Vivienda: el nuevo ring de Santos y Uribe

El pasado fin de semana, en Mosquera (Cundinamarca), el uribismo prometió construir un millón y medio de casas si vuelve al poder. ¿Promesas de campaña?

A una propuesta, una contrapropuesta. Esa parece ser la estrategia política del uribismo. Y uno de los primeros escenarios para esa lucha es el de la vivienda, convertida en una de las principales banderas del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que de la mano de su ministro ‘estrella’, Germán Vargas Lleras, avanza en la entrega de 100 mil casas gratis para los más pobres del país, con protagonismos mediáticos como irse a dormir, presidente y ministro, a una de dichas casas en Valledupar el pasado fin de semana, con el fin de comprobar que están bien construidas.

Pues ahora, el uribismo dice que si vuelve al poder, construirá más de Un millón de viviendas para entregarlas no gratis, pero sí con un cómodo financiamiento que le implique a las familias algo similar al pago de un arriendo, lo que permitiría, según dicen, tener una cobertura mayor y sin gastarse enormes presupuestos en publicidad, que es una de las acusaciones que le hace el expresidente Álvaro Uribe a su sucesor.

El anuncio fue hecho el sábado pasado en Mosquera (Cundinamarca), durante uno de los llamados “talleres democráticos” que el exmandatario viene realizando por todo el país, en el que estuvo acompañado por los actuales precandidatos presidenciales del movimiento Centro Democrático, Juan Carlos Vélez y Óscar Iván Zuluaga; además de la exministra de Comunicaciones María del Rosario Guerra, el exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos, el exembajador de Colombia en Rusia Diego Tobón y el exviceministro de Defensa Alejandro Arbeláez.

Durante el evento, uno de los asistentes se identificó como damnificado de Gramalote, aquel pueblo de Santander que se deslizó en la montaña donde se encontraba emplazado y que recibió orden de evacuación total el 17 de diciembre de 2010, sin que hasta el momento se haya definido su reubicación. Una denuncia que fue aprovechada por Uribe para irse lastra en ristre contra el presidente Santos y su programa de vivienda gratis.

“Este Gobierno ofrece 100 mil casas gratis pero se gasta un enorme presupuesto en publicidad en medios de comunicación, pudiendo entregar más casas con esa plata”. Fue entonces cuando le dio la palabra a Luis Alfredo Ramos, con el fin de que éste explicara el programa de construcción de vivienda implementado durante su mandato como gobernador de Antioquia y que el uribismo cree se puede replicar en todo el país.

“Señor presidente, durante mi paso por la Gobernación entregamos 36 mil casas, más 70 mil subsidiadas a través de las cajas de compensación”, respondió Ramos. “106 mil casas en cuatro años en un sólo departamento”, replicó Uribe. Al final, los dos concluyeron que en vez de entregar casas gratis y gastar enormes presupuestos en publicidad, éstas se pueden financiar “con módicas sumas (similar al arriendo que cotidianamente paga quien no tiene casa propia) para obtener una cobertura mayor”.
Y llegó la promesa, cual campaña electoral: “Vamos a entregar más de un millón de casas en toda Colombia, ojalá lleguemos al millón y medio de casas, señor presidente”, puntualizó Ramos.

Es claro que el uribismo quiere meterse de lleno a pelearle al gobierno Santos en los terrenos en los que está mostrando avances. Y más si esos terrenos son los más sociales y los que más pueblo involucran. Por cierto, fue durante su comparecencia en Mosquera que Uribe, al responderle al hombre de Gramalote, le tiró una dura pulla al jefe de Estado: “Ayer Santos dijo que se iba a dormir a una de las casas que van a entregar en Valledupar, coincidencialmente en pleno Festival Vallenato. Yo le digo a Santos: váyase a dormir en una de las casas de Gramalote, que prometió hace 857 días”.

