Entendiendo a nuestro gatito

Nuestro gatito conoce perfectamente las diferentes formas que tenemos para comunicamos con él, incluyendo nuestras posturas y estado de ánimo.

EFE

Así como también nosotros como dueños podemos comprender cómo se comunica nuestro gato al observar su cuerpo, los sonidos que emite y hasta sus olores, para poder entender muchos de sus comportamientos.

Los mininos tienen una comunicación postural: La dilatación de la pupila se presenta cuando tienen miedo, la posición de su cola y la manera en que la mueven depende de si están explorando o están alerta, y la forma que toma su dorso denota estados de alarma o de calma. Todas estas son posturas que tienen una razón de ser y comunican algo, por esta razón es fundamental prestarles atención cuando se manifiestan.

Además, los gatos tienen un rico repertorio de vocalizaciones como el maullido, ronroneo, gemido, siseo y gorgogeo, que al igual que en el humano su tono, intensidad y frecuencia reflejan su nivel de ansiedad y disposición ante el cariño del humano. El ronroneo fue desarrollado puntualmente para reducir el estrés y producir estados de calma en los humanos.

Además, en su cuerpo eliminan unas sustancias químicas llamadas feromonas que comunican distintos aspectos. Por ejemplo, su estado reproductivo se comunica a través de las feromonas eliminadas en la orina, su nivel de dominancias por medio de las que elimina en la sangre, y la pertenencia de un territorio a través de las feromonas que elimina en sus almohadillas digitales.

Las siguientes son algunas de las conductas más frecuentes en los gatos, entenderlos estimulará y fortalecerá el vínculo que nos une a ellos:

Toma de contacto amistosa: El gato demuestra esta actitud frotando las mejillas o la nuca contra las piernas de la persona y arrimándose a ella con la cabeza levantada o lamiendo las manos o la cara de la persona.

Irritación: Se puede reconocer porque mueve la cola, se encoge, baja las orejas y se le eriza el pelaje.

Lamer: Durante las primeras semanas de vida la madre lame a conciencia la región anal de sus crías, sólo gracias a este masaje los gatitos podrán eliminar los excrementos y su orina. El minino lame a los gatitos como muestra de ternura. Lamer el rostro y las manos de una persona también son gestos amistosos que se originan en los instintos de cuidado.

Ronroneo: El gato demuestra su bienestar ronroneando. Esto no permite suponer que el minino esté sano, pues los animales enfermos también ronronean. Los gatitos empiezan a ronronear muy pronto, por ejemplo, cuando maman satisfechos en los pezones de su madre.

Rodar por el suelo: La gatita muestra su conducta sexual natural también ante una persona. Le acerca su parte posterior y empieza a rodar por el suelo ante ella.

Jugar: Un gatito pone a prueba jugando su comportamiento social y combativo, por ejemplo, en las luchas de rivalidad. Como compañero de juegos utiliza a su madre, a sus hermanos, a presas como los ratones o las ratas, pero también acepta a las personas para jugar.

Miedo y defensa: En un gato doméstico este comportamiento casi siempre es provocado por una mala actitud de las personas. La defensa y el ataque son reacciones de miedo en una situación sin salida. Cuando se arrincona, se encierra en una jaula o se sujeta a un gatito, éste se siente amenazado. En primer lugar, se le eriza el pelaje, después, se lanza al ataque y se vale de los dientes y las uñas.

Instinto de caza y captura: El gatito es un animal depredador. Cuanto más tiempo pase sin que tenga oportunidad de desahogar su instinto de caza, tanto más bajará su umbral de irritación. Por eso, reaccionará al jugar con una pelotita con la misma atención que si se encontrara ante un ratón. Si la pelota sale rodando, esto provocará inevitablemente que el minino la persiga e intente atraparla. El gatito puede considerar la mano de una persona como posible presa si ésta se aparta rápidamente del animal. Por lo tanto, hay que tener cuidado al momento de jugar con los gatos, pues las personas pueden recibir algunos arañazos.

Comportamiento de huida: Si tu gato ha escapado de casa, no vayas en su búsqueda inmediatamente. El gatito no puede correr durante largas distancias, así que buscará lo más rápido posible un lugar donde esconderse. Quédate tranquilo y no pierdas de vista al animal hasta que deje de huir y se detenga. Cuando esto ocurra acercarte a él lentamente y finge que no lo ves, háblale tranquilamente e intenta acariciarlo con movimientos suaves para finalmente alzarlo.

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