Las víctimas y el viraje en la posición de las Farc

Las Farc reconocieron por primera vez desde el inicio de los diálogos en La Habana, su cuota de responsabilidad en los miles de muertos en el conflicto armado.

“Estamos prestos a ir preparando el camino que conduzca a la manifestación de nuestro sentimiento de pesar por lo que ha acontecido (...) sin duda, también ha habido crudeza y dolor provocados desde nuestras filas”, expresó el grupo guerrillero en un comunicado leído a la prensa por Pablo Catatumbo, uno de sus negociadores en Cuba.

En su mensaje, las Farc hablan de “reconocer la necesidad de aproximar el tema de víctimas, su identificación y su reparación con total lealtad a la causa de la paz y la reconciliación”, cuando llegue el momento de abordar el quinto punto de la agenda de diálogos pactada con el Gobierno, precisamente el que tiene que ver con la reparación a las víctimas. Catatumbo reiteró además la exigencia de crear de inmediato una “comisión conformada por expertos nacionales y extranjeros en aras de investigación de la historia, para que se establezca la verdad de lo acontecido durante la violencia partidista en Colombia”, agregó el jefe guerrillero.

Catatumbo invitó además al país a “un día de reflexión y contrición” en el que “todos los responsables por el conflicto social y armado hagan presencia masiva en todos los rincones de la patria adolorida”. Sin dar muchos detalles, lo que quiere la guerrilla es que en dicha jornada se expresen en favor de la paz y en reconocimiento de sus errores los partidos tradicionales y aquellos que se han desprendido de estos, el Estado en cabeza del presidente y sus ministros, los comandantes de la Fuerza Pública, los paramilitares, las cabezas de los órganos constituidos, exguerrilleros, expresidentes, gobiernos extranjeros, Iglesia católica y “nuestros guerrilleros y guerrilleras”.

De cualquier manera, se trata de un viraje en la postura de las Farc frente a las víctimas, después del molesto “quizás, quizás, quizás”, que dijera Jesús Santrich, sonriendo y cantando, cuando un periodista le preguntó si estaban dispuestas a pedir perdón, en octubre de 2012 en Oslo (Noruega), el día en que se presentó oficialmente al mundo el proceso de paz. Y aunque aún insisten en que quien tiene que pedir perdón es el Estado por sus crímenes y que la violencia partidista es el origen del conflicto que hoy padece el país, se trata de un paso adelante y una posición a la que se llega después de un duro tire y afloje en el que Gobierno y la opinión pública han ejercido gran presión. La guerrilla parece entender por fin que sin darle la cara a las víctimas no hay paz posible.