90.000 españoles firman en oposición al uso de glifosato

En 2015 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer clasificó el pesticida como “probablemente cancerígeno” para el ser humano.

Referencia / Archivo EFE.

Greenpeace ha entregado este lunes en el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España más de 90.000 firmas para pedir al Gobierno que se oponga a la propuesta europea de renovar la autorización del pesticida glifosato por otros 15 años.

Países como Francia, Holanda, Italia y Suecia han manifestado su rechazo a esta propuesta de la Comisión Europea, que podría acordar la renovación entre lunes y martes.

Las más de 90.000 firmas recogidas en España son “un grito” de la ciudadanía en contra de que este herbicida “siga envenenando”, afirma en una nota Luis Ferreirim, responsable de la campaña de agricultura de Greenpeace España.

En marzo de 2015 la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) clasificó el glifosato como “probablemente cancerígeno” para el ser humano.

“Esta clasificación, de la máxima autoridad sobre el cáncer, confirmó los temores respecto a este peligroso herbicida y se fundamenta en una evidencia cada vez mayor de las repercusiones que este producto puede tener sobre nuestra salud”, añade.

El herbicida Roundup de Monsanto, cuya sustancia activa es el glifosato, es el pesticida “más vendido” del mundo.

Si fracasa la renovación, “no solo peligra la venta de glifosato sino también la de las semillas transgénicas que son tolerantes a este herbicida. Su veto en la UE cerraría definitivamente la opción de autorizar cultivos transgénicos tolerantes al glifosato” en su territorio.

Sin embargo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA por sus siglas en inglés) “concluyó en noviembre de 2015 que no existe evidencia científica de la relación del glifosato con el cáncer”.

Un total de 96 científicos independientes “criticaron el informe de la EFSA y muy recientemente la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria, Medioambiental y Laboral también expresó sus preocupaciones sobre la seguridad del glifosato”.

Al respecto Greenpeace concluye que el principio de precaución recogido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión es “tajante”: “en caso de que una política o acción pudiera causar daños a las personas o al medio ambiente, y no existiera consenso científico al respecto, la política o acción en cuestión debería abandonarse”.

La recogida de firmas para pedir la prohibición del glifosato sigue abierta en la web de Greenpeace.