La voz la tienen las víctimas

La primera delegación de 12 víctimas llegó a La Habana para reunirse con los negociadores del Gobierno y las Farc.

A La Habana llegó la primera de cinco delegaciones de víctimas del conflicto que participarán en la mesa de negociaciones entre el Gobierno y las Farc. Estas doce personas serán las primeras, de un total de 60, que expondrán ante las partes sus necesidades, exigencias y reclamos para la construcción de un acuerdo que dé fin a la guerra pero, sobre todo, que satisfaga los derechos de más de seis millones de colombianos que han sufrido en carne propia los horrores de la guerra.

El anuncio del listado, hecho por Naciones Unidas, la Conferencia Episcopal y el Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional, no estuvo exento de polémica a pesar de que cumplió con los estándares de ‘equilibrio´, ´pluralismo´ , ´sindéresis´ y ‘universalidad’ que pidió la mesa de conversaciones a estas tres instituciones.

Por ejemplo, algunos sectores de las víctimas y otros políticos, como el Centro Democrático, consideraron un irrespeto que la lista no estuviera compuesta exclusivamente por víctimas de las Farc. Al tiempo, el Gobierno calificó la visita como histórica y advirtió que los derechos de las víctimas “no se están negociando en La Habana”.

A pesar de la discusión en Colombia, en Cuba la voz de las víctimas, sin importar cuál sea su victimario, será escuchada por Gobierno y Farc para construir un acuerdo que las satisfaga y que garantice la no repetición de los horrores que ellas padecieron.

- Jaime Peña

Líder social y comunitario de Barrancabermeja y padre de Jaime Yesid Peña, uno de los 32 jóvenes desaparecidos y asesinados en Barrancabermeja, Santander, por los paramilitares de las Autodefensas Unidas de Santander y Sur de Cesar, el 16 de mayo de 1998. La masacre, perpetrada por este grupo que no hacía parte de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), fue una retaliación por el supuesto respaldo que tenía la guerrilla del Eln en esa población.

- Jorge Vásquez

Exconcejal del municipio de Pitalito (Huila) y víctima de amenazas y desplazamiento por parte de las Farc. En el año 2000 se vio obligado a huir de Huila hacia Tolima al ser declarado objetivo militar por parte del frente 13 de esa guerrilla. Además, el mismo grupo armado buscaba a su hijo mayor para reclutarlo. Es uno de los representantes de la Mesa Nacional de Víctimas en la delegación.

-Nelly González

Madre del teniente Alfonso Alexánder Rodríguez González, asesinado fuera de combate por guerrilleros de las Farc en marzo de 2001, mientras se desempeñaba como comandante del puesto de Policía del municipio de Toribío (Cauca). Nelly González además ha sido víctima de desplazamiento forzado y actualmente hace parte de la alianza ‘Colombia sin heridas’.

-Ángela Giraldo

Hermana de Francisco Javier Giraldo, diputado del Valle del Cauca secuestrado por las Farc junto a 11 de sus compañeros el 12 de abril de 2002. Un comando guerrillero ingresó al edificio de la Asamblea del Valle y, tras engañar a los diputados, logró que abordaran un bus que los llevaría a zona rural del departamento. En el segundo semestre de 2007, cinco años de cautiverio terminaron en la ejecución de 11 de los secuestrados, un episodio que las Farc denominaron un “error de seguridad”.

-Débora Barros

Líder de la comunidad indígena de Bahía Portete (La Guajira), atacada el 18 de abril de 2004, cuando se llevaban a cabo las negociaciones de San José de Ralito, por cerca de 150 paramilitares del bloque Norte de las Auc bajo el mando de Arnulfo Sánchez González, alias ‘Pablo’. El crimen dejó un saldo de 12 indígenas wayuus muertos y 33 más desaparecidos. Cinco mujeres de la familia de Barros cayeron a manos de los ‘paras’: Diana Fince Uriana, Rosa Fince Uriana, Margoth Epinayu, Reina Fine Pushaina y Dilia Epinayu.

-Constanza Turbay Cote

Es la única sobreviviente de un grupo familiar político del Caquetá, abanderado del Partido Liberal en el sur del país, que fue masacrado por las Farc en hechos ocurridos entre 1997 y 2000. Sus familiares asesinados son: Rodrigo (secuestrado en 2005 y asesinado en 2007) y Diego Turbay Corte e Inés Cote (acribillados en 2000) por las Farc. En 2011, integrantes de esa guerrilla reconocieron, a través de un video, su autoría en los crímenes e implicaron a Luis Fernando Almario Rojas, exrepresentante a la Cámara del Caquetá por el Partido Conservador.

- José Darío Antequera

Hijo del asesinado líder político de la Región Caribe y miembro de la Unión Patriótica, José Antequera. Su caso es uno de los más emblemáticos del exterminio de este partido de izquierda que surgió de los diálogos entre las Farc y el gobierno de Belisario Betancur. José Darío es abogado y líder de la fundación Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio. Es un reconocido activista defensor de los derechos humanos.

-Léyner Palacios

Este sobreviviente es líder de los familiares de las víctimas de la masacre de Bojayá, ocurrida el 2 de mayo de 2002, en la que murieron 79 personas tras la explosión de un cilindro bomba lanzado por las Farc contra una iglesia en desarrollo de un enfrentamiento con los paramilitares. Este caso es uno de los casos más sonados de masacres y desplazamientos forzados atribuibles a las Farc en desarrollo del conflicto.

-Alfonso Mora León

Suboficial retirado del Ejército y padre de Jénner Alfonso Mora, una de las víctimas de la masacre cometida el 7 de septiembre de 1996 en la hacienda Fute en Mondoñedo (Cundinamarca) por miembros de la Dijín bajo el mando del entonces teniente Héctor Édison Castro. Los miembros de la red urbana del frente Antonio Nariño de las Farc fueron secuestrados, torturados y luego asesinados como retaliación por la toma de Las Delicias (Putumayo), perpetrada por esa guerrilla tan sólo una semana antes, y por el atentado contra una estación de Policía en Kennedy (Bogotá).

-María Eugenia Cruz

Líder de la Coordinación Nacional de Mujeres en Situación de Desplazamiento y vocera de la corporación Mujer Sigue Mis Pasos. Fue víctima de violencia sexual, amenazas y persecución por parte de diferentes grupos armados. Esta vallecaucana llega a La Habana como representante de las víctimas de violencia de género.

-Janeth Bautista

Hermana de la activista del M-19 Nydia Érika Bautista, desaparecida el 30 de agosto de 1987 y cuyos restos fueron encontrados tres años después en un cementerio de Guayabetal (Cundinamarca). En 1994, la Procuraduría logró establecer que en el hecho participaron miembros de la Brigada XX de Inteligencia Militar ‘Charry Solano’ del Ejército, comandada por el entonces general Álvaro Velandia Hurtado, quien fue destituido en 1995 por la desaparición, tortura y ejecución extrajudicial de Bautista. La lucha de su familia por encontrar la verdad en este caso fue el primer paso para la creación de Asfaddes (Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos).

- Luz Marina Bernal

Madre del joven Fair Porras, quien desapareció en enero de 2008 de la población de Soacha y posteriormente fue presentado como guerrillero de las Farc dado de baja durante un combate con el Ejército en el municipio de Abrego (Norte de Santander). Porras, de 26 años, tenía discapacidad mental y se convirtió en una de las víctimas emblemáticas de los falsos positivos que se presentaron durante el gobierno de Álvaro Uribe. Bernal es hoy víctima de amenazas.

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