“Ya no somos una disidencia del Partido Liberal”: Juan Fernando Cristo

Inscrito ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), el nuevo movimiento político denominado En Marcha recogerá firmas en varios departamentos para postular candidaturas propias y en coalición. El exministro, uno de sus líderes, anunció lista propia al Concejo de Bogotá y lanzó criticas a su anterior partido.

Juan Fernando Cristo, exministro del Interior
El exministro Cristo lidera el nuevo movimiento surgido de las disidencias del Partido Liberal.Óscar Pérez - El Espectador

¿Cómo se configura el movimiento En Marcha?

Surge de la idea de muchos sectores inconformes y rebeldes del Partido Liberal, por distintas decisiones tomadas por su dirección, que contravienen los postulados que históricamente defendió el liberalismo y, sobre todo, frente a la defensa que hizo el partido en los últimos ocho años, no solamente de la paz, sino de la agenda liberal que defendió Juan Manuel Santos desde su gobierno. En las bases y en la dirigencia empezó a surgir un sentimiento de inconformidad con la conducción del partido y desde hace ya un tiempo largo comenzó a plantearse la necesidad de defender ese ideario por fuera, porque ya no era posible defenderlo desde adentro. No se dio espacio adentro para la deliberación.

En el espectro político, ¿en dónde se ubica entonces En Marcha?

Teníamos que mirar hacia adelante y conformar un nuevo movimiento ciudadano independiente, de centro-izquierda, que defienda no solamente el proceso de paz y la necesidad de su implementación, sino las libertades y derechos que hoy están seriamente amenazados en Colombia, que defienda las reformas sociales y un nuevo ordenamiento territorial de nuestro país. Esos son los postulados básicos de En Marcha, ya no como disidencia, porque ya no somos una disidencia del Partido Liberal, sino como un nuevo movimiento ciudadano independiente que aspira, además, a participar en las elecciones regionales de este año en coalición con los sectores con los que tengamos coincidencias en la oposición al actual gobierno, y que participará en los procesos de Congreso y Presidencia del 2022.

¿Cuál será el paso inmediato?

Hicimos la inscripción de En Marcha en el registro de agrupaciones políticas del Consejo Nacional Electoral y, en algunos departamentos y capitales del país, vamos a recoger firmas para esas candidaturas específicas, que presentaremos por el movimiento o en coalición. Pero, más allá de una estructura partidista a la antigua, más allá de una militancia, más allá de una burocracia de partido, somos un movimiento de ciudadanos libres e independientes. Estamos contentos de no estar atados a ninguna estructura burocrática partidista.

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¿Quiénes caben en esas coaliciones?

Estamos dialogando con muchos otros sectores políticos del país, distintos de los partidos tradicionales, con sectores sociales, porque queremos interpretar esa necesidad que tiene la ciudadanía de una política distinta. Lo que viene ahora es participar en las elecciones, defender una plataforma ideológica y construir acuerdos con las fuerzas alternativas y progresistas, con el propósito de convertirnos en partido con plenos derechos de avales en las elecciones de 2022.

¿Cuáles son los departamentos prioritarios?

Una de las razones por las que nos separamos de la estructura anquilosada del liberalismo colombiano es el centralismo con el que se manejan los avales y los liderazgos, la concentración del poder, la forma en la que se parlamentarizó el partido. No hay espacio para nadie que no sea congresista, y es una muy mala señal para el oxígeno y la renovación en la política. Por eso, no pretendemos imponer nada desde Bogotá. Recibimos solicitudes de todo el país de quienes estén interesados en escuchar y vincularse, no solo de sectores liberales sino independientes. Aquí está Lucho Garzón, que lidera un sector independiente muy importante en Bogotá y en Colombia. Hoy tenemos presencia en 18 departamentos, con candidatos a concejos, alcaldías y gobernaciones.

Deme nombres...

Tenemos en Atlántico a Rodney Castro, que es un joven exliberal que plantea una fuerza disruptora, recogiendo firmas. En Cartagena están dos figuras jóvenes que son Jaime Hernández Amín y Jorge Cárcamo, dos extraordinarios candidatos a la Alcaldía, y esperamos hacer una consulta con otras fuerzas para ver si somos capaces de darle a Cartagena el alcalde que se merece: decente, honesto, transparente, eficaz. En el Valle del Cauca estamos apoyando a Griselda Restrepo, exministra que cumplió su tarea con lujo de detalles y está enfrentando las maquinarias políticas en ese departamento.

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¿Y Bogotá, que ha demostrado tener una votación independiente?

Bogotá ha sido una ciudad comprometida todo el tiempo con la defensa de la paz, abierta a la defensa de la libertad de los derechos. En Bogotá nos sentimos cómodos y será una prioridad para En Marcha. Lucho Garzón será el gran coordinador en la capital y en dos semanas empezaremos a salir a las distintas localidades a discutir con la gente en la calle sus prioridades. A mí me preocupa mucho la polarización excesiva. La polarización como tal no me asusta, pero la agresividad y la forma como se están planteando los problemas de Bogotá, sin encontrar punto medio, no le hace bien a una ciudad que no puede quedar dividida entre peñalosismo y petrismo. Vamos a tener una lista por firmas al Concejo, en acuerdo con el movimiento Activistas y Luis Ernesto Gómez, que está planteando su candidatura.

¿Por qué Luis Ernesto Gómez no está en este movimiento?

Está acá de alguna manera, con una coincidencia plena, pero está utilizando un mecanismo distinto, con los Activistas y la defensa de las causas. Pero vamos a sumar muchos esfuerzos, más allá de que haya procesos distintos.

Están también Antonio Navarro y, posiblemente, Claudia López. ¿Apoyarían a alguno de ellos?

Está Luis Ernesto de candidato, que es una opción nueva, fresca, distinta para los bogotanos, pero en su momento vamos a tomar la decisión dependiendo también de si hay consulta interpartidista en mayo de los sectores de centro-izquierda para elegir candidato. Si la hay, estaríamos participando.

Los hermanos Galán han intentado revivir el Nuevo Liberalismo y Carlos Fernando, específicamente, tiene aspiraciones. ¿Hay cabida para ellos en el movimiento En Marcha?

Juan Manuel Galán fue compañero mío en el Senado durante ocho años y en la plenaria defendimos las mismas causas. Entendemos que hay que cambiar la forma de hacer la política, que hay que liberarse de las estructuras tradicionales que tanto daño les han hecho a los partidos. Con Carlos Fernando también. Frente a ese tema, hay que esperar a que ellos terminen su proceso del Nuevo Liberalismo.

El expresidente Gaviria, como director del Partido Liberal, ha dicho que lo tiene sin mucho cuidado eso de las disidencias...

Le deseamos al partido mucha suerte en las próximas elecciones, más aún con la manera como se está manejando. Gaviria no es nuestro contradictor ni estamos haciendo política en contra de él. No vamos a caer en disputas personalistas.