Cerebro, un órgano versátil

El siglo XXI se ha enfocado en estudiar la genética y el cerebro, con diversas investigaciones se ha demostrado que este órgano se desarrolla y evoluciona mejor cuando se trabaja la estimulación temprana. El aprendizaje modela el cerebro, las conexiones poco usadas desaparecen y las más activas se consolidan.

Las experiencias en la vida son acumulativas, no importa si son vivenciales o conceptuales, cualquier tipo de rutina constante por más sencilla que parezca asocia percepciones, acciones y emociones diversas, esto permite que se activen determinados circuitos cerebrales, estas conexiones al hacerse repetitivas se convierten en conocimientos.

La plasticidad del cerebro se debe a la formación y modificación de las asociaciones entre neuronas, es decir, desde el primer año de edad las redes neuronales forman un tejido más complejo con el conocimiento. La enseñanza precoz trabaja el cerebro con la estimulación temprana, los niños que se educan bajo este sistema se convierten en genios porque desarrollan más su cerebro que otros que empiezan tarde su aprendizaje.

Los niños superdotados no nacen así, desde pequeños crecen en un entorno idóneo que les permite desarrollar su cerebro y sus capacidades se convierten en talentos que los hacen ser sobresalientes.

“Yo no creo en los genios tirados por ahí, siempre hay una razón que los hace ser así, el conocimiento no se genera al azar, existe un proceso y un ambiente idóneo”, asegura Magdalena Granés, líder de la educación precoz en Colombia.

Lo que no se aprende a una determinada edad ya no puede cultivarse porque la red neuronal correspondiente ya no puede formarse, por eso es más fácil aprender cualquier idioma desde pequeño. Aunque la persona nunca deja de formarse, después de la adolescencia se estabilizan las conexiones neuronales creando una base fija y casi estática para futuros cambios.

Las emociones juegan un papel decisivo en la formación de la memoria, los sentimientos se mantienen por largo tiempo, estos estímulos que se reciben constantemente son entendidos por el cerebro pero sólo son retenidos y elaborados si hacen parte de la cotidianidad del entorno.

Por eso cuando los niños empiezan desde muy pequeños a educarse en diversas áreas se adaptan fácilmente al entorno, cualquier cambio crucial que se genere en el ambiente es lo que más retiene el cerebro.

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