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hace 1 hora

Un impuesto que salva vidas

Martha Yaneth Sandoval, economista de la Universidad Nacional, experta en políticas públicas e investigadora de impuestos saludables para Educar Consumidores, controvierte los argumentos que ha utilizado la industria de bebidas azucaradas en contra del gravamen a estos productos y explica los beneficios reales de su implementación.

1. Mentira: Es un impuesto improvisado que no responde a fines de salud pública.

Verdad: El impuesto es una medida costo efectiva para la salud pública que salva vidas.

El impuesto a las bebidas azucaradas no es nuevo en el mundo. En México se implementó en 2014, año en el que las compras de bebidas endulzadas disminuyeron 12%, en el siguiente año la reducción fue del 8%. En Hungría, desde su entrada en vigencia en 2013, el consumo ha caído 32% y en Berkeley (California), un año después de su puesta en marcha, no sólo se disminuyó el consumo en 21 %, a la par se incrementó en 63 % el consumo de agua. En el Reino Unido y Ecuador el impuesto entrará en funcionamiento en 2017. Es decir, no es una medida improvisada sino de una tendencia mundial recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como medida clave para evitar la expansión de Enfermedades No Transmisibles (ENT), como la obesidad y la diabetes.

2. Mentira: El impuesto a las bebidas azucaradas cerrará las tiendas de barrio.

Verdad: Los nuevos canales de compra, tipo D1, Ara y Supermercados Euro son la afectación real.

Para respaldar esa mentira se ha acudido al ejemplo de México con argumentos imprecisos. Según la Encuesta de la Alianza Nacional a Pequeños Comerciantes de México 2016, la inseguridad y el comercio informal son los principales factores que ponen en riesgo la estabilidad de sus negocios. Además, el Instituto de Estadísticas de México, a enero de 2016, reveló que un año después de implementado el impuesto y pese a la disminución del consumo de bebidas azucaradas, los ingresos por suministro de bienes y servicios seguían creciendo al 5,6 %.

En Colombia, según el Ranking de los 50 productos más rentables para las tiendas que publicó la ANDI en 2013, las bebidas endulzadas, específicamente  gaseosas, no son el producto más rentable; por encima están los dulces, lácteos, helados y la pasta. Según el ?Share Retailers? hecho por Kantar Worldpanel, las tiendas de barrio encuentran en los D1 una de sus mayores dificultades, pues junto a Ara y Supermercados Euro están creciendo a tasas del 17 % en el gasto, con más de cinco millones de compradores proyectados.

3. Mentira: Es un impuesto que pondrá en riesgo a las 188 mil familias de la cadena de producción de caña de azúcar.

Verdad: La producción de bebidas azucaradas sólo consume el 9 % del azúcar producido y en los últimos años lo ha sustituido por edulcorantes artificiales.

A partir de la caña de azúcar, además de azúcar, se produce bioetanol, vinagre, citratos minerales, plastificantes y ácido cítrico, entre otros, que generan valor agregado y divisas. Las 188 mil familias que, según los gremios, se afectarían con el impuesto, producen 24?205.089 toneladas de caña, de las cuales el 10 % corresponden a producción de azúcar. A su vez, el azúcar tiene como destinos importantes el consumo directo de los hogares y las exportaciones (66 %) (Asocaña). Es decir, su principal mercado no es la industria de bebidas azucaradas, cuyo consumo es menor al 9 %. De hecho, en los últimos periodos la industria de bebidas ha venido sustituyendo el azúcar de caña por edulcorantes artificiales como glucosa, esplenda o sucralosa, aspartame, acesulfame, sacarina y jarabe de maíz.

4. Mentira: Es un impuesto regresivo que afecta a los hogares de más bajos recursos.

Verdad: Es un impuesto progresivo que protege la salud, en especial de los niños, disminuye enfermedades como diabetes y obesidad.

Los hogares más pobres son los que más consumen bebidas azucaradas, pero NO es su gasto más importante, se gasta más en lácteos, huevos y pollo (DANE). En cambio, el costo para un hogar por enfermedades crónicas es elevado y en los últimos cinco años le han significado al país un incremento de 755 % en los costos de tratamientos para estas enfermedades.

Según el DANE, 5 de las 10 principales causas de muerte en el país están relacionadas con la alimentación. El éxito de un impuesto saludable no se mide en términos de recaudo, sino en disminuciones de consumos dañinos para la salud.