Incentivan investigación sobre enfermedades de países pobres

Representantes de más de cien países se reúnen para culminar dos años de negociaciones sobre las alternativas para incentivar la investigación y el desarrollo de fármacos ante enfermedades que afectan a las poblaciones pobres y hacer posible que su precio sea accesible.

El encuentro, que concluirá el 3 de mayo, se realiza en Ginebra bajo el formato de un grupo de trabajo creado en 2006 en el seno de la Organización Mundial de la Salud  (OMS). La misión de este grupo, en el que han participado todos los países interesados en la cuestión, es proponer una estrategia mundial y un plan de acción para que la investigación farmacéutica atienda las necesidades de las poblaciones desfavorecidas, que suele estar excluida de los beneficios de la ciencia.

Esto se debe a que el desarrollo de nuevas medicinas depende en gran medida del sistema de patentes, que garantiza a las compañías farmacéuticas la exclusividad de producción por un periodo que va hasta los veinte años.

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras  (MSF) destacó la importancia de esta reunión, ya que puede inducir a cambios en las reglas de la innovación médica.

Tras subrayar que las necesidades de los pobres colisionan con los intereses económicos que financian la investigación y desarrollo de fármacos, MSF instó a los gobiernos a mostrar valor e “impulsar las reformas esenciales para que se elaboren medicamentos, pruebas de diagnóstico y vacunas para las poblaciones de los países en desarrollo”.
 
Una enfermedad utilizada como ejemplo de esta situación es la tuberculosis, que cada año provoca la muerte de 1,7 millones de personas, pero cuyo diagnóstico se realiza con una prueba desarrollada en el siglo XIX y que actualmente tiene una tasa de error muy importante.

También las medicinas contra la tuberculosis han perdido efectividad por la resistencia del virus a los fármacos existentes. Sobre las expectativas de esta reunión, MSF sostuvo que “existen buenas ideas sobre la mesa que podrían ayudar a producir los productos médicos que se necesitan urgentemente para las enfermedades en los países en desarrollo”. “Lo que se requiere ahora es compromiso de los gobiernos”, insistió.

La organización recalcó que depender exclusivamente de organizaciones filantrópicas y caritativas no es la solución.