En Venezuela se reúnen Gobierno y oposición para superar crisis

Ambos sectores están reunidos desde las 8 de la noche en un diálogo público que busca colocar unos mínimos para superar la crisis.

AFP

El gobierno y la oposición de Venezuela están conversando en la noche de este jueves para intentar poner fin a dos meses de protestas que hasta el momento dejan 39 muertos.

El presidente Nicolás Maduro recibió a Henrique Capriles en el palacio de Miraflores, sede del gobierno, este diálogo fue gestionado por Unasur y cuenta con la presencia de varios cancilleres, entre ellos los de Ecuador, Brasil y Colombia y un delegado del Vaticano.

"Es indispensable que con este inicio de los diálogos puedan terminar los hechos de violencia de estas últimas semanas y que se pueda avanzar en planes de mediano y largo plazo por el progreso de los venezolanos", dijo el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño.

Tanto oposición como Gobierno han advertido que no acuden a entablar un diálogo, sino a un proceso para poner sus posturas en la mesa y reconocerse mutuamente.

"La oposición no quería sentarse a hablar era importante sentar a la oposición y que la oposición regresara al camino democrático y constitucional", sostuvo Maduro este jueves.

El diputado Julio Borges, del partido Primero Justicia de la MUD advirtió que acuden conscientes de que "no hay ninguna confianza en el Gobierno. No lo llamemos diálogo, lo que habrá es un debate. No buscamos enfriar la calle ahora más que nunca se necesita la protesta pacífica y constitucional para crear la presión para que se logre un cambio radical y democrático".

Por otro lado, el secretario ejecutivo de la mesa de Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo dijo esta que “esta es una democracia, el diálogo debe ser la regla y no la excepción este encuentro debería ser un hecho perfectamente normal y no una noticia extraordinaria. Pedimos para vencer la desconfianza que el diálogo sea permanente y por eso es nuestra presencia aquí”.

Y agregó que “nosotros ponemos de nuestra parte de responsabilidad para que este encuentro se convierta en esperanza de los venezolanos”.

En la agenda, el gobierno propone planes de pacificación del país y de desarrollo económico, mientras que la oposición pone el acento en una ley de amnistía para los detenidos y procesados, y el desarme de los denominados "colectivos", civiles armados señalados de vínculos con el chavismo.

Sin embargo, el presidente venezolano dijo el pasado martes que "aquí va haber justicia, no va haber impunidad", además de lanzarse en una apasionada defensa de los colectivos.

El martes, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, expresó su apoyo "a los esfuerzos de mediación" de la Unasur mientras que el miércoles su subsecretaria adjunta, Roberta Jacobson, subrayó la importancia de "una presencia externa para un diálogo real".

Las protestas iniciaron el 4 de febrero por estudiantes de San Cristóbal en contra de la inseguridad y, a la par de que se multiplicaron en el país, se sumaron demandas contra la crisis económica, la represión policial y la detención de estudiantes y dirigentes opositores.

Las manifestaciones degeneraron en algunos hechos de violencia que han dejado 39 muertos y unos 600 heridos, un centenar de denuncias de abusos policiales y más de 100 detenidos, entre ellos dos alcaldes destituidos y el líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, del ala radical de la MUD.