Violencia de género es "cotidiana, sistemática y perversa" en Colombia

Así lo señaló María Emma Wills, asesora del Centro nacional de Memoria Hitórica (CNMH) de Colombia.

Archivo El Espectador

La violencia sexual contra las mujeres se produce de manera "cotidiana, sistemática y perversa" en algunas regiones colombianas, tanto en el marco del conflicto armado como en la rutina social, según María Emma Wills, asesora del Centro nacional de Memoria Hitórica (CNMH) de Colombia.

En Colombia existen dos dimensiones de violencia de género; las mujeres que sufren dentro del conflicto armado una "violencia sexual feroz, programada y estratégica" y las que son víctima de las rutina social en la que esta práctica está "normalizada y naturalizada", aseguró Wills.

Wills recordó la importancia de que existan organizaciones femeninas que hagan de contrapeso a esa violencia y que transformen esos "regímenes patriarcales" que han naturalizado sistemas de "terror contra las mujeres".

En medio de la guerra y de la violencia, la experta recalcó que hay "corrientes feministas fuertes y articuladas" cuya lucha se ve reflejada en "movilizaciones a lo largo de todo el país" y en medidas como la despenalización del aborto.

En 2014 el Registro Único de Víctimas (RUV) contabilizó 1.750 mujeres víctimas de violencia sexual en el conflicto armado, una cifra que, en palabras de la investigadora, ascendió a cerca de 6.000 y en la que también se registra el caso de violación de 600 hombres.

"Colombia es un país muy machista" -añadió-, en el que existen determinados actores cuyo discurso entiende "la violencia sexual como un arma" y en el que se dan casos de "humillaciones y torturas públicas" a mujeres transgresoras.

Según Wills, hay diferencias en los autoritarismos sobre las mujeres llevados a cabo por paramilitares y guerrillas, ya que los primeros cometen "feroces violaciones en grupo" mientras que los segundos abusan de forma individual y como "mecanismo de castigo a mujeres con autonomía y liderazgo político y social".

El Estado colombiano es, para ella, "débil", a pesar de contar con un ejército de 500.000 hombres, ya que considera que ha sido "capturado a nivel local por bandas criminales" que asumen la soberanía en muchos territorios y que suponen un "enorme desafío para la democracia".

Por otra parte, Wills criticó que en el proceso de paz que se lleva a cabo en Colombia "hay una deuda de la guerrilla y el Estado colombiano de incluir una perspectiva de género en los puntos que se han firmado" y de reforzar el diálogo con este sector de la población.

La voz de las mujeres se escuchó por primera vez en los diálogos de paz de Colombia el pasado abril, cuando un grupo de expertas en asuntos de género estuvo presente en la mesa de negociación de La Habana, donde pidieron justicia y reparación para estas víctimas.

Las conversaciones de paz entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC se desarrollan en La Habana desde noviembre de 2012 y ya se han cerrado tres acuerdos parciales sobre la cuestión de la tierra, la participación política de la guerrilla y el tema de las drogas y narcotráfico.

Queda pendiente lo referido a las víctimas y su reparación y el fin del conflicto.