Con una meta tan ambiciosa (construir un millón de viviendas aunque no se sabe en cuánto tiempo), vale la pena echar una mirada a lo logrado por Uribe en sus ocho años de mandato. Según el balance hecho por el mismo exmandatario al momento de entregar el poder en agosto de 2010, los avances no fueron suficientes para las necesidades de los colombianos de escasos recursos pero se lograron cosas importantes.

Uribe señaló que el país pasó de construir 51 mil viviendas anuales a más de 141 mil. Y en el segundo período de su gobierno, se financiaron más de 90 mil créditos con tasa subsidiada de interés. Asimismo, dijo el expresidente, se permitió el despegue de 10 proyectos de gran tamaño y calidad.

De otro lado, según las palabras de Uribe, se sanearon 300 mil predios y 242 mil títulos de vivienda social, en tanto que el país avanzó internacionalmente en materia de simplificación de trámites de vivienda, lo que le permitió a Colombia avanzar 12 puestos y situarse en el lugar 32 entre 183 países calificados por el Banco Mundial.

El balance hecho por la Cámara Colombiana de Construcción (Camacol), al término de los ocho años de gobierno Uribe, señala que a pesar de los altibajos que presentó la economía a partir del 2008 y que afectaron, entre otros, al sector de la construcción por la marcada desaceleración en la edificación de nuevos proyectos, los resultados fueron satisfactorios.

A su vez, según el Departamento Nacional de Planeación, desde agosto de 2006 se inició la construcción de 460 mil viviendas, 39% más que las construidas en el cuatrienio 2002-2006. Así mismo, en este cuatrienio se financiaron 500 mil soluciones de Viviendas de Interés Social (VIS).

En lo que respecta a la población vulnerable, Camacol destacó el incremento en la entrega de subsidios a la población inscrita en el Registro Único de Población Desplazada de la Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional, que pasó de otorgar 5.000 subsidios en 2005 a 23.139 en 2008.

“No obstante todas estas estrategias, las estadísticas de Camacol indican que la escala de producción de vivienda debe incrementarse por lo menos a 280 mil soluciones anuales durante la próxima década, de las cuales aproximadamente un 70% debe ser VIS para atender los cerca de 280.000 hogares que se forman cada año y reducir gradualmente el déficit”, señaló la agremiación.

Resultados que han sido controvertidos por el mismo presidente Juan Manuel Santos, quien no se ha quedado callado en la defensa de la que es una de sus principales banderas. “Durante el Gobierno anterior se prometieron muchísimos subsidios, muchísimas urbanizaciones (...) y esos subsidios, y esas casas nunca se construyeron, si se construyeron se dejaron a medias”, dijo en febrero pasado, durante uno de sus consejos de prosperidad en Santa Catalina (Bolívar).

Y agregó: “Lo peor que puede hacer uno es darle a una familia la ilusión de una casa y quedarse con la plata de esas familias que dieron plata para esas casas, se quedaron con la plata de esas familias, con la plata del Estado y la casa sin hacer”, señalando que su gobierno “se ha propuesto en ir recuperando todos esos proyectos del Estado, reconstruyéndoles y dándoles a esas familias finalmente su casita”.

Un debate en el que el ministro de Vivienda, Germán Vargas Lleras, también salió a ripostar en contra de Uribe. En concreto, acusó al anterior gobierno de dejar “siniestrar” (nunca terminar) 278 proyectos, especialmente en el Valle del Cauca. En su cuenta de Twitter, escribió: “Fueron 13 proyectos más del Gobierno anterior en el departamento del Valle siniestrados y 278 a nivel nacional, es decir, que nunca concluyeron por financiación y ejecución”.

Lo cierto es que la estrategia del uribismo es meterse de frente en los terrenos en los que el gobierno Santos está buscando afianzar su mensaje social. Para el expresidente Uribe y sus alfiles la campaña hace rato empezó, con la convicción además de que todo lo que está haciendo el Gobierno es puliendo el camino para su reelección. Que cada quien saque sus conclusiones.