¿Y los conductores drogados?

La concejal de Medellín Aura Marleny Arcila Giraldo propone exámenes para detectar si se está manejando bajo los efectos de drogas alucinógenas.

Según estudios médicos, algunas drogas como la marihuana y la cocaína pueden provocar somnolencia, euforia, alucinaciones, convulsiones y conductas violentas. Las personas que manejan un vehículo en estado de drogadicción pueden tener una conducción insegura e inestable y perder determinadas actitudes y aptitudes al manejar, convirtiéndose en un riesgo no sólo para ellas mismas sino para sus pasajeros y para las personas en la vía.

En momentos en que las leyes para controlar a los conductores ebrios se endurecen en el país, la concejal de Medellín Aura Marleny Arcila Giraldo pone sobre el tapete un tema que se ha quedado en un segundo plano: el de las personas que conducen bajo el efecto de las drogas. De hecho, anunció que presentará un proyecto de acuerdo para exigirles a los conductores un examen que dictamine si están manejando bajo la influencia de algún alucinógeno.

“Celebro y apoyo que en Colombia se estén endureciendo las leyes para sancionar a los conductores alicorados, pero me inquieta que no se piense en sanciones para las personas que conduzcan bajo los efectos de drogas alucinógenas, puesto que según estudios realizados por el Gobierno Nacional, el consumo de narcóticos se ha incrementado excesivamente, especialmente en Bogotá, Cúcuta, Medellín y el Eje Cafetero”, dice.

Según CESVI (empresa argentina dedicada a la experimentación, formación e investigación de la industria automotriz y de la seguridad vial), el conductor que ha consumido marihuana pierde el deseo de manejar su automóvil, ya que ésta genera un estado de relajación y desatención. Pero si inevitablemente se encuentra manejando, sufrirá una pérdida de percepción de tiempo y espacio, no podrá concentrarse en su tarea y, además, aumentará los tiempos de reacción ante situaciones imprevistas. Otro efecto muy negativo es la pérdida de precisión de maniobra, producto de la escasa atención.

“Las pruebas para conductores en estado de drogadicción ya se aplican en varios países con mucho éxito. En Estados Unidos, Australia, España e Inglaterra, la implementación de estos controles logró reducir significativamente la presencia de la droga en la conducción y, por ende, muchos accidentes. Inclusive, en España se ha planteado que como se trata de pruebas un poco costosas, aquellos conductores que den positivo paguen los costos, además de la infracción”, explicó la concejal.

“Ya suplimos el vacío que teníamos con los conductores alicorados. Ahora el reto es evitar que los conductores manejen bajo los efectos de las drogas”, concluyó Arcila Giraldo, quien aspira a que la propuesta, planteada por ahora sólo para Medellín, se convierta en una propuesta nacional.

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