la severidad y el rigor.

¿Cree usted que la silla vacía debería aplicar para escándalos de corrupción?

Sí.

¿Por qué no se avaló entonces en su momento en el Congreso?

Fue una proposición que se hizo, pero no salió avalada porque para ese momento el tema más importante era el paramilitarismo.