Aprende a reconocer su carácter

Aunque la raza puede dar algunas pistas de cómo se comportará un cachorro cuando crezca, la educación es fundamental para garantizar su sociabilización, que sea un miembro ejemplar de su familia y no se salga de control o intimide a las visitas.

El carácter de los perros está determinado en gran medida por su raza, aunque cada uno tiene una personalidad propia. A los labradores, por ejemplo, les encanta compartir y tener una vida social activa, esa capacidad de socializar los hace perfectos para vivir en una familia con niños. Los Golden Retriever también son muy alegres y grandes compañeros para jugar. Sin embargo, necesitan una buena dosis de ejercicio al día para no aburrirse y ponerse a ladrar.

Por su parte, los perros de caza, como el Cresta Dorsal de Rhodesia, son cariñosos y tiernos pero pueden llegar a ser tercos si están siguiendo algún olor. Los Rottweiller, el Husky Siberiano y el San Bernardo se distinguen por ser buenos guardianes y muy inteligentes. Con todo esto enseñarles, más que una tarea tediosa, será algo completamente divertido. Solo es necesario saber un poco de su raza y con un poco de paciencia y amor podrán ser educados como unos perros juguetones pero no problemáticos.

Si lo que se busca es una mascota que no se quede quieta, adore salir a hacer ejercicio con su amo y pasarse horas saltando en el parque lo mejor es inclinarse por el Dálmata, el Yorkshire, Setter Irlandés o el Beagle. Todas estas razas son adorables y divertidas y con ellas la diversión nunca faltará en casa.

A pesar de que hay muchos aspectos fundamentales por contemplar al momento de comprar o adoptar un perro, su comportamiento en últimas dependerá de la educación que haya recibido. Cuando un cachorro llega a un nuevo hogar, explica la veterinaria Lina Gómez, se siente como ingresando a su manada y por instinto querrá ser el líder y tener el mando. Así que dejarle las reglas claras desde el comienzo es primordial. Por ejemplo, enseñarlo a dormir en su cama y no sobre la de los demás, darle sus propios juguetes para que no se muerda, por ejemplo, los zapatos o los objetos de los niños y acostumbrarlo a salir a determinadas horas del día al baño y así evitar que tenga un accidente. No olvide que el cariño y la paciencia son claves para cumplir con éxito la tarea de educar.

Quizá una mascota sea como un hijo que requiera de amor paciencia y comprensión, pero sobre todo, porque lo hará pasar grandes momentos. Si usted logra comprender el carácter de su perro, sabrá guiarlo para que adopte lo mejores comportamientos y haga a su familia vivir días inolvidables.  

Para más información visite: www.dogchow.com.co

Temas relacionados